Va a ser como un eclipse, de esos eclipses que ocurren uno cada siglo, una improbable nevada que se recuerda en crónicas de urgencia (“El día que Paraná se cubrió de nieve y no había Google”), la búsqueda de petróleo, una noticia que algún día usará el adjetivo “Histórico, y bla bla bla”.

Alguna vez –un futuro incierto–, quizá, un breve texto recordará “El fin de semana histórico que tuvo Paraná”, algo por el estilo. Esta ciudad acostumbrada a conmoverse con el chismorreo ajeno, los casos policiales y el cronograma de pagos, va a tener un fin de semana de superacción. Será un fin de semana largo. Larguísimo.

Entre el viernes 14 y el lunes 16.

El fin de semana en el que ocurrirá todo. Ese también podría ser un título que resuma los días que vienen.

Aunque afectada por una enfermedad crónica –la abulia–, Paraná ya vive la sensación que produce la previa de la edición 2017 de la Fiesta de Disfraces, ese espectáculo masivo y hollywoodense que cada año se organiza en un predio que, de la nada, se convierte en un set de una película de Disney no apta para todo público.

¿Cuántos son? ¿Cuántos se reúnen en ese campo del Acceso Norte que, por algunas temporadas, deja de lado la soja, y permite que un ejército de obreros arme el decorado para una noche de fantasía. El domingo 15 ahí habrá ¿50 mil?, ¿60mil? personas bailando y saltando al ritmo de la diversión y los excesos.

Entre el viernes 14 y el lunes 16, uno de los ingresos a la ciudad será el patio trasero de la Fiesta de Disfraces, ese megaespectáculo que arrancó como una fiesta de cumpleaños de amigos en 1999, y con el tiempo se convirtió en un negocio de una redondez que apabulla.

Las puertas de la juerga se abren con un precio que va desde los $800 a los $950.

Ese mismo domingo 15 de la Fiesta de Disfraces, y casi a la misma hora, habrá otra multitud, en otro punto de la ciudad, el barrio Tiro Federal, el Estadio Grella, con el encuentro de Boca-Patronato. Las entradas ya se pusieron a la venta, entre $250 y $600.

El estadio de Patronato tiene capacidad para 20 mil personas. El partido arrancará a las 20,05, y la Policía dispondrá de 400 efectivos.

No siempre juega Boca en Paraná.

Antes de la fiesta, antes del partido, pero en medio de todo esa batahola que vendrá, los católicos también sacarán a miles a la calle: el viernes 13, a las 17, desde Hasenkamp, parte la denominada Peregrinación de los Pueblos, una marcha a pie que a través de 90 kilómetros, caminando día y noche, llegará a Paraná el sábado, cerca de las 19.

Este año, será la edición XXXV, bajo el lema “Madre, danos la alegría del amor”.

La Peregrinación de los Pueblos nació en 1983, como un “regalo de Amor a la Virgen” de dos jóvenes hasenkampenses, pertenecientes al Movimiento Apostólico de Schoenstatt, Jorge Quiroz y Amelio Rodríguez. Desde entonces, ha venido creciendo hasta convertirse en la mayor demostración de fe de los católicos, que suele reunir a unas 25 mil personas en la ruta entre Hasenkamp y Paraná.

De modo que será un fin de semana XXL –esa terminología que los tenderos usan para las tallas grandes de ropa– con mucho y de todo: Fiesta de Disfraces, partido Boca-Patronato, Peregrinación de los Pueblos, y un bonus track.

El miércoles arranca la nueva edición de la Feria del Libro de Paraná, que se extenderá, claro, hasta el domingo. Vendrán escritores como Ricardo Romero, Miriam Lewin, Marcos Aguinis, y el cierre, el domingo, con Miguel Bonasso.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.