Hay un olor nauseabundo y un montón de residuos y trastos desechados que impresiona.

Un basural tremendo crece sin control alrededor del centro asistencial de más reciente creación, el Hospital de la Baxada Teresa Ratto.

Una de las calles que rodea al Hospital de la Baxada, El Paracao, se pierde donde el pavimento concluye y se inicia la calle de tierra: ahí la basura forma pequeños montículos y deja apenas el espacio necesario para que pase un vehículo. La basura tapa uno de los ingresos posteriores del nosocomio, ahora clausurado por una obra civil inconclusa.

La obra civil del Hospital de la Baxada está “casi” terminada. Que esté “casi” terminada no es un dato menor: no hay habilitación en la sala de internación, un sector clave para descomprimir la altísima demanda que tiene hoy el Hospital San Martín. Allí, las camas se apilan, la aparatología corre serio riesgo de quedar inutilizada, y la construcción a medio terminar está deteriorándose seriamente.

El anuncio de la construcción del Hospital de la Baxada fue hecho por el exgobernador Sergio Urribarri el 20 de septiembre de 2011, con una inversión de $200 millones y un plazo de ejecución de 24 meses. Hoy, está con un 95% de la obra civil lista, y con apenas un 5% que está sin concluir por un desacuerdo entre la obra social de los jubilados, PAMI, y la unión transitoria de empresas que ejecutó la obra. El consorcio que ganó la licitación, Isolux Ingeniería SA y AMG Obras Civiles SA, se retiró en 2016 por desacuerdos con el PAMI, el organismo que financió la construcción del hospital.

Ese desacuerdo no ha podido ser superado. Las contratistas levantaron el obrador y la obra quedó así: sin terminar.

En medio, a la largo del gobierno del presidente Mauricio Macri, PAMI ha ido anunciando varias veces la conclusión de la obra.

A mediados de marzo de 2017, el primer interventor de PAMI nombrado por el macrismo, Carlos Regazzoni, llegó a Paraná y anunció que el nosocomio “está técnicamente listo”, y que funcionaría a pleno a mediados de aquel año.

Regazzoni dejó su cargo a las pocas horas. Fue reemplazado por Sergio Cassinoti, quien casi un año después, en marzo de 2018, visitó la capital provincial y recorrió el Hospital de la Baxada. Aquí, Cassinoti dijo que había asumido el “compromiso” ante Bordet de concluir la obra durante el último año. No sucedió, claro.  La obra está paralizada desde octubre 2016. Se había iniciado en 2011 con la proyección de concluirla en 2013, con una inversión de $200 millones.

Nada de eso ocurrió.

A lo largo de 2018, otorgó un total de 141.444 turnos. Y en diciembre último alcanzaron las 60 mil historias  clínicas digitalizadas, con un promedio de 1.050 nuevas historias clínicas por mes.

De acuerdo a las estadísticas que su ministra el actual director del Hospital Teresa Ratto, Carlos Ramos, el 60% de los pacientes provienen del sistema público; un 25%, son afiliados PAMI, y el 15% están empadronados en otras obras sociales.

La Provincia financia el 75% del gasto del Hospital de la Baxada; un 15% pone PAMI, y el 20% se financia por el cobra de atención a pacientes mutualizados de otras obras sociales.

Mientras, sigue sin concluirse la obra civil y un basura crece sin perdón a su alrededor.

El responsable del Hospital de la Baxada, Carlos Ramos, admite que las denuncias son constantes, que el basura se elimina y vuelve a formarse, y en ocasiones, también ocurren incendios. Vuelcan basura los cirujas, camiones de la Municipalidad y hasta particulares.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.