La Unidad Fiscal de Nogoyá recibió este jueves la denuncia de Sara Llanes, cuñada de Paola García, la mujer de 39 años, madre de 3, que falleció el viernes 23 en el Hospital San Martín, de Paraná, traslada luego de una serie e desinteligencias en la atención en el Hospital San Blas, de Nogoyá. Una infección generalizada que no pudo ser detectada a tiempo -los profesionales que la atendieron los tres días que acudió la centro asistencia nogoyaense erraron con el diagnóstico- acabó con su vida.
La causa quedó en manos del fiscal Fernando Martínez, que dispuso que hoy sea exhumado el cadáver en el Cementerio Municipal de Nogoyá, y sea derivado para practicarle autopsia a la Morgue Judicial de Oro Verde. Aunque de ese procedimiento no participarán médicos de Paraná ni de Nogoyá: se comisionará a profesionales de Gualeguaychú. Este viernes, además, la Fiscalía espera recibir del Hospital San Blas el listado de todos los profesionales médios que intervinieron en el caso, y los convocará para que designen abogados.
La investigación judicial buscará determinar si hubo mala praxis en la atención de Paola García, y por qué razón ninguno de los distintos profesionales que la recibieron pudo dar con un diagnóstico certero. Primero le dijeron que era gripe, después gastroenteritis, otro día, que podía ser una infección. Esa duda se planteó el jueves, pero en vez de intervenirla o derivarla ese día, aguardaron hasta el viernes. A las 5 de la mañana de ese día la urgencia determinó que se convocara al cirujano de guardia. Pero el profesional no apareció sino hasta las 7. Pero la cirugía no se hizo porque el anestesista se negó a sedar a la paciente. Cerca de mediodía la trasladan a Paraná.
El viaje en ambulancia de Paola García fue otra historia. Ante la gravedad del cuadro, la enfermera le pidió al chofer de la ambulancia que pidiera paso en la ruta y que encendiera la sirena. El chofer no supo activarla. Mandó mensaje a Nogoyá para que le indicaran cómo hacerlo. Cuando por fin reibió respuesta, ya estaban en Paraná.
La familia de Paola García había dicho que no pretendia judicializar el caso, que sólo querían alertar para que no ocurriera de nueva un hecho parecido que terminara con una vida. Pero cuando escucharon al abogado Walter Martínez, abogado de la médica Desiré Marquez, una de las profesionales que atendió a la mujer fallecida, entraron en pánico, y temieron una denuncia en su contra. «Denunciaron a modo de defensa, para que no los denuncien», teorizaban en los despachos judiciales de Nogoyá.
Sucedió que el nombre de esa médica fue el único que la familia de Paola García retuvo y deslizó en las declaraciones que hicieron luego del desenlace fatal. Pero hubo otros profesionales que recibieron el caso.
El abogado Walter Martínez, en representación de la média Marquez, detalló qué hizo cada uno, qué rol cumplió y de qué modo erraron los diagnósticos.
El dato que resaltó es que la médica Márquez no la atendió el miércoles a Paola García, porque ese día atiende en otra ciudad; sí la recibió el jueves, y fue la única de los tres profesionales que conocieron su caso que dispuso la redacción de la historia clínica.
El abogado Martínez reseñó que el lunes 19 de enero, Paola García acudió al Hospital San Blas, y ese día fue atendida por la médica Victoria Ramón, que la diagnostica con un síndrome respiratorio.
Los hechos, y el desenlace fatal, demostrarían que ese diagnóstico había sido errado.
La segunda vez que Paola García fue por atención al Hospital de Nogoyá, el miércoles 21, es atendida por otra médica, Cecilia Apablaza. Esta profesional va por otro camino, y le habla de una gastroenteritis aguda.
El jueves 22 Paola García vuelve al Hospital San Blas, y entonces sí es recibida por la doctora Desiré Marquez. La mujer llegó refiriendo un dolor abdominal. “Ella, la doctora Marquez, por primera vez empieza a hacerle la historia clínica. Es una historia clínica muy exhaustiva. Después, cuando la trasladan a Paraná, utilizan esa historia clínica”, detalló el abogado Martínez.
Paola García, recordó el letrado, ingresó sola al consultorio de la doctora Márquez. “Estaba lúcida”, detalló. “En un interrogatorio de rutina, le preguntan por consumo de drogas lícitas e ilícitas, y habla de tabaquismo. Quizá por eso fue el diagnóstico errado de la doctora Ramón”, apuntó.
Ese jueves, la médica Marquez la recibe, la atiende y realiza una interconsulta con el cirujano Luciano Juárez. “También la ve una ginecóloga de apellido Tórtora. “Y ambos coinciden. El cirujano Juárez da con un posible diagnóstico, y habla de una enfermedad pélvica inflamatoria. Estaba allí el problema. Pero recién se ve el viernes cuando la trasladan. Y ya no hubo más que hacer”, planteó el abogado.
Pero antes de que trasladasen a Paola Garía estuvo el intento de intervención quirúrgica en Nogoyá. El viernes 23, a las 5 de la mañana, se comunican desde el Hospital San Blas con el cirujano Luciano Juárez. No logran ubicarlo. El profesional recién ingresó al hospital a las 7 de ese día. Deciden enviar a Paola García a cirugía. “Pero cuando deciden operarla, (Luis) Bianchi, el anestesista, se niega a hacer la anestesia. La razón que dio es que hemodinámicamente no estaba bien. Bianchi deja constancia de eso. Entendió que al no contar con Terapia Intensiva el hospital no podían avanzar con la cirugía. Si lo hacían, la irresponsabilidad iba a quedar en manos de Bianchi -evaluó Martínez-. Si hubiésemos tenido Terapia Intensiva, esa mujer todavía hubiera estado viva”.
La investigación penal determinará qué hizo quién, y si hubo mala praxis, y en tal caso, quién o quiénes fueron los responsables de la muerte de Paola García.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

