“Hoy a la mañana hice un recorrido de trámites bancarios y luego fui a la Municipalidad. En el trayecto, 3 varones distintos se sintieron con derecho a expresarme sus opiniones sobre mi cuerpo. Uno, un poquito más “pajero” (sí, el término le cabe) manifestó acerca de cosas que me haría. Esta es mi anécdota machista del día: ¿Cuál es la tuya!?”, reza el post que publicó la concejal de Gualeguaychú por el Frente para la Victoria, Guillermina Guastavino, en su cuenta de la red social Facebook.

 

Así, de manera clara y contundente, la hija del senador nacional Guillermo Guastavino abrió una ventana a hablar del acoso callejero como algo que ocurre como expresa manifestación de cómo se considera el cuerpo de la mujer: un objeto, sobre el cual opinar, al que destinarle una utilidad, fuera de toda consideración de propiedad individual, salvo cuando se trata de un hecho de violencia de género, en sus múltiples variantes, hasta concluir en el femicidio.

 

Lejos de ser la suelta al aire de un piropo, o algo que debería halagar a la mujer que recepciona este tipo de manifestaciones, en principio indeseadas y en otros tantos casos aberrantes, en noviembre del 2017 un proyecto de ley que busca que el acoso sexual callejero tenga multas de hasta 25 mil pesos, logró dictamen en la comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados.

 

La iniciativa busca considerar al acoso sexual callejero como un crimen contra la integridad sexual en el Código Penal. En consecuencia, establece multas de entre 3 mil y 25 mil pesos para quienes se comporten de esa manera en la vía pública.

 

El proyecto, que unifica las iniciativas de las diputadas Olga Rista, Victoria Donda y Gabriela Troiano, dispone esa multa para quien realizara acciones con connotación sexual “a través de gestos y/o en forma verbal”.

 

Estas acciones incluyen las realizadas por una o más personas “basadas en el género, identidad y/u orientación sexual” que tengan lugar en espacios públicos y que de alguna manera afecten a quienes la reciban y generen “intimidación, hostilidad, degradación, humillación y/o un ambiente ofensivo”.

 

En caso de que las personas afectadas fueran menores de 18 años, la multa será de 5.000 a 25.000 pesos.

 

Además, la iniciativa establece que el dinero recaudado será destinado al Instituto Nacional de las Mujeres para el fortalecimiento de políticas públicas de prevención.

 

 

¿Cuales son los antecedentes legislativos?


En diciembre de 2016, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires estableció un marco normativo que define qué es el coso callejero, qué tipo de delito, características y multas.

 

En el artículo 5° establece la incorporación del acoso callejero al Código Contravencional de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: “Quien acosare sexualmente a otro, en lugares públicos o privados de acceso público, siempre que el hecho no constituya delito, es sancionado con dos (2) a diez (10) días de trabajo de utilidad pública, multa de doscientos ($ 200) a un mil ($ 1.000) pesos.”

 

¿Y en Gualeguaychú?


Hoy, en nuestra ciudad, Guillermina Guastavino -mujer y concejal- propone que cuentes tu experiencia debajo de su publicación en Facebook. Una palabra puede ser el paso para una campaña, una campaña para una iniciativa que se debata ampliamente con diferentes sectores interesados y esto último puede convertirse en políticas públicas que digan a viva voz: No al acoso callejero en Gualeguaychú.

 

Autor: Paola Robles Duarte.

Fuente: Reporte 2820.