Evelyn Simó, 19 años, es quinta generación de habitantes de la isla Charigüé, en el Delta de Victoria, a 50 kilómetros en lancha de la ciudad de Victoria, más cerca de Rosario que de Entre Ríos. Charigüé es un puñado de 80 habitantes, con destacamento policial, centro de salud, almacén y la única escuela, la N° 26 Leandro N. Alem, de nivel primario.

Recién en 2011 llegó el nivel secundario, mediante una experiencia piloto que implementó el Consejo General de Educación (CGE) durante la presidencia de Graciela Bar, pero entonces sólo se pensó dictar el ciclo básico, de primero a tercer años, con base en la Escuela Normal Osvaldo Magnasco, de Victoria. En 2015 se extendió al ciclo orientado, de modo que Evelyn Simó se convirtió ahora en la primera egresada de nivel secundario de las islas del Delta de Victoria.

La primera. La única. En 2018, vendrán dos chicos más. Pero de momento, es ella sola.

Antes, el destino de los chicos era concluir la primaria y ser pescadores o emigrar; en el caso de las chicas, era más dificultoso: para iniciar la secundaria, se tenían que mudar, y con ellas, sus mamás, a Victoria o hacia Rosario.  No todos tenían con qué. En 2017, Evelyn Simó se convirtió en la primera que concluye la secundaria en las islas, y piensa ir por más: quiere ser profesora en Historia, y enseñar.

“Para ustedes, que están en la ciudad, es re común ir a la secundaria, porque todo está cerca, pero acá, no. Yo acá soy la primera que egresa, pero el año que viene egresan dos chicos más, y hay un montón más que ahora va a poder hacerlo. La matrícula de nuestra escuela es de 20 alumnos, 10 de primaria, y 10 de secundaria, y de estos, 5 son de ciclo orientado.  Pero hay otros chicos que ya habían terminado la primaria y ahora están volviendo a retomar la secundaria, para poder trabajar. Es difícil vivir de pescador o de cuidador de hacienda, o haciendo changas. Esto es una gran oportunidad para nosotros. Ojalá siga esta experiencia. Allá en ciudad es tan fácil y accesible terminar la secundaria; nosotros también queremos eso, lo necesitamos”, cuenta.

El 20 de octubre de 2011, el Consejo de Educación dictó la resolución N° 4.144 que puso en marcha el Proyecto de Educación Secundaria en Zona de Sección Islas del Departamento Victoria, en once establecimientos primarios que, en convenio con la Escuela Normal Osvaldo Magnasco, darían también el nivel secundario. En ese proyecto están las escuelas primarias N° 3 Manuel Savio, N° 24 Gregorio Spiazzi, N° 26 Leandro N. Alem, N° 37 General José de San Martín, N° 40 El Tempe Argentino, N° 41 Ángel Piaggio, N° 34 Martín Thompson, N° 46 Patagonia Argentina, N° 58 Marcos Sastre, N° 61 Francisco Ramírez y N° 42 Alejo Peyret.

La norma, que impulsaron la expresidenta del CGE, Graciela Bar, y la entonces directora de Educación Secundaria, Marcela Mangeón, planteó que se tornaba “necesario elaborar una propuesta curricular institucional específica para la zona de Islas, que atienda sus particularidades geográficas y contexto económico y sociocultural, y fundamentalmente contemple los procesos de aprendizaje en el marco de la diversidad, multigradudada y multinivel”.

La Escuela Alem, de Charigüé tiene dos aulas: una para todos los chicos de primaria; la otra, para la secundaria.

Así, primero se implementó un ciclo básico de la secundaria en Charigüé con “formatos de enseñanza compartida” entre maestros tutores y profesores asesores o itinerantes. Así, un maestro de primaria de la isla pasó a desempeñarse también como docente tutor de los estudiantes de secundaria, con asesoramiento de la Escuela Normal Osvaldo Magnasco.  Después, en 2015, el ciclo orientado.

“El proyecto es innovador y único en el país: los docentes de la escuela primaria cobran un plus en horas cátedra, y son preparados por los profesores de la Escuela Magnasco, con una coordinadora pedagógica”, recuerda Mangeón.

 

El departamento Victoria tiene 11 escuelas primarias en la zona de islas: cuatro de estas escuelas se encuentran construidas sobre pilotes, y cuatro, son flotantes. Estas últimas, por sus características, permiten que los chicos puedan cursar toda su etapa de escolaridad, ya que se ubican en función de la existencia de población escolar. En tanto, las otras tres responden a las características de las escuelas convencionales, emplazadas en tierra.

Una de esas escuelas es la Leandro N. Alem, de Charigüé. “Estamos más cerca de Rosario; frente nuestro está el Monumento a la Bandera, pero somos de Victoria”, aclara Evelyn Simó. “Esto es como un minipueblito. Y esto de poder terminar la secundaria acá fue una gran oportunidad que nos dieron, y ojalá siga, no queremos que se corte. Acá, tenemos mucho miedo de que se corte, que lo saquen a este proyecto. Esto tiene que seguir, porque los chicos acá, en islas, cuando terminan la primaria, quedan sin nada. Y los papás no les permitan que sigan la secundaria en la ciudad, porque no tienen dinero o por miedo a dejarlos ir solos, en Victoria o en Rosario. Y entonces nos cortan las alas”, asegura.

Evelyn Simó ya tiene alas, y ahora piensa seguir el profesorado en Historia, y mudarse a Rosario. Y dice más: “Me gusta mucho enseñar. Mi profesora Julieta Schenfeld nos enseñó que la educación es otra cosa, no esa cosa pesada que a veces pensamos. Es un lugar donde te dan herramientas para la vida. Ella nos mostró el lado bueno de la educación, y cómo nos cambió la vida. Antes, los chicos terminaban la primaria y ya pensaban en ser pescadores o cuidadores de hacienda, y ahora, no. Ya piensan en terminar la secundaria, y después seguir estudiando. Para nosotros, son nuevos sueños”.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.