La historia se conoció en abril de 2011. Pero llevaba un lustro de trámite en el Estado entrerriano.
Un empleado de la ahora Administradora Tributaria de Entre Ríos (ATER, entonces Dirección General de Rentas), delegación Diamante, dejó su trabajo y se fue a probar suerte a Europa.

La ausencia de su lugar de trabajo la suplió con la presentación de certificados médicos que hablaban de un cuadro psicológico.

Sólo el azar hizo que un funcionario se empeñara en determinar si eso era realmente así o se estaba frente a un engaño.
Fue así que a través de la Dirección de Sumarios se inició una pesquisa que involucró al Ministerio del Interior, y al área de Migraciones.
Durante dos años, entre 2005 y 2006, el psiquiatra Alberto Francisco Raiteri extendió certificados médicos al empleado de Rentas de Diamante, Sergio Fabián Gieco, con un diagnóstico reiterado: trastorno depresivo.

La endeblez del certificado extendido por el psiquiatra quedó al descubierto cuando se consiguieron datos aportados por la Dirección de Migraciones y del Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Los registros permitieron establecer que el empleado Gieco, en vez de estar soportando una afección psiquiátrica, estaba de viaje por Europa. Salió el 23 de diciembre de 2005 e ingresó de vuelta el 5 de enero de 2009.
A través del decreto Nº 2.980 del 5 de agosto de 2009, el Estado entrerriano ordenó la instrucción de un sumario administrativo al empleado por inasistencias reiteradas. Pero a pesar de las pruebas aportadas, de la investigación hecha, de los informes pedidos a la Dirección de Migraciones del Ministerio del Interior, el Estado  no pudo entonces aplicar una sanción al empleado en falta.

Un nuevo decreto, el Nº 5.399, de 2010, ordenó instruir un segundo sumario. El texto recuerda que en la instrucción ya hecha “la Dirección de Sumarios observó que el agente Gieco habría incurrido en reiteradas inasistencias injustificadas en el período comprendido entre el 30 de marzo de 2007 hasta el 14 de mayo de 2010”, pero que nunca hubo un dictamen definitivo.
Ese dictamen definitivo se conoció ahora.

El viernes 17 de marzo de 2017, se publicó en el Boletín Oficial el texto del decreto N° 2.955 que dio por finalizado aquel sumario iniciado en 2010 sobre hechos que ocurrieron de 2005 en adelante.

El expediente fue y vino entre la Dirección de Sumarios y ATER, y hasta intervino una de las empleadas infieles que Rentas echó por estar involucrada en el escándalo de las compensaciones: María Estrella Martínez de Yankelevich.
El empleado presentó la renuncia en 2011, la cual no le fue aceptada, y en cambio, dispusieron su cesantía. Ello ocurrió recién el 6 de octubre de 2016.

“Que en virtud de las razones antes expuestas –dice el decreto de cesantía– el mencionado Cuerpo Asesor  de Disciplina se ve compelido a no aceptar la renuncia presentada por el agente Gieco, en fecha 11 de octubre de 2011”, por cuanto, destaca, “evidentemente la conducta del encartado quedó atrapada de hecho en abandono de servicio, pero no se considera consumada formalmente dicha figura por no haber sido intimado previamente, en forma fehaciente, por su empleador a retomar su tarea”.
“Que amén de haber quedado acreditado el reproche administrativo, el agente Gieco ha desplegado una conducta procesalmente reprochable y un desinterés en la causa, lo que se demuestra con su total abstención de comparecer a este trámite, en el cual se la declaró en rebeldía, sin siquiera invocar o tratar de arrimar al expediente alguna probanza que justifique su inconducta”.
Así, en vez de aceptar la renuncia, le aplicaron cesantía. Todo eso, casi una década después de todo. Y de una pesquisa sin precedentes que incluyó la intervención de Migraciones.

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.