Este sábado, desde las 16, se proyectará la película “Tesoros”, de la mexicana María Novaro, en el Centro Cultural y de Convenciones La Vieja Usina (Gregoria Matorras de San Martín 861), con entrada libre y gratuita.

“Tesoros” es una historia entrañable desde la mirada de unos niños que llegan a Barra de Potosí, una comunidad de pescadores en la costa de Guerrero, en México.

“Todo comienza el día en que los güeros llegaron a vivir a Barra de Potosí”, asegura el inicio de un cuento que sirve como contrapunto a este relato humano que logra transmitir la mirada infantil. Aquí los niños son los protagonistas totales, mientras que los padres y todos los demás habitantes del lugar casi siempre están situados fuera de campo.

Durante el filme, chicos y chicas forman una banda de “chavitos”, que es como se les llama a los niños en México, cuyo propósito va a ser el de tratar de encontrar una supuesta equis en el mapa, que es tal vez donde estaría un tesoro escondido por el pirata Francis Drake.

Aun cuando los rasgos definitorios del guion del filme fueron previamente trazados por Novaro, es muy oportuno resaltar que esta historia emana verdad por todas partes. Los tres protagonistas son los auténticos nietos de la directora, lo cual es seguro que facilitó mucho el rodaje con ellos, porque en el filme se consigue una naturalidad extraordinaria. Al trabajo de cámara de Gerardo Barroso y Lisa Tillinger se le intuye un esfuerzo mayor que en otras producciones, ya que debieron situar sus objetivos ópticos a la altura de los pequeños en todo momento.

Además, “Tesoros” es sin duda una película cuya construcción principal radica en el montaje, siendo ése un elemento primordial en una atmósfera que nos está recordando el haber vivido experiencias similares durante nuestra etapa infantil, pues aunque lo nuestro haya ocurrido en otros lugares, los juegos, las preguntas, la curiosidad, los puntos de vista, la imaginación desbordante e incluso el poder hipnótico y sugerente de los cuentos, forma parte imborrable del imaginario colectivo de cada uno. Valga decir también que “Tesoros” es un término que aplican muchas mamás, más que los papás, al referirse a sus hijos pequeños, y que por tanto es todo un acierto el haberlo presentado como el título de esta película, que asimismo se asocia a la estructura del relato en el objeto final que es la búsqueda que emprenden los niños.

María Novaro quiso que esta historia esté dedicada a los 43 desaparecidos que estudiaban para ser maestros. Por este motivo, incluye en el filme a algunos profesores, inclusive uno de buceo, y la película reivindica de forma indirecta que otro México sin violencia, corrupción e impunidad es posible.