El jueves por la noche empezó con clima de celebración aunque no se celebraba nada: la toma del edificio del Consejo General de Educación (CGE) por parte de la seccional Paraná de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) incluyó la participación de murgueros y artistas, que desfilaron por un escenario imaginario para expresar su apoyo al reclamo de los maestros.

Los maestros reclaman una propuesta salarial que rompa el techo del 18%, y además rechazan los descuentos por los días de paro –10 huelga a lo largo del primer mes de clases–.

En una de las paredes del edificio del CGE, dos docentes muestran sus dotes de artistas plásticos con un mural que exhibe dos rostros que gritan desde la pared: “Salario digno”, “Escuela pública siempre” y “La huelga es un derecho”.

El dibujo está realizado sobre una tela que fue pegada a una de las paredes centrales del CGE, a metros de un grupo de tres uniformados y policías de civil que siguen de cerca los movimientos de los maestros.

 

Agustín Leicker y Lucas Solari hicieron una intervención con canciones de autor en géneros litoraleños y la región.

“Chakrará”, fue uno de los temas que se escuchó en el hall.

“Una vez más vamos a luchar y vamos a cambiar esta sociedad/ acompañando la lucha docente”, dice el tema que despertó ovaciones.

 

La gran protagonista de la noche fue la murga La de Bolsillo, compuesta por ocho docentes, entre los cuales también había estudiantes. El auditorio se mostraba cautivado por los músicos.

Entre todos ellos, andaba el secretario general de Agmer Paraná, Claudio Puntel.

 

En la puerta del CGE, los maestros dispusieron una pequeña cocina alimentada por una garrafa. De allí, saldrá el alimento para cerca de 100 comensales que sostienen el reclamo. Hamburguesas, cuantioso pan y grandes paquetes de mayonesa ocupan una pequeña mesita de plástico. Mientras los cocineros llevan adelante la tarea, el hambre se mitiga con litros de mate.

Puntel habla con Entre Ríos Ahora y le responde al gobernador Gustavo Bordet, que cuestionó la protesta.

“Nosotros nos encargamos de chequear que estas amenazas de funcionarios que iban a hacer los descuentos era verdad. Cuando confirmaron que se iban a hacer los descuentos, les advertimos que avanzar con los descuentos era apagar un incendio con nafta y que nosotros íbamos a responder con firmeza a esos atropellos”, contó.

“Los límites de la lucha no lo pone ningún gobernador; lo pone la asamblea”, dijo Puntel. “Nosotros protestamos con responsabilidad y disciplina. Es falso que hayamos afectado al trabajo de otras personas. Hicimos la ocupación garantizando que cualquiera que quiera ingresar al CGE, pueda hacerlo. Esta es una medida a la que llegamos después de más de un año que nos bicicletearon la propuesta salarial”, planteó.

 

“Hace cinco meses que nuestros compañeros vienen cobrando con terribles descuentos injustificados, debido a que el Gobierno privatizó la liquidación de nuestro salario. Estamos hablando del salario de docentes pobres que están muy por abajo de la línea de la pobreza y con un sueldo que tiene un carácter estrictamente alimentario”, aseguró Puntel.

 

“Tendríamos que estar haciendo esta ocupación para exigir aumento. Es tal el retroceso que lo hacemos para que paren de descontarnos”, ironizó.

 

“Si mañana nuestros compañeros encuentran el descuento en el cajero, la asamblea resolverá profundizar la lucha”, adelantó.

“Maestros luchando también están enseñando”, se lee en un gran cartel, de los muchos pegados en las paredes vidriadas del CGE. Más abajo, un cartel naranja, anunciaba: “Esta noche, cine en el CGE”.

Los maestros empezaban la noche más larga de sus días de clase.

 

Gonzalo Núñez

Especial para Entre Ríos Ahora.