Belén, la joven santaelenense de 21 años que escrachó y denunció por abuso a dos Testigo de Jehová, pasó por una situación incómoda el 6 de junio, en el marco de una audiencia ante la jueza de Garantías y Transición de La Paz, Silvina Cufré de Millán.

Ese día, la chica estuvo frente a frente ante las personas a las que señaló como sus abusadores, en la audiencia de conciliación que se realizó por una contradenuncia por calumnias e injurias que formularon los dos religiosos – más la esposa de uno de ellos-, quienes a su vez están imputados e investigados por supuestos abusos. Esa investigación está a cargo del fiscal Facundo Barbosa.

Aquella situación fue considerada como “violencia institucional” por la directora del área de la Mujer del municipio de Santa Elena, María Elena Vega, quien acompaña desde el inicio del proceso judicial a las dos jóvenes denunciantes: Belén, de 21 años y su prima Jennifer, de 18.

Consultada por Entre Ríos Ahora, la jueza de Garantías Silvina Cufré de Millán aclaró que no estaba enterada de que había una causa penal en proceso, y además, aseguró  que no existió “violencia institucional”.

La magistrada dio su versión y explicó lo ocurrido en la audiencia por calumnias e injurias que se realizó el martes 6: “Hay dos cuestiones: primero, las audiencias las maneja la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA). Esa oficina pone la fecha de audiencia y yo sólo asisto. En segundo lugar, sí es cierto, yo llego a esa audiencia y había una parte querellante y una parte querellada. La parte querellada, que es la chica, tiene que venir con un abogado defensor. Ingreso a la sala y hago las presentación como corresponde. Cuando la presento a ella, me dice que no tiene abogado defensor. Entonces, doy por suspendida la audiencia por calumnias e injurias hasta que la parte querellada tenga un abogado defensor. Esa fue mi actuación; nada más”.

La jueza aclaró que de “la parte penal abierta, yo no tengo conocimiento porque la instruye la fiscalía”, y agregó que “si hay una investigación penal en fiscalía, yo no tengo por qué conocerla”.

“Esa violencia institucional de lo que me acusaron, no es tal. Yo no organizo las audiencias; lo organiza la Oficina de Gestión de Audiencias, que es una oficina administrativa, aparte del juez de Garantías”, apuntó.

 

En ese sentido, la magistrada planteó que su intervención fue breve, dado que la joven querellada no tenía un abogado defensor: “No tuve una intervención de más de diez minutos”, dijo.

Cufré de Millán señaló que “cuando hay debates en este tipo de delitos, siempre están los acusados y está la víctima, pero siempre a la víctima hay que resguardarla con su abogado. En este caso, no era víctima, era la querellada que tenía que estar con su abogado. En realidad, lo que hice fue cuidarla, se suspende la audiencia y que vuelva con un abogado”.

Ante la pregunta sobre si  la causa por calumnias e injurias puede continuarse  a sabiendas de que existe una investigación penal en proceso, aseguró:  “Puede seguirse, pero teniendo en cuenta las características del delito, uno tiene que ser muy cuidadoso, yo no puedo adivinar que había una causa penal”.

“Uno es muy cuidadoso, yo tengo 30 años en la Justicia, y uno es muy cuidadoso con la víctima, y siempre hay que evitar la doble victimización. Es más, en este caso ni siquiera era una víctima, es víctima en una causa que yo no conozco, acá era una persona que estaba imputada de decir cosas falsas”, agregó la jueza del Juzgado de Garantías de La Paz.

Por último, sostuvo que “el procedimiento tampoco hace que yo sepa que hay una causa penal abierta”.

Cómo sigue la causa penal


El caso se conoció el 25 de abril cuando Belén  publicó en la red social que siendo niña fue abusada por dos Testigos de Jehová,  Vito Panza y Matías Vargas  –este último llegó a convertirse en siervo ministerial-. El 27 de ese mes, la chica –junto a su prima Jennifer, de 18 años- radicó la denuncia en la comisaría de la ciudad y rápidamente intervino el fiscal de La Paz, Facundo Barbosa.

El fiscal imputó a Panza y Vargas por los supuestos delitos de abuso sexual simple agravado, en el caso del primero; y por abuso sexual gravemente ultrajante agravado, al segundo. El pasado 9 y 12 de junio se practicaron las pericias psicológicas a Jennifer y Belén, en ese orden.

 

 

Gonzalo Núñez

Especial para Entre Ríos Ahora.