Por Víctor Hutt (*)

En tiempos en que ha avanzado la derecha neoliberal en los países de la región, tanto a nivel de triunfos electorales como en el pensamiento del pueblo, cuidadosamente introducido desde los medios de comunicación en manos de la derecha, se vuelve a discutir el derecho jubilatorio y se ponen en dudas sus principios, sus fundamentos.

Sobre esta situación debemos hacer algunas consideraciones, a partir de algunas convicciones que la clase trabajadora no puede perder, que solo son posibles desde una mirada de los patrones, de la oligarquía y si suena lógico a un trabajador es solo es posible a partir de la falta de conciencia de clase, a partir de la entrega de derechos de clase a la burguesía.

En estos días nos quieren imponer una lógica economicista, matemática, pero con la calculadora de la oligarquía. Se pretende imponer la idea de que el sistema debe ser sustentable, que las cuentas solo son posibles si con el aporte de los trabajadores activos, con un porcentaje de su salario, se puede sostener a los trabajadores jubilados, si esa cuenta no da la derecha oligarca está dispuesta a hacer los ajustes necesarios para que las cuentas les cierren, por la vía de la rebaja del salario del jubilado o el aumento de la edad para aumentar los aportantes y disminuir los jubilados, llevando el haber jubilatorio a un monto que le quita al trabajador gran parte de sus derechos al momento de jubilarse, incluso los más básicos derechos alimentarios, llegando al absurdo de establecer un monto del 82 % del salario mínimo, vital y móvil como garantía para los trabajadores jubilados, que no llega ni a la mitad de la canasta básica, y esto es avalado por la mayoría de los representantes del pueblo en la legislatura, repudiado por cientos de miles de trabajadores e ignorado por la mayoría de la clase trabajadora que además eligió a esos representantes, sin haberse preocupado por que fueran a votar tal reforma jubilatoria que garantiza la pobreza al jubilado como garantía de que a la burguesía gobernante les cierren sus cuentas.

Aceptar esta mirada economicista burguesa hace retroceder cientos de años a la humanidad, desconoce conceptos fundamentales que hemos aprendido en estos tiempos de desarrollo de la clase trabajadora, de desarrollo de la conciencia de clase.

En nuestra historia hemos comprendido que la clase trabajadora es la que aporta la fuerza productiva, es la que hace funcionar las máquinas y es la que construye las máquinas, hemos dejado de ser animales esclavos sin derechos humanos, hemos dejado de ser siervos de los señores, hemos pasado a ser señores y señoras de derechos, hemos escrito constituciones de países en las cuales se dice que todos somos iguales ante la ley, pasamos de no ser sujetos de derecho a la igualdad de derechos, pero para muchos, todo este progreso de la clase trabajadora, todas estas constituciones y leyes, no parecen merecerse, parecen seguir creyéndose esclavos, parecen seguir disfrutando del lujo y el despilfarro de sus amos.

Volviendo al sistema jubilatorio, ¿un trabajador solo aporta el descuento jubilatorio al Estado?, ¿Esa es su única contribución como trabajador? No, es allí donde tenemos que cambiar las cuentas de la economía burguesa, es allí donde a esas cuentas debemos introducir los cálculos de producción de riquezas, de plusvalía, de la diferencia entre producción y salario del trabajador, es allí donde tenemos que sostener claramente que aportamos mucho más de lo que dice nuestro salario, Marx explica muy bien todo este tema y es obligación de cada trabajador leerlo y entenderlo, pero es una obligación consigo mismo, porque de lo contrario dejará que otros decidan por él. Yo voy a explicar la existencia de la plusvalía, voy a demostrar que aportamos mucho más de lo que recibimos como salario con una sola prueba: Gracias a nuestros excedentes productivos que no percibimos como salario la burguesía vive en el lujo y la abundancia sin siquiera trabajar, no necesitan de una jubilación, porque solo dejan esa riqueza que nos roban al momento de abrir la puerta del cajón y no la devuelven a los trabajadores, se las dejan a sus hijos para que sigan siendo burgueses y puedan vivir en el lujo y la abundancia sin trabajar, solo acumulando las riquezas que los trabajadores producimos.

A partir de estas consideraciones es que para pensar un sistema jubilatorio debemos pensar en cuanta riqueza producimos los trabajadores en nuestra etapa como activos y a partir de allí calcular cuánta riqueza necesitamos para garantizar el mismo ingreso al momento de jubilarnos y luego podríamos ver si lo que sobra lo destinamos para sostener a la burguesía parasitaria o volvemos a hacer los cálculos para trabajar menos años o menos horas por día o menos días por semana.

Cuando hablamos de trabajar menos seguramente surge una de esas voces dominantes que nos tratarán de vagos, de que no nos gusta trabajar. No nos equivoquemos, no nos sintamos culpables, esas voces vienen de gente que no trabaja, de millonarios que hicieron sus fortunas sin trabajar, que en la Argentina hicieron sus principales fortunas robando tierras a los pueblos originarios o explotando el trabajo esclavo de negros o nativos y más acá en el tiempo explotando a los trabajadores.

Pongamos un nombre o dos y un apellido, para que analicemos en concreto, Franco y Mauricio Macri, ¿le preocupa a Mauricio la jubilación de Franco? ¿Se ofende Franco porque Mauricio quite salario a los jubilados? ¿Ha trabajado mucho Franco en su vida para lograr esa jubilación de privilegio con que se sostiene? ¿Mauricio cobrará una jubilación de acuerdo a lo que ha trabajado en su vida? ¿Le preocupa a Mauricio cuál será su ingreso al momento de jubilarse? A todo tenemos que responder que no, bueno esa es la clase social parasitaria que decide sobre nuestro sistema jubilatorio, esa es la clase parasitaria que se lleva nuestros aportes y hace que el sistema jubilatorio no sea sustentable según sus cuentas, porque para ellos el sistema debe ser sustentable luego de que ellos se lleven gran parte de nuestra producción de riquezas y eso es lo que buscan garantizar, el resto les importa poco, ¿o a algún trabajador le queda alguna duda?, ¿Algún trabajador considera que Franco o Mauricio son mil veces más trabajadores que cualquiera de nosotros? Porque esa sería la única forma de pensar que es justo lo que nos están haciendo, que hay que ajustar el sistema y para considerarse mil veces menos trabajador que Franco o Mauricio, hay que considerarse una cucaracha y a eso solo nos lleva la alienación, la alienación nos convierte en cucarachas.

Bien, esto es lo que hace la burguesía con el sistema jubilatorio para garantizar sus ganancias, dicen todos tenemos que ceder algo y en realidad dice, todos nos tienen que ceder algo, así como los esclavos cedían su humanidad a sus amos, hoy nos permiten escribir constituciones donde nos conceden la calidad de humanos pero cedemos nuestras riquezas como esclavos.
Pero la burguesía nunca se siente satisfecha, así como los trabajadores tenemos algunos sueños como la vivienda, un auto, el estudio de los hijos y más o menos con eso nos sentimos satisfechos, la burguesía no para de querer más y más. Es así que una vez que el robo al sistema jubilatorio no les alcance, vendrán a imponernos en el sentido común que la educación es un servicio que debe ser sustentable, que lo que se gasta en educación debe cerrar una cuenta con los aportes de los hijos de los trabajadores que concurran, ¿ya han escuchado algo de eso?, si seguramente, porque ya están trabajando en eso, luego vendrán por la salud, ya están trabajando en eso y luego vendrán por el aire que respiramos, por las neuronas que utilizamos para pensar, por las células que ocupamos como seres vivos, lo importante siempre serán la riqueza y abundancia de la oligarquía, a menos que dejemos de pensar con la cabeza de los burgueses y pensemos como clase trabajadora.

¿Qué si en Entre Ríos se cambiará la edad para las jubilaciones? No sé, pero a los burgueses no les cierran las cuentas y necesitan que les trabajemos un poquito más, si pensamos como burgueses tendríamos que aceptar jubilarnos a los 80, pobres burgueses, necesitan de nuestra ayuda.

(*) Docente, secretario general de la seccional Uruguay de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).