En un verdadero galimatías se convirtió este lunes la discusión en torno a la situación del transporte urbano de pasajeros de Paraná tras la decisión de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el gremio de los choferes, de aplicar un paro por tiempo indeterminado desde las 8,30.

La medida de fuerza, según Sergio Groh, secretario gremial de la UTA, se debió al “incumplimiento” de la Municipalidad de Paraná en transferir una suma próxima a los $2 millones que habría recibido de la Nación para transferir a las empresas y así permitirles pagar la primera de las dos cuotas de una suma fija de $5.000 acordada el 21 de marzo en la mesa paritaria nacional.

Rápidamente, las autoridades municipales salieron a desmentir esa versión: dijeron que habían transferido en tiempo y forma una suma de $5 millones que recibieron el jueves de Nación, y que el viernes, a mediodía, ya estaba en las cuentas de Ersa Urbano y Mariano Moreno, las dos empresas que conforman Buses Paraná, la concesionaria del servicio.

¿Quién, entonces, tenía la verdad?

Ricardo Frank, secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad, se sumó este mediodía a una conferencia de prensa que brindaron en el Palacio Municipal un grupo de concejales, el secretario legal y técnico Walter Rolandelli, y la asesora legal Mariel Varisco. El funcionario confirmó, efectivamente, que la transferencia se había hecho, por $5 millones el viernes último. Pero negó que ese monto correspondiera a un compromiso para saldar un acuerdo paritario.

Frank dijo que lo que se transfirió es parte de un subsidio que el intendente Sergio Varisco gestionó ante la Nación para paliar en parte el retiro de los aportes que la Nación efectuaba al sector del transporte. Y que representa apenas un 17% del total que la Nación dejó de aportar. Un 50% más aporta la Provincia; el resto, para llegar al 100% que se retiró a principios de 2019, se compensará con el aumento de la tarifa, de $14,85 a $22,80, que tiene a estudio el Concejo Deliberante.

Buses Paraná, dijo Frank, presentó, el 23 de marzo, un pedido de auxilio financiero para poder pagar ese bono de $5.000 a los choferes en 2 cuotas, producto del acuerdo paritario firmado a nivel nacional el 21 de marzo entre la UTA y Federación Argentina de Transporte Automotor de Pasajeros (Fatap). Ese pedido está siendo analizado y de momento no tiene respuesta. “Nos piden un auxilio de $2,5 millones que no podemos resolver en dos días. Hay que evaluar de donde sacamos esos fondos. No hemos dicho que no. Está siendo estudiado ese pedido de ayuda”, explicó el titular de Servicios Públicos.

De ese modo, desacreditó el argumento que presentaron los choferers para iniciar el paro de este lunes. “Acá hay un problema entre Buses Paraná y la UTA. La Municipalidad no tiene nada que ver. No pudieron pagar la suma de $5.000 y están pidiendo auxilio a la Municipalidad. Nosotros lo estamos evaluando. Es imposible resolverlo tan rápidamente”, apuntó.

En medio de la falta de servicio de colectivos en la ciudad, la Municipalidad de Paraná resolvió este mediodía acudir a la Secretaría de Trabajo para pedir la conciliación obligatoria. Aunque según dijo el secretario legal y técnico, Walter Rolandelli, en Trabajo UTA no había comunicado la realización de un paro, sino de “asambleas informativas”. La abogada Mariel Varisco, por su parte, dijo que harán la denuncia en Trabajo y “pedir las  sanciones pertinentes al gremio. Es una medida de fuerza intempestiva, ilegal, porque es un servicio público.  La Municipalidad de Paraná y la ciudadanía en general debe tener notificación previa cuando se decide una suspensión del servicio. Ellos no pueden hacer paros sorpresivos”.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.