Es un trabajo conjunto entre el Registro Único de la Verdad y la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER). La alianza apunta a un objetivo: concientizar sobre la necesidad de que 400 nietos apropiados durante la dictadura recuperen su identidad. A través de 25 piezas elaboradas en distintos formatos, para diferentes plataformas de comunicación, pero que apunta a un público específico de Paraná: egresados en los años 19 95 y 1996 en escuelas paranaenses

A partir de dos convenios firmados entre la Facultad de Ciencias de la Educación y el Registro Único de la Verdad, dependiente de la Subsecretaría de Derechos Humanos de Entre Ríos, se llevó adelante un proyecto que, a través de una campaña de comunicación, apunta a la búsqueda de los más de 400 nietos apropiados que aún no han restituido su identidad, algunos de los cuales podrían encontrarse en nuestra provincia y en nuestra ciudad, por ejemplo, el mellizo de Sabrina Gullino Valenzuela Negro, la nieta recuperada por Abuelas n° 96.

Marcelo Boeykens, titular del Registro Único de la Verdad de Entre Ríos, destacó en entrevista con José Trovatto para Radio UNER Paraná que la campaña está “destinada a aquellos jóvenes egresados en el año 95 y 96 en escuelas paranaenses, las más grandes de la ciudad, precisamente, en este año que se cumplen los veinte años de egresados”. Fue, justamente, con esa inquietud que el Registro se acercó al Área de Producción Audiovisual del Centro de Producción en Comunicación y Educación de la Facultad de Ciencias de la Educación y, a partir de allí, se comenzaron a pensar en estrategias de comunicación para llegar a ese público.

Gustavo Hennekens, coordinador del Área Audiovisual, explicó que la propuesta del Registro implicaba, desde el principio, ideas muy interesantes y también desafiantes. “Venía una oportunidad excepcional, desde el punto de vista del calendario, en el sentido de que ahora se cumplen veinte años de egresados de estas personas que estamos buscando. La costumbre en Paraná y en otras ciudades de la provincia es que haya reuniones de egresados. En ese marco, Marcelo (Boeykens) trajo esta idea: por qué no aprovechamos el aniversario para comunicarnos, para decirle a estas personas que las estamos buscando y también a sus compañeros. Es un desafío, porque en realidad no sabemos quiénes son pero sí tenemos un perfil. En ese perfil estaba la idea de que fueron a algunas de las escuelas más importantes de la ciudad de Paraná. Eso también nos marcaba un perfil de espectador y, de alguna forma, determinaba cierto lenguaje”, explicó.

“El otro elemento interesante, que puso sobre el tapete una vieja situación a discutir, tiene que ver con elementos de comunicación: en general las campañas vinculadas a los derechos humanos llegaron a tener una suerte de discurso que fue cerrándose hacia aquellos que ya estaban convencidos sobre la temática y se hizo complejo comunicarse con aquellos que no estaban convencidos, o no se sentían vinculados, o directamente rechazaban el discurso. Eso implicaba que pusiéramos como piedra angular de la tarea comunicarnos con aquellos que verdaderamente pueden dar una respuesta al tema de la recuperación de la identidad, independientemente de su pensamiento político, ideológico, de su cultura, de su familia”, agregó.

Teniendo en cuenta este escenario, dijo Hennekens, se decidió que el proyecto fuera multimedial, es decir, con presencia en diferentes medios: en la radio, en los canales de televisión, en los medios tradicionales “pero, sobre todo, nos importaba la web. Más que nada un formato que es muy efectivo, que son los gifs: un formato muy liviano, rápido de leer y con información muy precisa”. Esos gifs se encuentran en páginas en general, “que la gente normalmente utiliza, ahí es donde nos interesaba comunicarnos con aquel espectador que normalmente no se vincula con nuestro discurso de derechos humanos”.

En ese marco, Boeykens hizo referencia a la necesidad de pensar nuevas estrategias para llegar a los nietos: “Durante el terrorismo de Estado fueron alrededor de 500 los chicos apropiados; actualmente, hemos recuperado 121, es decir, faltan alrededor de 400. Esta lógica de búsqueda, si bien ha sido exitosa en los primeros años, se ha ido quedando. Abuelas y Madres han ido redefiniendo estrategias; ya se apunta a que sean los nietos quienes se acerquen a Abuelas, no ir a buscarlos. Entonces permanentemente está en construcción la estrategia, pero evidentemente venimos atrasados porque a este ritmo estamos hablando de nos faltarían 160 años para restituir a todos los chicos. Ésto nos reta a reinventarnos permanentemente”.

Interpelar es el objetivo fundamental de la campaña, “es una persona que le dice: che, fijate, va a mejorar tu vida si encontrás la respuesta de tu identidad –relató Hennekens. Efectivamente, mirando a cámara, en una comunicación directa, personalizada, que evita los contenidos ideológicos para vincularse emotivamente con quien se dirige”.

En ese mismo sentido, Hennekens remarcó que “hay una frase del spot que dice ‘no importa quién eligió por nosotros’. Estas personas ahora tienen 39 años, ya no son tan jóvenes, ahora la decisión pasa por cada uno, para poder mejorar sus vidas: esto, sin duda, está vinculado a la sanación”.
En el Registro Único de la Verdad, en 2016, hubo denuncias prácticamente nulas “cuando el año pasado hicimos 20 extracciones junto al CONADI“, aseguró Boeykens. La situación, atribuible según el coordinador del RUV a una ausencia de la temática en la agenda y como política de Estado a nivel nacional, ha exigido un refuerzo en el compromiso por parte de los organismos de DDHH, de la provincia y de la Universidad Pública.

“Que esto se traduzca en un mayor índice de personas que se acerquen al Registro Único, eso nadie lo puede asegurar. Pero, por lo menos, sí podemos decir que el mensaje va a estar instalado en los lugares donde nos interesa que esté instalado”, señaló Hennekens.

Fuente: Facultad de Ciencias de la Educación UNER/Registro Único de la Verdad.