La Municipalidad de Paraná estableció un regimen especial de utilización de los vehículos oficiales, y dejó taxativamente vedada su uso para fines partidarios o políticos.

“Los vehículos están destinados para uso exclusivo oficial de la Municipalidad, es decir para el desempeño de las funciones públicas, en hora y días laborales; por lo tanto no podrán ser utilizados para fines personales, familiares o actividades electorales y políticas ajenas al servicio público. Salvo a excepción de los vehículos que por la naturaleza de su trabajo o decisión fundada de autoridad deba transitar fuera del horario establecido”, dice el texto de una normativa que acaba de entrar en vigencia.

La nueva reglamentación carga sobre las espaldas de cada uno de los empleados designados a su cuidado por eventuales daños que puedan registrarse. “Los conductores serán responsables de la custodia del vehículo, durante el tiempo que fueran asignados, permaneciendo el vehículo bajo su tenencia y responsabilidad. Así como también estarán encargados de la limpieza del mismo en su interior y exterior. Será el obligado a cubrir los daños causados por su exclusiva responsabilidad en el uso del vehículo oficial, previa comprobación fehaciente mediante los correspondientes mecanismos legales”, indica la norma.

A través del decreto N° 2.304, del 17 de diciembre último, el intendente de Paraná, Sergio Varisco, promulgó la ordenanza N° 9.776, sancionada por el Concejo Deliberante el pasado 26 de noviembre, que estableció “criterios de buen uso de vehículos oficiales”, y reguló el mantenimiento y determinó responsabilidades para los vehículos de propiedad de Municipalidad y otros que se utilicen por medio de contratos con particulares. El nuevo ordenamiento establece como mecanismo de control la obligación de “entregar un informe bimestral, que contendrá los movimientos realizados durante el trabajo, si se presentó alguna falla en el vehículo, consumo de combustibles, kilometraje con el que inicia y termina el bimestre”.

La ordenanza que ahora cobró vigencia plantea que los “conductores serán responsables de la custodia del vehículo, durante el tiempo que fueran asignados, permaneciendo el vehículo bajo su tenencia y responsabilidad. Así como también estarán encargados de la limpieza del mismo en su interior y exterior. Será el obligado a cubrir los daños causados por su exclusiva responsabilidad en el uso del vehículo oficial, previa comprobación fehaciente mediante los correspondientes mecanismos legales”.

Además, fija que el mantenimiento mecánico de los vehículos “será preventivo y correctivo, se llevarán a cabo en talleres que la Municipalidad designe vía administración o que contrate mediante licitación pública. La  prevención se realizará en forma periódica y programada, con la consecuente inmovilización del vehículo. La intervención correctiva se realizará en forma inmediata al momento de ocurrir el evento que lo motive. El mantenimiento preventivo del vehículo incluye los controles diarios, de aceite, agua y revisiones de rutina. Los restantes se realizarán como mínimo cada 5.000 kilómetros y en el caso de los vehículos que cuenten con garantía, estos controles se realizarán en base al manual de operaciones”.

El texto legal ordena que los vehículos oficiales “sólo pueden ser conducidos por empleados municipales con autorización, y para poder conducirlos deberán de poseer licencia vigente”. Y en caso de accidentes, el conductor involucrado “deberá dar aviso en forma inmediata a la administración municipal y a la unidad de tránsito. Deberá obtener el informe oficial de la Dirección de Tránsito respectivo y entregarlo a la autoridad que corresponda; reunir toda la información necesaria del vehículo o vehículos involucrados en el accidente como así también de su conductor”.

“El empleado municipal que se le asigne el vehículo estará obligado a observar la revisación de mismo antes de salir; medidas de prevención y manejo ajustado a las normas de tránsito vigentes”, fija la ordenanza.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.