La investigación penal por el presunto delito de enriquecimiento ilícito abierto al exgobernador Sergio Urribarri, tras una denuncia presentada en la Procuración General, en diciembre de 2015 por los abogados Rubén Pagliotto y Guillermo Mulet, tendrá su primera audiencia pública este martes 8, a las 11, ante el juez de Garantías Mauricio Mayer.

La audiencia será para reclamar «devolución de efectos secuestrados», y fue pedida por el abogado Ignacio Díaz, que representa al empresario Diego Armando Cardona Herreros, a quien se sindica de haber administrado más de 11 millones de dólares “en negro” del exgobernador Urribarri. El dato surge de un informe , de más de 50 carillas, fue enviado en PDF a  cada uno de los abogados defensores de allegados a Urribarri, según publicó la revista «Análisis». 

Cuando se conoció ese informe, Urribarri salió a dar a conocer su punto de vista, y sostuvo que tales apreciaciones «son absolutamente falaces y demuestran la clara intención de instalar la idea de la existencia de operaciones espurias y de la ilicitud de mi patrimonio lo cual es falso y niego categóricamente”.

En julio de 2018, la Justicia ordenó una serie e allanamientos a empresas de Cardona Herreros en el marco de la investigación por enriquecimiento ilícito que involucra a la familia del ex gobernador. Entones, los operativos se produjeron en tres domicilios comerciales de Buenos Aires y el domicilio particular del amigo y socio de Urribarri, y se secuestraron computadoras, servidores externos y notebooks.

¿Quién es Cardona Herreros?

En 2017, cuando el Gobierno impulsó la instrumentación del «recibo digital» de haberes para los docentes, un nombre empezó a sonar como responsable de la serie de contratiempos que comenzaron a observarse con el funcionamiento del sistema: Lemondata.

Lemondata comparte con otra firma más conocida, Relevamientos Catastrales SA, el mismo empresario: Diego Armando Cardona Herreros. Ambas, además, fueron contratadas durante el gobierno de Urribarri.

En 2015 Urribarri le adjudicó a Relevamientos Catastrales SA un contrato anual por $7.833.600 por la prestación de un servicio de soporte técnico operativo y de mantenimiento de software en Dirección General de Ajustes y Liquidaciones del Ministerio de Economía.

En diciembre de 2015, una investigación de la revista “Análisis” dio cuenta que Relevamientos Catastrales, con sede en Capital Federal, estaba presidida por el empresario Diego Armando Cardona Herreros, amigo personal de Urribarri. La firma puso su oficina en Paraná en el edificio de Córdoba 585. O sea, el mismo edificio donde también tenía su domicilio Urribarri y hasta hace poco tiempo residiera también su hijo, el exministro de Gobierno, Mauro Urribarri.

Cardona Herreros es un empresario paraguayo de bajo perfil. Es amigo personal de Urribarri (hay quienes lo vinculan a ambos con la pasión por el fútbol y algunos negocios relacionados a ello) y a su alrededor giran por lo menos diez empresas que, en su mayoría, tienen el mismo domicilio: avenida Córdoba 1184, piso 4, en Capital Federal y, por lo general, se dedican a tareas de consultoría. Entre ellas aparecen TPI Invest SA; Organización Mesopotámica de Asesoramiento y Servicios; Economía y Regiones SA; Sistemas, Administraciones y Consultorías; Macadel SA; Novopharma SRL; Relevamientos fiscales SA; Mandatos y gestiones SA; Lemondata SA y Relevamientos Catastrales SA.

Con el aval de Urribarri, Cardona logró contratos importantes en el Estado entrerriano: primero, con el Ministerio de Trabajo, en tiempos del exministro de Trabajo, Guillermo Smaldone, por $19 millones, para la instrumentación de un software. A través del decreto N° 20, de enero de 2014, se contrató la provisión de un servicio de “relevamiento, análisis, diagnóstico, diseño, desarrollo e implementación de un software de gestión y administración integral” para la cartera a su cargo. El acuerdo finalizará en el 2016 y tiene un costo mensual de 550.000 pesos.

Después formalizó un convenio con el Ministerio de Economía liderado por Diego Valiero. Fue por $7.833.600, según el decreto 788/15, por la prestación de un servicio de “soporte técnico operativo y de mantenimiento de software” en Dirección General de Ajustes y Liquidaciones del Ministerio de Economía.

 

Enriquecimiento


—Nuestra actividad no fue muy pública por motivos obvios, pero tampoco fue secreta.

—¿Qué motivos?

—Por temor a que me acusen de tener doble estándar, por acompañar al gobierno y tener actividad en el campo. Pero antes de eso, en el 99, saqué un crédito del Banco de Entre Ríos y puse una cantera de piedra, de canto rodado y de arena, y trabajé casi 10 años ahí. Y con Kriptax Inc, hace casi 10 años que retomamos la actividad, con aportes de Brunito (su hijo Bruno) incluso.”

El diálogo lo reprodujo el diario “Uno”, y es parte de una extensa nota  en la que abordó el espinoso tema de las denuncias judiciales en su contra y su familia por enriquecimiento ilícito, publicada en 2016.

En sus ocho años de gobierno en la provincia, dice Urribarri, “no hubo denuncias de hechos de corrupción”, pero que una vez fuera del Poder Ejecutivo, “aparece un dirigente del PRO, que tiene una enemistad manifiesta conmigo”. Se refiere, claro, al abogado Rubén Pagliotto, que lo tiene contra las cuerdas en la Justicia con la denuncia por enriquecimiento ilícito.

Según Urribarri, la denuncia por enriquecimiento ilícito es parte de una “persecución politica”, apreciación que dista notablemente con el panorama que ya tiene armado el fiscal Santiago Brugo con toda la documentación que ha colectado en su investigación.

“Mi primera casa y mi primer auto los compré en General Campos siendo empleado y comerciante. En quinto año de la facultad armamos un estudio contable encabezado por el contador Manuel Amiano y su esposa. Comencé a construir mi segunda casa en el 86 o 87 antes de dedicarme a la política. En el 88 o 89 comencé a incursionar en la siembra de arroz con un amigo. En el 2000 con un crédito del BERSA compré y exploté una cantera. A la casa de Concordia la compré con dos créditos del banco de Galicia, 12 años antes de ser gobernador. Hace casi 10 años retomamos la actividad agropecuaria para lo cual armamos una empresa que se llama Kriptac SA (Kriptax) que ha tenido ingresos muy importantes por venta de soja, de arroz y por servicios a terceros tal como están declarados en AFIP”, enumeró.

Los números


La investigación de la revista “Análisis”, que sirvió de base a la denuncia en su contra, cuenta que esa empresa fue comprada por los Urribarri en 2008. En realidad, la firma está a nombre de sus hijos Mauro Gabriel –ministro de Gobierno de la provincia- y Sergio Damián, el mayor de los Urribarri, pero que fue comprada en el 2008 a dos humildes prestanombres del conurbano bonaerense, que cobraban planes sociales y aparecen en por lo menos 15 sociedades fantasmas con sede en diferentes lugares del país. Algunas de ellas están vinculadas al kirchnerismo. Además, la empresa Kriptax Inc Sociedad Anónima –de ella se trata- recién comenzó a operar en el 2013; o sea, hace no más de dos años. Tiene sede en Capital Federal, iniciaron las actividades con un crédito del Banco de Formosa por algo más de 1.200.000 pesos, pero no están registrados en la AFIP Entre Ríos.

“Informo que tenemos con mis hijos, desde el año 2007, una empresa bajo la figura jurídica de SA que se dedica a la siembra de arroz y soja sobre inmuebles arrendados. Dicha sociedad es la propietaria del inmueble de 8 hectáreas a que se hace referencia en el lago de Salto Grande”. Esa fue la primera respuesta de Urribarri cuando se conocieron las denuncias por enriquecimiento.

“El tema es que Urribarri faltó a la verdad publicó “Análisis a finales de diciembre último–. Por lo menos en lo que dijo públicamente. En realidad, el ex mandatario nunca participó de la empresa Kriptax Inc. S.A. y sólo lo hicieron sus hijos Mauro Gabriel y Sergio Damián. Pero tampoco fue una sociedad que se originó con ellos, sino que “compraron” la firma. El ingreso a la sociedad por parte del actual ministro de Gobierno de Entre Ríos, Mauro Urribarri y de su hermano mayor, Sergio Damián, se produjo el 9 de octubre de 2008 y no en el 2007, como dijera el actual legislador oficialista. Ese ingreso se concretó por la renuncia de María Rosa Barraza y Silvia Guallama, ambas con domicilio en la provincia de Buenos Aires. Se reformó el estatuto y el objeto, porque hasta ese momento era una “constructora, mediante la refacción y reciclado de inmuebles, administración, arrendamiento, comercialización y explotación integral de inmuebles urbanos y rurales”. La fecha de inscripción de Kriptax Inc ante la AFIP fue el 4 de agosto de 2008 y dos meses después pasó a manos de los hermanos Urribarri. Al año siguiente, en el 2009, ya había empezado la construcción de la majestuosa casa de la Península de Salto Grande; el dato figura en el google earth, cuyo sistema permite ver un tiempo anterior cada imagen satelital que se observa por internet. O sea, ya había desarrollado la inversión mucho antes de empezar a tener una supuesta actividad agrícola con la sociedad anónima..”

Pero su actividad se amplió a otras firmas.

En marzo pasado, se supo de otra firma de los Urribarri.

Urribarri no solamente creó la empresa agropecuaria Kriptax para sus hijos, sino también la firma Agro Premium Sociedad Anónima, donde aparecen como socios sus hermanos, Jorge Guillermo Ramón Urribarri, Armando Arturo Urribarri y su hijo mayor Sergio Damián Urribarri. Tiene la misma sede que Kriptax: Junín 658, piso 6, departamento B, en Capital Federal. Allí funciona además la empresa Ancorar S.A., integrada por otro de los hijos del ex gobernador, Franco Daniel Urribarri y su esposa, Ana Lía Aguilera y que se dedica a la producción de espectáculos.

Las tres empresas tienen la misma dirección fiscal, en Capital Federal: Junin 658, piso 6, departamento A, torre B.

Agro Premium SA fue creada el 10 de julio de 2012 y con la misma modalidad que la otra pyme familiar de los Urribarri: no se publicó en el Boletín Oficial de Entre Ríos, sino directamente en el Boletín Oficial de la República Argentina, con el aval de la escribana Angela Tenuta, de Capital Federal, la misma profesional que conformó Kriptax.

 

Respuesta


 

En 2015, cuando se presentó la primera denuncia por enriquecimiento, Urribarri respondió públicamente con los siguientes datos:

-«Es completamente falso que mi hijo Sergio Damián sea propietario de una inmueble ubicado en calle Moreno 31 de Paraná. Esa vivienda fue alquilada cuando fui ministro de Gobierno entre 2003 y 2007. Nunca fue propiedad de ningún integrante de mi familia.

 

– «Es completamente falso que mi hijo Mauro Urribarri sea propietario de un departamento en calle Alameda de la Federación. La realidad es que el alquila desde 2009 ese inmueble.

 

-«Bruno Urribarri, que bien dice la nota vive de su profesión de futbolista, es propietario de un departamento en la Capital Federal en calle Lafinur, adquirido en el año 2006, o sea dos años antes que yo llegue a la Gobernación de Entre Ríos.

 

– «Es verdad que Bruno constituyó una SA con Fernando Cavenaghi, con la idea de hacer inversiones inmobiliarias y turísticas, pero hasta la fecha no han iniciado ninguna. Lo hicieron a partir de su amistad cuando jugaban en River.

 

– «Informo que alquilo el departamento de calle Córdoba que se me sindica como propio desde el año 2011.

 

 

-«Informo que tenemos con mis hijos desde el año 2007 una empresa bajo la figura jurídica de SA que se dedica a la siembra de arroz y soja sobre inmuebles arrendados. Dicha sociedad es la propietaria del inmueble de 8 hectáreas a que se hace referencia en el lago de Salto Grande. Es totalmente falso que a dicho lugar no se acceda por tierra, se puede llegar con cualquier vehículo de calle.

 

– «Resido en mi casa familiar de calle Garat 291 de la ciudad de Concordia, que adquirí en el año 1992, es decir 15 años antes de asumir la gobernación. Es cierto que ha sido refaccionada a través del tiempo para darle funcionalidad al espacio, en virtud de ser una familia grande que se agranda aún más con la llegada de los nietos».

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.