La expresidenta del Consejo General de Educación (CGE), Claudia Vallori, se convirtió en las últimas horas en una repentina aliada de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), el gremio que la enfrentó durante su corta gestión, entre 2013 y 2015, en el último tramo de la segunda administración de Sergio Daniel Urribarri al frente del Poder Ejecutivo.

En su cuenta de Twitter, Vallori, que sucedió en el CGE a Graciela Bar cuando ésta renunció, en noviembre de 2013, replicó el pronunciamiento de Agmer contra el decreto que dictó el gobernador Gustavo Bordet y que fijó nuevas limitantes para el uso de pulveraciones en los predios rurales cercanos a establecimientos educativos. El decreto 4.407, del 16 de diciembre, estableció una zona de exclusión de 100 metros para las fumigaciones terreres, y de 500 metros, para las aéreas.

En eso aplicó un criterio sensiblemente diferente al que fijó el fallo del camarista Oscar Benedetto, el 1° de octubre último -confirmado luego por la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ)- al dar cabida favorable a un amparo presentado por el Foro Ecologista y Agmer. El fallo judicial fijó una zona de exclusión de 1.000 metros para las fumigaciones terrestres, y de 3.000 metros para las aéresas.

Conocido el texto del decreto del Ejecutivo, Agmer hizo conocer un duro pronunciamiento en el que sostuvo que la disposición oficial “es claramente regresiva en materia de derechos, puesto que faculta a los productores a ampliar el área fumigada con relación a lo fijado en la sentencia, contribuyendo así a poner en riesgo la salud de las comunidades educativas rurales y priorizando de este modo intereses económicos particulares. A su vez, resulta en exceso preocupante que desde el gobierno se dicte una norma que desconoce y contradice algo ya resuelto en el terreno judicial por el máximo órgano de nuestra provincia”.

Vallori posteó el comunicado de Agmer, con esta frase: “Bordet del lado de los que los están matando”.

Nunca fue buena la relación entre Vallori y Agmer.

El 4 de septiembre de 2014,  cuando Agmer decidió iniciar un plan de lucha, los funcionarios del CGE se reunieron en el cámping policial a festejar. Hubo disfraces, y actuó un grupo de mariachi, y esa vez, la entonces titular del CGE, Claudia Vallori, se mostró en fotos con un sombrero mejicano.

Aunque los mayores inconvenientes derivaron de las observaciones que hubo de parte de los organismos de control, como el Tribunal de Cuentas, por el manejo de los fondos de Educación.

En 2015, cuando la extitular del Consejo de Educación ideó los denominados Polos de Reingreso a la Escuela Secundaria cosechó airadas críticas del sindicato. A través de la resolución N° 650, del 16 de marzo de 2015, firmado por Vallori, y los enonces vocales políticos Héctor de la Fuente, Joel Spizer y Blanca Azucena Rossi, se dio forma a los  denominados “Polos de Reingreso al Nivel Secundario”, destinados, dice el texto de la norma, a adolescentes de entre 15 y 17 años “que presentan situaciones de repitencia y se encuentran fuera del sistema por abandono”.

Quien en ese momento ejercía el cargo de vocal gremial del CGE y hoy es secretaria general de Agmer Paraná, salió al cruce de la iniciativa. Y  sostuvo que los “Polos de Reingreso son una experiencia de dudosa condición pedagógica, una política focalizada que no trae posibilidades de igualdad en el acceso al conocimiento”.

“El principal ataque es el alejamiento en la visión pública de la escuela como espacio de igualdad y justicia”, aseguró Cogno.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.