“Se cree que acá hay dos pueblos o que hay que dividir a los argentinos. No hay dos pueblos, ante una campaña electoral puede haber dos ofertas y el pueblo opta y decide por una mayoría”, dijo este sábado el intendente de Paraná, Sergio Varisco, en el acto de recordación del Día de la Memoria que encabezó en la plazoleta donde se ubica el busto al expresidente Raúl Alfonsín, en Echagüe y 25 de Mayo.

 Varisco sostuvo  que “esta es una fecha trascendente en la historia argentina. Es recordar lo que pasó hace 42 años y con ello se puede caer en la partidización o utilizar estos actos para una bandería política, porque los recuerdos fueron militarizados o partidizados en la historia reciente y hasta hoy el tema de los derechos humanos es un botín electoral para algunos. Pero la historia es una sola y estos actos institucionales no lo hacemos para dividir a los argentinos. Algunos ex militares me dijeron que iban a venir al acto y yo digo quién puede estar en contra de sus fuerzas armadas, del ejército con genética sanmartiniana y lo que eso significa. Es importante separar los genocidas de lo que es la institución”. 

En ese sentido afirmó: “Se cree que acá hay dos pueblos o que hay que dividir a los argentinos. No hay dos pueblos, ante una campaña electoral puede haber dos ofertas y el pueblo opta y decide por una mayoría. Y lo que hacemos cada 24 de marzo es celebrar el triunfo de la vida porque en los años de plomo de la dictadura y en los anteriores, había otros planes para la Argentina. No todos querían la democracia. En año 1975, los montoneros le declararon la lucha armada al gobierno constitucional de Isabel Perón y nosotros permanecimos en la institucionalidad sabiendo que a pesar del mal gobierno, en el año 1977 debía haber elecciones, con lo cual aquella organización lo que hizo fue pavimentar el camino para que viniera la dictadura, luego pactó con ella y Firmenich está absolutamente rico en Barcelona disfrutando de los resultados del secuestro de Born, mientras entregó a todos sus compañeros. Pareciera que hay que rendirles homenajes a quienes mataban incluso a los hombres leales a Perón como fue a Rucci. Luego, cuando Alfonsín decreta investigar el terrorismo de Estado de los genocidas, al mismo tiempo que enjuiciar al terrorismo de los montoneros y al terrorismo de Estado de la Triple A, de López Rega”. 
Recordó que en 1983 hubo dos proyectos: “Uno el de Raúl Alfonsín y su faro que es mundial en materia de derechos humanos con el compromiso de que la construcción democrática no podía hacerse sobre la base de una claudicación ética de no mirar el pasado y el otro candidato que era Luder que decía que había que seguir con la ley de autoamnistía de los militares. Ya en 1983 se constituye la Conadep presidida por Ernesto Sábato y secundado por René Favaloro. Ellos no quisieron integrar la Conadep y luego vino el indulto y nosotros reconocemos la reapertura de los juicios, pero eso no los hace dueños de la historia y los genocidas reaparecieron cuando vino Milani al frente del Ejército. Por eso la lucha continúa, pero podemos estar contentos porque cuando nos tildaban de reformistas porque creímos en la democracia era porque no veníamos a matar a nadie y hoy la democracia ha triunfado”.
Varisco reconoció que el acto es además “un homenaje a todas la generaciones de argentinos y nuestros mayores que lucharon en los años de la dictadura para que volviera la democracia. Y quienes más defendieron los presos políticos en esta ciudad y en esta provincia fueron hombres de nuestra ideología como en el caso de don Eduardo Antonio Solari, Luis Brasesco y Antonio Tardelli -aquí presente- y muchos otros más, quienes lucharon en ese tiempo sin distinción de si eran radicales, peronistas, era defender y poner un mojón de la historia, en absoluta libertad y arriesgando la vida, yendo ellos a la pelea”.
Enfatizó que “el pueblo argentino se reivindicó de esa página negra con el juicio y castigo a los genocidas de las cúpulas militares y en definitiva todo desembocó en la lucha exitosa por la democracia, por la vida y por la paz”. 
Varisco consideró que este 2018 es un año especial “porque se cumple el primer siglo de la reforma universitaria, que tiene que ver con la lucha contra el autoritarismo y así lo decía en el manifiesto liminar de los estudiantes cordobeses en el 18 cuando acababan ‘de romper las cadenas que nos ataban con el autoritarismo monárquico y monástico. Hoy contamos para el país con una vergüenza menos y una libertad más, los  dolores que tenemos son las libertades que nos faltan”.
Finalmente Varisco sentenció: “Hoy no solo recordamos el golpe de Estado, sino la lucha de aquellos hombres que nos dieron las libertades. Falta justicia social -y es cierto- y en esa tarea estamos. Pero fue Alfonsín el que nos enseñó que la dignidad del ciudadano se completa cuando se arrodilla ante la ley porque eso lo libra de arrodillarse ante los tiranos”.
Previo a Varisco, hicieron uso de la palabra el secretario  General y de Derechos Humanos, Eduardo Solari y el concejal Carlos González (Bloque Cambiemos).