Fue, el lugar común lo dice, la crónica de un conflicto anunciado: este martes los choferes de colectivos no saldrán con sus unidades a la calle y dejarán una vez más a 110 mil usuarios que a diario se movilizan en transporte público literalmente a pie. “Hay paro”, confirmó Sergio Groh, secretario gremial de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) ante la consulta de Entre Ríos Ahora.

-¿Es por tiempo indeterminado la medida de fuerza?

-Por el momento, es por este martes nada más.

La Secretaría de Trabajo de Entre Ríos a través de su titular, Fernando Quinodoz, comunicó lo previsible: que el proceso preventivo de crisis que el organismo había abierto el lunes 22 y con vencimiento este lunes 5, no prosperaría, y así la tregua que había permitido la vuelta del servicio se rompió y los choferes agremiados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) decidieron ir a la huelga ante la falta de certezas respecto del pago del aguinaldo (apenas cobraron el 19%) y de los salarios de julio.

“Para hoy los choferes esperaban el depósito en sus cuentas del aguinaldo, y para mañana, el sueldo de julio, con la nueva escala. Pero no hay plata en las empresas como para cumplir con esos compromisos, así que lo más probable es que pueda haber paro”, admitió una fuente de Buses Paraná, el consorcio que conformaron Ersa Urbano y Mariano Moreno y que tiene la concesión del transporte público de pasajeros en la ciudad.

A este escenario se llegó luego del vencimiento de la tregua en el transporte público de pasajeros que se abrió el lunes 22 de julio cuando la Secretaría de Trabajo de la Provincia dispuso la apertura del proceso preventivo de crisis que plantearon las dos empresas que prestan el servicio  en Paraná, Ersa Urbano y Mariano Moreno.

Ahora, cada una de las partes -Buses Paraná, la Municipalidad y la UTA- quedaron en libertad de acción para adoptar las medidas que crean conveniente.

El sindicato de los choferes exige la cancelación del medio aguinaldo (las empresas sólo pagaron el 19%) y el sueldo de julio, condición sine qua non para no ir al paro.

Las empresas ya consiguieron que la Municipalidad les autorice un aumento por decreto del boleto de colectivo, que pasará de $22,80 a $29, y no a $40 como había reclamado Buses Paraná. Pero el impacto en las tarifas no ocurrirá sino hasta dentro de 15 días.

Entre el jueves 11 y el martes 16, los choferes agremiados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) llevaron adelante un paro de actividades que dejó sin servicio a 110 mil paranaenses que cada día se transportan en colectivos, y le produjo a las empresas Ersa Urbano y Mariano Moreno una pérdida de $1 millón diario. El conflicto se encorsetó tras la intervención de la Secretaría de Trabajo, que dictó una conciliación por un plazo de 10 días hábiles mientras las partes procuran llegar a un acuerdo. Si ese acuerdo no se alcanza, el conflicto reaparecerá: los choferes apenas cobraron el 19% del aguinaldo y las empresas dicen no contar con los fondos para pagarlo. Y menos aún para sostener el servicio, que ya está en violación del contrato de concesión: Buses Paraná, la concesionaria, eliminó el servicio nocturno en forma unilateral.

El aumento de la tarifa respondió a una parte del planteo de las empresas –que en el último año han soportado una brusca pérdida de pasajeros–  no resuelve la crisis financiera de las empresas, y por eso los intendentes de la zona metropolitana -Paraná, Oro Verde, Colonia Avellaneda y San Benito- elevaron sendos planteos de asistencia financiera a la Provincia y a la Nación.

Pero esos dos asuntos -la puesta en vigencia de la nueva tarifa y el pedido de asistencia a la Nación y a la Provincia- llevarán su tiempo, y en el ínterin está el reclamo de pronto pago de las deudas salariales por parte de los choferes. Sin respuesta de los empresarios, los trabajadores irán al paro desde este martes.

 

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.