Cuando todo hacía pensar que este miércoles por la noche el Concejo Deliberante de Victoria se aprestaba a suspender por 8 meses al presidente del cuerpo, Alcides Risso, por aprovechado del Estado en provecho propio, con un dictamen de comisión que así lo aconsejaba y con 8 ediles dispuestos a hacerlo, se abrió un cuarto intermedio hasta el martes, a las 20.
Cinco ediles del Frente para la Victoria (FPV) tenían el voto listo para apartarlo a Risso, y a esa posición se habían sumado tres de Cambiemos. Pero no ocurrió lo que muchos esperaban.
En su discurso ante el cuerpo, Risso anunció, paradójicamente, que en 2017 “se realizará un concurso de antecedentes abierto a la comunidad de Victoria para cubrir el cargo de Prensa y Difusión del Concejo que permitirá no solo comunicar mejor la tarea legislativa de los concejales con el objetivo de derribar aquel mito urbano que aquí se trabaja poco, sino que además nos ayudará a tener una relación profesional –seria- con los medios locales y provinciales”.
“Auguro un 2017 donde aprendamos de nuestros errores, donde los concejales debatan sus internas en sus partidos y no en este recinto que nada tiene que escuchar sobre rencores interpersonales”, afirmó Risso, que llegó acompañando la fórmula de Cambiemos en Victoria, con Domingo Maiocco como intendente.
“Recuerdo también a los concejales que como funcionarios públicos deben como carga pública denunciar inmediatamente si conocen la comisión de un delito y no utilizar los medios para victimizarse –sostuvo–. Por último quiero decirles que no voy a responder ningún agravio que recibo porque no me votaron para ser panelista de un programa de TV sino para solucionar problemas a los vecinos y aunque algún concejal les duela soy el presidente del Concejo Deliberante hasta el 2019 y en función de la institución que presido, les exijo respeto como yo lo tengo hacia ustedes”.
Como ya reflejó Entre Ríos Ahora, el asunto que motiva el pedido de apartamiento del compañero de fórmula del intendente Domingo Maiocco ocurrió así: el último día de agosto, un dirigente del Frente Renovador de Victoria, el abogado Carlos Reggiardo, hizo una presentación ante el Concejo Deliberante de esa ciudad, y denunció que el viceintendente, Alcides Risso, era deudor de tasas municipales por su actividad en el negocio inmobiliario.
La “desmentida” no tardó en llegar, y se hizo a través de un comunicado, firmado por el intendente Maiocco. “Se informa a los contribuyentes que el presidente del Honorable Concejo Deliberante no posee deudas con el municipio, tampoco en sociedad de hecho que comparte con su hermano con fines inmobiliarios”, decía ese comunicado.
Ese comunicado, después, fue la piedra de toque que motivó el escándalo: Maiocco negó haber firmado ese comunicado y haber desmentido nada, Risso se encogió de hombros y dijo que no fue, y toda la culpa recayó en el que menos se pensaba, el responsable de prensa de la Municipalidad de Victoria, Gerardo Gómez.
Fue el principio del fin.
A los pocos días, Maiocco y Risso protagonizaron una conferencia de prensa en la que se tensaron las relaciones.
“Acá, el señor vicenitendente ha confundido una situación particular que le atañe con su rol institucional, y de eso es que tiene que disculparse, de esa intromisión y lo que genera un verdadero problema institucional”, dijo el intendente.
A su vez, el viceintendente negó tener responsabilidad en la emisión del comunicado con firma del intendente que Maiocco asegura no haber firmado.
Graciela Bar dijo que el viceintendente “usó” su investidura para “zafar” de una situación comprometida de la inmobiliaria familiar.
La decisión de suspenderlo del cargo, aseguró, se hizo aplicando un apartado de la Constitución de Entre Ríos, aunque de un modo interpretativo por cuanto hay un “vacío” legal respecto de los viceintendentes.
“Interpretamos que así como se puede sancionar al presidente, tenemos atribuciones para sancionar al vice. No lo dice literalmente la Constitución. Es interpretativo”, aseguró.
El dictamen de la comisión fue abrumador para que Risso dé un paso al costado. Falta la votación del pleno del cuerpo. Se pensaba que esa decisión se iba a tomar anoche, pero finalmente el Concejo entró en un cuarto intermedio hasta el martes 13, a las 20. No se consiguieron los dos tercios necesarios para suspenderlo.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.