Por primera vez en mucho tiempo, el comedor María Reina de la parroquia San Miguel, de Paraná, abrió sus puertas para recibir a un grupo de 70 comensales que recibieron su almuerzo previo a la Nochebuena. La acción se repetirá el lunes 31. Allí, asisten primordialmente los “sin techo”.

El grupo de voluntarios que preparó el almuerzo, lo sirvió y repartió regalos navideños hizo todo lo posible para que el comedor abriera sus puertas en días desacostumbrados, y además se las ingenió para conseguir las donaciones que permitieron no solo servir el plato de comida, que incluyó postre, sino también repartir regalos a todos los asistentes.

El comedor de San Miguel tiene casi medio siglo de vida. Nació por impulso del sacerdote Alejandro Patterson, oriundo Johannesburgo, Sudáfrica,  donde nació en 1936. Se  ordenó sacerdote en 1971 en Dublín, Irlanda. Formó parte de aquel contingente de curas extranjeros que a principios de la década de 1970 se asentó en Paraná, traídos por el arzobispo de entonces, Adolfo Servando Tortolo. Aquí llegó junto a John O’Malley, el padre Juan, fallecido en 2010, Peter O’Connor y Michael Hubbart. Los cuatro habían conseguido en 1966 salir de la congregación de los Hermanos Cristianos, a la que se habían incorporado como educadores. Exclaustrados de esa orden, se incorporaron a los dominicos, y se formaron en sus seminarios.

El 4 de julio de 1971 son ordenados los cuatro en la capilla del Seminario de Dublín, pero a título de la Arquidiócesis de Paraná. Llegaron a la Argentina en julio de 1972, y al año siguiente se hicieron cargo de la Parroquia San Miguel, en Paraná.

El almuerzo de la previa a Nochebuena consistió en un choripán para cada una de las 70 personas que asistieron -fue todo fruto de una donación-, pizzas y tartas de verduras. De postre, helado. Bebieron gaseosas y se llevó, cada uno, un souvenir con golosinas.

“Nos llamó mucho la atención que estaban muy emocionados -contó Amalia, una de las voluntarias-. Una de las señoras pidió hacer un brindis. Y brindamos con Coca Cola por un buen año para todos, por felicidad, y para que todos tengan un mejor vivir. Vos notabas que lloraban y se emocionaban”.

El lunes 31 volverá a repetirse este almuerzo especial en San Miguel.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.