La situación judicial del cura Juan Diego Escobar Gaviria no concluye con la condena a 25 años de prisión que le dictó, el miércoles 6 de septiembre, el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay.

Los fundamentos de la sentencia –de momento se conoció sólo un adelanto del veredicto– se harán públicos el próximo jueves 14, a las 8,45, según anunció el tribunal compuesto por los jueces María Angélica Pivas, Darío Crespo y Javier Cadenas.

El sacerdote, colombiano de nacimiento, integrante de la Asociación Clerical Cruzada del Espíritu Santo, que fue párroco de San Lucas Evangelista, de Lucas González, entre 2005 y 2016, fue condenado por cuatro hechos gravísimos: tres por promoción a la corrupción, uno por abuso sexual simple, todos agravados por su condición de miembro del clero.

La condena a 25 años de prisión que le aplicó la Justicia no está firme, y puede ser apelada, y de hecho sus defensores, Milton Urrutia, Juan Pablo Temón, María Alejandra Pérez, anunciaron que irán con un recurso ante la Cámara de Casación.

Aunque en el ínterin, Escobar Gaviria no quedará en libertad. El tribunal resolvió modificar las condiciones de la prisión preventiva, que le dictaron el 21 de abril, y ordenó que la medida se mantenga hasta que la sentencia adquiera firmeza. De ese modo, el sacerdote seguirá encarcelado en la Unidad Penal de Victoria.

Mientras, el fiscal Federico Uriburu, de la Unidad Fiscal de Nogoyá, avanzará con la quinta denuncia que pesa sobre el cura. S, un chico de 17 años, se quebró el sábado 19 de agosto y le contó a su mamá, Sandra Mujica, que el cura lo había abusado. Que fue abusado desde los 14 años, cuando ingresó como monaguillo de la parroquia San Lucas Evangelista.

Será otro juicio contra Escobar Gaviria. Otra condena. En la causa, ya intervino el defensor oficial, Oscar Rossi, y Sandra Mujica, mamá de S, ha tomado la decisión de ir contra todos, contra todo. “S. ya declaró y está firme con seguir, y que la Justicia haga lo que tiene que hacer. Nosotros estamos conformes con la sentencia y seguramente aparecerán más víctimas”, dice.

Sandra Mujica pasa sus días envuelta en la angustia. Se reprocha en silencio. “Yo me tendría que haber dado cuenta antes de que a S, le pasara algo. Lo que pasa que es que yo asociaba lo que le estaba pasando con una pelea con la novia que tenía en ese momento. No me di cuenta el infierno que mi hijo vivía con ese degenerado”, cuenta.

 

En la Justicia, S. contó algo de ese infierno: “A los catorce años comencé a ser monaguillo de Juan Diego Escobar Gaviria, acá en la parroquia de Lucas González. Me empezó a tocar más o menos a los dos meses de entrar”.

El cura, ahora condenado a una pena máxima, aplicaba con todos los menores el mismo modus operandi. S. contó lo que vivió en la habitación sacerdotal de la casa parroquial de Lucas González: “Una vez me hizo entrar a la pieza y me dijo: ´Cierre la puerta con llave´. Yo lo hice, pensando que quería hablarme de algo, él ya había comenzado a tocarme por arriba de la ropa. Me dijo que me siente en la cama, y me preguntó si los demás estaban durmiendo, y le dije que casi todos, porque algunos estaban aún jugando con el celular, así que luego de hacerme sentar, me bajó el cierre y me empezó a tocar”.

La trama de la perversión del sacerdote Escobar Gaviria quedó al descubierto en la tramitación del juicio oral que tuvo lugar, entre el 22 y el 28 de agosto últimos, en el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay.

La sentencia del tribunal puso de manifiesta que el sacerdote actuó con conciencia, sabiendo lo que hacía.

“Se endilga a Juan Diego Escobar Gaviria cuatro hechos, todos ellos cometidos contra la integridad sexual de menores de edad”, dice el adelanto de sentencia que se conoció el miércoles 6. “Las conductas fueron cometidas en forma continua y repetitiva”, ilustraron los jueces en su resolución, y llegaron a una conclusión “de carácter incriminatorio y con contenido de certeza, tanto en lo que respecta a la completa ocurrencia de los mismos (los abusos), tal como fueran adjudicados, como en lo atinente a la autoría, concluyendo que Juan Diego Escobar Gaviria, sin hesitar, fue el autor material y penalmente responsable de los hechos ilícitos que se le imputaron”.

“Escobar Gaviria actuó con intención y voluntad en todos los casos”, falló el tribunal.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.