La idea del intendente de Nogoyá, Rafael Cavagna (Cambiemos), parece loable.

Mediante autorización lograda en el Juzgado de Garantías de Nogoyá, el Municipio inició la tarea de limpieza de los terrenos baldíos de la ciudad: un grupo de operarios va y desmaleza y limpia terrenos que sus propietarios han echado al olvido.

Así viene sucediendo.

Sólo que en una de esas tareas de limpieza, un grupo de trabajadores de la Municipalidad de Nogoypa halló algunos elementos que consideró que podría negociar por cuenta propia.

Y eso hicieron: vendieron por chatarra maquinarias halladas en un terreno privado que habían ido a limpiar, y con lo producido, hicieron un asado en el mismo terreno que habían aseado.

Los trabajadores habían ido como siempre: amparados en una orden de allanamiento librada por la Justicia, a pedido de la Municipalidad de Nogoyá.

Los dueños, previamente, habían sido intimados a limpiar el terreno. Y luego de la limpieza realizada por el Estado, se cobra el importe fijado en la ordenanza tributaria.

En eso estaban los obreros, limpiando un baldío, cuando se encontraron maquinarias en desuso: un sistema de arado, una jaula de hierro para porcinos, una chata desvencijada.

Lo que hicieron entonces fue reunir todos esos elementos, e ir a una chatarrería, donde los vendieron.

Enterados los dueños del terreno de la operación de compra venta, fueron a la Justicia y efectuaron una denuncia.

Desde Tribunales, se comisionó a la Policía para que fuera a retirar lo vendido a la chatarrería. Los dueños se negaron a devolver lo que habían comprado. “Pagamos muy bien, encima”, argumentaron.

Lo que siguió fue una orden de allanamiento y el secuestro de los elementos, que ya fueron devueltos a sus dueños.

Ahora, la Municipalidad de Nogoyá tiene en mente abrir una información sumaria para determinar qué fue lo que ocurrió con esa limpieza de baldíos.

 
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.