Los docentes pusieron una fecha límite: si para este viernes 30 no se constituye una mesa de negociación salarial, habrá un nuevo para en las escuelas.
Eso votaron los congresales que asistieron al congreso provincial que la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), que se desarrolló el miércoles 14 en Federal.
Agmer resolvió en ese congreso una huelga de 48 horas, dividida en dos jornadas. La primera se cumplió el jueves 22; la otra, está in péctore, y deberá ser resuelta por la comisión directiva central del sindicato.
El ultimátum del gremio vence este viernes.
Los docentes ya han cumplido 11 días de huelga en lo que va del ciclo lectivo 2016, que arrancó el 29 de febrero.
La agenda de reclamo de los maestros incluye, como asunto prioritario, una recomposición salarial para el segundo semestre.
Precisamente, todos los gremios docentes reclaman eso: la reapertura de la negociación salarial, que la Nación ha rechazado, posición que ha mantenido también la provincia.
En Entre Ríos, el sector de los maestros recibió un incremento salarial del orden del 37% a comienzos de año.
De ese modo, el piso salarial docente en la provincia quedó en $ 9.329.
Pero Agmer sostiene que aquella pauta se previó con una inflación del 25% anual, índice que ahora estaría por encima del 40%, y por eso reclama reabrir la discusión. Y por eso reclamaron la reapertura.
El gobernador Gustavo Bordet ha hecho saber que se discutirá dentro de lo que permitan los números de la provincia.
“Entendemos que el salario puede ser insuficiente pero también tenemos la responsabilidad como gobierno de no otorgar un aumento que no se podrá pagar”, advirtió a mitad de mes, cuando notó el recrudecimiento del conflicto docente.
En ese contexto, el Gobernador aseguró: “No cerramos las puertas al diálogo, somos respetuosos de las protestas, pero no es bueno que los docentes estén manifestándose con panfletos ofensivos porque no es el camino para lograr un acuerdo que fortalezca a futuro”, criticó. Respecto de la situación financiera de la provincia, reconoció: “Me preocupan mucho los números” y “estoy todo los días pensando cómo contenemos el gasto sin realizar ajuste” porque “no estoy dispuesto a hacerlo a costa del salario de los trabajadores y a costa de que haya despidos”. En tal sentido, admitió que hay “un problema estructural financiero en Entre Ríos” y destacó que “se tomaron medidas como congelar contrataciones y se trabaja fuertemente para eliminar todo lo que es superfluo, también poniendo un control estricto sobre las suplencias”.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.