Sobre el final de la audiencia de hoy en Tribunales –esta martes 16 serán los alegatos, y el pedido de condena por parte del fiscal Alejandro Cánepa—, Ricardo Fabián Barreiro, el “Jardinero K”, pidió hablar unas últimas palabras, y se las dedicó a “Anibalito”. Así, a secas, y en diminutivo.

“Yo no conocí a Anibalito. Escuché hablar de Anibalito. Y como yo estaba en Buenos Aires podía hacer gestiones con Anibalito, que trabajaba acá. Todos los trabajos que yo realicé fueron gestiones en Buenos Aires, no en Entre Ríos. Queda claro. Fue en Buenos Aires. Yo ayudé en todo en Buenos Aires”, insistió Barreiro.

No dijo a qué Anibalito se refería porque, sencillamente, nunca supo su apellido. Pero que Anibalito colaboraba en las gestiones que, en teoría, sólo él hacía en Buenos Aires.

Sólo tuvo en claro que el tal Anibalito era del mismo grupo político que Sebastián Lorenzo, excoordinador del Centro Experimental de Industrias Culturales de Entre Ríos (Ceicer).

El fiscal Alejandro Cánepa le hizo notar a Barreiro que Aníbal Beorda, actual coordinador del Ceicer, fue gestor suyo en Entre Ríos, pero el “Jardinero K” negó conocerlo.

Cánepa insistió en un punto: que Beorda, siendo funcionario del Ceicer, fue hasta la Unidad Central de Contrataciones, y le compró el pliego a Barreiro para que se pudiera presentar a la licitación convocada por el Ministerio de Turismo, como único oferente, para trasladar estudiantes entrerrianos a Tecnópolis con su flota de colectivos.

Barreiro negó con la cabeza. Entonces el fiscal se incorporó de su silla, se acercó al “Jardinero K” y le mostró una firma: la de Beorda en el certificado oficial de compra de los pliegos de la licitación.

Cánepa apuntó que Barreiro solicitó su inscripción en el Registro de Proveedores, y que la aceptación de esa inscripción le fue notificada el 17 de octubre de 2012. Pero quien se notificó de esa aceptación no fue Barreiro si no Beorda.

La acusación, que inició la fiscal Viviana Ferreyra, nunca alcanzó a Beorda, cuyo accionar pudo haber quedado encuadrado en el delito de negociaciones incompatibles con la función pública.
Beorda es hoy director del Ceicer, pero entonces, 2012, ejercía la función de director del Departamento de Competitividad del Ceicer.

–Tenía relación con Beorda –quiso saber Cánepa.
–No me acuerdo –respondió Barreiro.

Sebastián Lorenzo, el sucesor de Beorda al frente del Ceicer, habló de su sucesor con un tono distante.

El fiscal Cánepa le preguntó si lo conocía.

Lorenzo respondió que trabajaba en el Ceicer cuando él fue coordinador, y que era “adscripto, no sé si la palabra es adscripto, de otro ministerio, y trabajaba con nosotros”. Pero que ahora “tengo entendido que coordina el Ceicer, el trabajo que antes hacía yo”.

El 19 de mayo de 2015, cuando le pasó la posta del Ceicer a Beorda, había sido más demostrativo. En su cuenta de Facebook, publicó: El 19 de mayo, en su cuenta de facebook, Lorenzo anunció: “Mis compañeros me han propuesto para dirigir a nivel nacional la emblemática Fundación Sociedades Digitales y, después de mucho meditarlo, he aceptado”.

Y anunció que su sucesor Aníbal Beorda, entonces de 28 años, y licenciado en Relaciones Públicas, ex docente coordinador en la cátedra de Políticas Públicas de la Escuela Nacional de Gobierno, dependiente de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación, sería el sucesor. “Grande Anibalito, a profundizar lo hecho y avanzar sobre lo que falta, que nunca es poco. Ni un paso atrás!”, señaló

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.