Este jueves, esa idea de tres amigos cinéfilos paranaenses que se llama Relámpago Verde, estrena traje nuevo y proyecta una película en el Cine Rex. Luego de ocho años de clubes y espacios culturales, con su sala trashumante, el Relámpago se asocia con un productor y la única firma local del rubro, para fundar un Club de Cine. De las canchitas improvisadas del barrio al estadio. El Relámpago Verde lleva su público y su enfoque a un espacio con las condiciones adecuadas para ver el cine que no se ve, generalmente, en las salas comerciales.

 

Franco Giorda, Martín Villalba y Gerónimo Ramos, son los creadores del Relámpago Verde. Amigos y cinéfilos, se largaron a la aventura de pasar el cine que ellos veían o querían descubrir, con ánimo de pasarla bien, pero además contagiar el gusto de ver películas que no asoman en las programaciones de las salas comerciales casi nunca.

Empezaron en 2009 en el club Catamarca Central y desde entonces conocieron distintas locaciones -por lo menos ocho- y se arreglaron más o menos bien en mejores y peores condiciones. Fueron creando un público y convocando a través de ciclos con temas determinados. Con una idea, un enfoque, un aspecto en común.

La idea funcionó. Desde marzo de 2014 el Relámpago Verde sentó cabeza por decirlo así y proyectó cine cada jueves por la noche en el Club Español, en calle Urquiza casi Belgrano. Con entrada a valor simbólico y la posibilidad de tomar una cerveza o cenar una pizza durante la función, la propuesta multiplicó sus seguidores en ese lugar. Más aún en verano cuando las películas se proyectaban en la terraza del Español. Sucedió ahí un fenómeno particular: quién se podía imaginar, antes del Relámpago, que en Paraná se podían reunir hasta más de 100 personas, para ver un ciclo, por caso, de cine de género y de origen australiano. Sí, sí. Eso pasó en el Español con el Relámpago.

CLAUSURA Y DESPUÉS.reampago2

Los dos años de cine ininterrumpido llegaron a su final por la clausura del club Español por aspectos institucionales que nada tenían que ver con el cine ni con el Relámpago. Como había sucedido antes, cuando proyectaba en el Cefma en calle San Juan o en el bar El Coleguilla, el club volvió a su origen peregrino y proyectó sus películas en Santa Fe, en la Casa de la Cultura en Paraná, en el Instituto Audiovisual de Entre Ríos y en el club de música Tierra Bomba.

Eso, hasta que asomó la oportunidad que da origen al primer envión. Los creadores del Relámpago son cinéfilos y para un cinéfilo la experiencia total de ver una película, por lo general, se da en su real magnitud ante una pantalla grande, en la oscuridad absoluta de una sala acustizada y ,esencialmente, sentado el espectador sobre una butaca adecuada. Así será, exactamente, la próxima proyección del Relámpago, este jueves a las 21, en el Rex.

EL ESCARABAJO DE ORO.

En 2015 el Relámpago Verde organizó en Paraná, en la sala del Círculo Médico, una muestra dedicada al Festival de Cine de La Plata. En esa instancia los fundadores del club se conocieron con Agustín Gagliardi, actor y productor paranaense que viene en Buenos Aires. Surgió la idea de hacer algo en común, de buscar otra vuelta para aportar alternativas a la oferta del cine en la ciudad, con frecuencia entre renga y desvalida. Ese primer cruce, dos años después, origina lo que hoy se conoce como el Club de Cine, que este jueves tendrá su función estreno.

“Nosotros organizamos, a través de Agustín traemos las películas y las pasamos en el Rex”, sintetiza Franco Giorda y cuenta que “(el director de cine) Mauro Bedendo nos presentó a Tony Alvarez, del Rex y la verdad es que se mostró súper predispuesto con la iniciativa y nos dio toda la libertad para programar y organizar”.

En principio, el Club de Cine proyectará un jueves al mes en el Rex. Por lo menos en el inicio se buscará poner en pantalla películas nacionales, de cine de autor, que no se suele estrenar en Paraná. De este modo se concibe el primer acto de este jueves. El Club de Cine pasará en la oportunidad “El escarabajo de oro”, de Alejo Moguillansky y Fia-Stina Sandlund, ganadora del premio a la mejor película en la 16º edición del BAFICI y que aún no se ha visto en la ciudad.

“Nunca habíamos proyectado en un cine, pero era uno de nuestros anhelos, poder mostrar una película en un cine, en las condiciones que se pueden ver en un cine”, dice Franco Giorda y considera que la llegada a una sala le dará al Relámpago un pase directo a otro público que hasta el momento no ha accedido a la propuesta.

“Consideramos que  hay un público del Relámpago, que le gustan las películas que pasamos, que se copan con nuestra propuesta y coincide con nuestro criterio. Pero en este ocasión imaginamos que se va a ampliar, en el sentido que va a ir público que siempre va al Relámpago, pero también público que no ha ido a nuestras películas, porque va al cine o no va a los lugares alternativos adonde pasábamos películas”, señala.

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora