La reunión tuvo lugar en Casa de Gobierno, y en esa reunión las autoridades prometieron a los vecinos de Sauce Montrull que pondrán en marcha una serie de medidas de modo de evitar la afectación a la vita cotidiana que produce la organización de fiestas clandestinas en sitios no habilitados.

La última fiesta que movilizó a los vecinos de Sauce Montrull -a 20 kilómetros de Paraná, sobre la ruta 12- tuvo lugar el domingo 29 de enero. Esa vez hubo insistentes llamados a la comisaría de Colonia Avellaneda, la dependencia más próxima, varias denuncia y una existencia al presidente de la Junta de Gobierno, Carlos Salas, para que intervenga.

No se consiguió mucho. A pesar de la presencia policial, la fiesta continuó.

Esa vez, el domingo 28 de enero, la fiesta tuvo lugar en una quinta particular: se inició a las 6,30 y terminó pasadas las 20,30. Desde la Junta de Gobierno habían dicho que nada podían hacer, que no tenían jurisdicción y que las habilitaciones las otorgaba la Municipalidad de Paraná, aunque desde la administración del intendente Sergio Varisco descartaron esa posibilidad.

Entonces, los vecinos acudieron ante la Dirección de Juntas de Gobierno. Tuvieron una primera respuesta, firmada por el abogado Guillermo Ledesma, que no los satisfizo.

Eso dijeron los vecinos en la reunión que mantuvieron con el director de Relaciones Institucionales del Ministerio de Gobierno, Germán Grané; el director de Juntas de Gobierno, Mauro Díaz Chavez; y, entre otros, el jefe de la departamental de la Policía, Marcos Antoniow.

Desde el Gobierno prometieron paliativos, que es lo único que pueden hacer hasta que la Legislatura sancione un nuevo marco legal que les dé mayor autonomía a las juntas de gobierno, y poder de policía.

“Lo que van a hacer es, cuando se enteren de una fiesta -los vecinos nos enteramos cuatro o cinco horas antes- montar un operativo policial en la ruta y dar aviso a la Afip, para que haga control. Es decir, va a haber controles para establecer si todo está en regla, y si los conductores que llegan pasan los controles de alcoholemia”, dijo uno de los asistentes.

Es todo cuanto pueden hacer las autoridades: realizar controles en las rutas y pedir colaboración de la Afip.

 

Los vecinos vienen desde 2017 con los reclamos.

El lunes 29 de enero, los vecinos de Sauce Montrull presentaron un petitorio al presidente de la Junta de Gobierno a través de la cual le exigieron “la intervención correspondiente en las fiestas electrónicas (after) que se vienen realizando desde hace meses en la propiedad del Alejandro Usatinsky ubicada sobre la ruta Nacional 12 en el Km 454,7”.

“Como vecinos -dice el escrito- vemos con suma preocupación el insoportable ruido que genera la música. Por lo tanto, reclamamos que nuestra vivienda donde habitamos sea un lugar de descanso. También demandamos que no se expida habilitación comercial porque se contrapone con la tranquilidad de los vecinos y cuyo interés deben guiar su gestión”.

La del domingo 28 de enero fue la tercera fiesta clandestina que se realiza en la propiedad de Usatinsky, denunciaron los vecinos. Las anteriores tuvieron lugar el 25 de diciembre y el 1° de enero. Y plantearon que el organizador de esas fiestas no cuenta en su quinta con un ingreso adecuado, por lo cual utiliza los accesos de las propiedades lindantes. “Tampoco tiene cesto de basura en altura. Una vez terminada las fiestas electrónicas la zona donde se estacionan cientos de autos queda totalmente sucia y el responsable nunca limpia el lugar. (Cabe aclarar que los vehículos son estacionados en las entradas de propiedades ajenas). Somos los propios vecinos los que tenemos que juntar la basura que se genera”, señalaron.

“Ante esta situación lo hacemos responsable a usted como Presidente de Comuna la reacción que puedan tener los vecinos”, dice el texto de la presentación que hicieron los vecinos.

 

Ahora, la preocupación llegó a la Provincia. Y desde ahí esperan respuestas.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.