“La solidaridad repara sistemas fallados”.

Eso posteó en Facebook Roque Santana, exsecretario general de la seccional Paraná de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), militante social, férreo batallador por los derechos de las personas con discapacidad, un día después de haber hecho pública una carta en la que reclamó por los retrasos del Instituto Obra Social del a Provincia de Entre Ríos (Iosper) en cubrir las prestaciones de sus dos hijos, una nena que soporta secuelas de un accidente cerebro vascular (ACV), y un chico con autismo.

Durante dos meses, el Iosper no le depositó la cobertura para pagar terapeutas y costos de atención de la salud de sus hijos, y entonces Santana y su mujer, Marcela Tornelli, ambos docentes, debieron acudir a un préstamo para poder pagar lo que adeudaban. La carta en la que contó todo eso, y que resumió en una frase, esa frase que escuchó en las oficinas de Iosper, la plata no está porque el sistema tiene fallas, se viralizó. Apareció primero en Entre Ríos Ahora, después el tema lo levantaron otros medios.  Fue entonces, cuando el tema se hizo público, cuando ocupó la agenda de los medios,  recién entonces fue cuando los mecanismos del Estado, que siempre se mueven con exasperante lentitud, se activaron.

Veinticuatro horas después de esperar dos meses, las fallas en los sistemas del Iosper que había dejado a la intemperie a dos chicos y sus derechos se superó con la velocidad que sólo se da cuando un problema se hace público.

Roque Santana agradeció al presidente del Iosper, Fernando Cañete. Pero nada debió llegar a ese punto: un atraso de dos meses, un reclamo público que se viralizó, la espera de dos chicos por una cobertura que el Estado debe brindar sin tantos rodeos.

Agradeció la solidaridad que generó su posteo, y la contención de “todos los que de una u otra forma nos alentaron y se solidarizaron, porque apuró los tiempos del sistema, es decir resolvió la falla, y demostró que, con onda y amor, podemos”.

“Como familia sabemos que es una muy buena noticia, pero no debe ser la última como no es la primera, por lo tanto, ratificamos nuestro compromiso en participar de la forma que nuestra vida nos lo permita, en redes, cadenas, grupos, asociaciones, lo que sea que tengan como objeto embanderarse desde y con los derechos de las personas con discapacidad y sus familias, muchas gracias, un abrazo”.

 

Los derechos se ejercen, o se reclaman.

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.