La “Seño” agradece.

Soledad Zapata agradece por su alumna de jardín de la Escuela Manuel de Sarratea, en el paraje El Chajarí, a 68 kilómetros deVillaguay.

Su alumna se llama Micaela, tiene 5 años, con un retraso madurativo y el desdén de muchos que le han dado vuelta la cara.  Apenas hace un mes que la nena tiene un lugar en la escuela -antes la rechazaron por motivos que Marianela, su mamá, todavía no entiende-; un poco más de tiempo hace que puede ir a clase en silla de ruedas -antes lo hacía en un cochecito de bebé- y pronto ella, su mamá y su hermana Sofía, 7 años, podrán abandonar el silo bolsa en el que viven  y habitar una casa de material.

También consiguió un certificado de discapacidad y le prometieron una pensión.

Por ahora, hay una pieza de 4×4 metros que mandó a construir la Junta de Gobierno de El Chajarí, pero está proyectado que se le agregue una cocina-comedor y un baño. Eso anuncia el presidente de la Junta de Gobierno, Leandro Monjo. “Yo le construí una pieza, 4×4. Después, le iba a construir un bañito y un comedor. Pero la situación que pasó, que nosotros tuvimos que hacernos cargo de los caminos, y demás, y se nos fue atrasando un poquito. Pero nosotros nunca la abandonamos a ella. Incluso ahora estamos pagando todos los traslados (…) En el tema de la vivienda, hemos hablado con la ministra (de Desarrollo Social, Laura Stratta) para conseguir los fondos para hacerle una cocina comedor grande y un baño instalado adentro”, reveló, en declaraciones a Delco Noticias, de Villaguay.

¿En qué tiempo se empezaría la obra? “Cuanto antes”, anuncia Monjo, que pronosticó que en “quince o veinte días estaríamos empezando” con la obra.

La “Seño” de Mica espera que todo se concrete como se promete. Mientras,  se ocupó de agradecer a todos los que han brindado una ayuda.

“Luché el primer día que conocí a Mica por una sillita, ya que ella estaba en un cochecito. Gracias, en primera instancia, a mi novio que me hizo el puente para comunicarme con Olga Hait,  y a través de ella llegar a Beatriz Kozak, directora de la Dirección de Discapacidad, de la cual también estoy sumamente agradecida no solo porque me dieron la silla de Mica en calidad de préstamo, sino que también se enfocaron en la Salud y en la rehabilitación de la nena, que es atendida en el Hospital Santa Rosa, por la gran profesional y excelente persona Dra. Silvina Crosa”, contó en su muro de Facebook.

“La historia seguía. Yo, como madre y como seño de Mica, mi compromiso no podía terminar ahí. Comencé a luchar por su casa, Mica necesita vivir dignamente. Necesita un baño adaptado a ella, necesita rampas, necesita bañarse con agua calentita, necesita sostenerse en paredes para agilizar sus piernitas, etc. Gracias a todos los ciudadanos de Villaguay -ustedes también fueron parte de esta gran difusión-, las autoridades se comprometieron públicamente a que, en 15 a 20 días, comenzarán con la construcción de esa casa por la que tanto luché y por la cual voy a seguir luchando hasta no verla construida, hasta no tocarla, hasta no ver a Mica viviendo dignamente”, dice la “Seño”.

Micaela llegó tarde a la escuela. En la segunda mitad del año, con 5 años. No tuvo la posibilidad de asistir a la sala de 4 años. A regañadientes, la aceptaron en la sala de 5 años.

Las autoridades de la Escuela N° 51 Manuel de Sarratea habían puesto reparos.

Aunque Pablo Vittor, director departamental de Educación de Villaguay, niega haber conocido esos reparos que ponía la escuela.

“No. Nosotros no estábamos en conocimiento. De haber sabido, se le daba intervención a los supervisores escolares. En lo que es nivel inicial, en las escuelas de la zona rural, disponemos de tres modos de atención. Hay chicos a cargo del director de la escuela, cuando se trata de una escuela de personal único; hay escuelas donde están los cargos itinerantes: una maestra para dos escuelas; va una semana a cada escuela. O caso contrario, en algunas establecimientos, con matrícula mayor a 10, existe un cargo fijo de maestra inicial”, detalla Vittor.

Después, dice que es “un error” haber rechazado la inscripción de Micaela, como hicieron las autoridades de la Escuela Manuel de Sarratea.

Ahora Micaela está yendo a clase. Falta que tenga una casa. Y eso ya sería un muchísimo en reparación de derechos.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.

 

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