“Lo logramos”, escribió, aliviada, Camila Gómez. Atraviesa una urgencia feroz: debe someterse a una cirugía de cataratas para no perder la visión de su ojo derecho. Ya no ve con el ojo izquierdo. Sus problemas derivan de haber nacido prematura.
Camila Gómez, 30 años, periodista, desempleada, apeló a una decisión ingeniosa, de esas que aparecen cuando los tiempos apremian: lanzó una rifa, y así, con una rifa, logró reunir los $2,6 millones, el costo de la cirugía de cataratas en un centro de visión privado de Paraná. En los hospitales públicos le dijeron que las cirugías de cataratas son un imposible.
Camila Gómez se somete a una intervención quirúrgica que no tiene el 100% de garantías. Pero lo hará igual.
“Estoy re maravillada por todo lo que pasó”, dice Camila a Entre Ríos Ahora. “Logré reunir el dinero en una semana. Hace exactamente una semana que difundí la rifa y empecé a hacer notas con distintos colegas. Es increíble”, cuenta.
La cirugía de cataratas será la próxima semana: 23 o 24 de febrero. “No solamente superamos el objetivo sino que llegamos a tiempo y llego a la meta. La verdad, muy contenta, muy orgullosa con lo que pasó. Se vendieron más de 400 números”, destaca.
Ahora, lo que viene es prepararse para la cirugía. Y esperar la recuperación. “Estima que van a ser dos días de recuperación. No sé cómo será en mi caso, pero con muchísimas expectativas”, dice.
Es periodista, tiene discapacidad visual y lanzó rifa para costear cirugía
Camila tiene 30 años y desde que nació lucha con una discapacidad visual que avanza: nació prematura.
“La desesperación me llevó a hacer la rifa. Estoy sin laburo y actualmente tengo la pensión no contributiva por discapacidad que está en trámite, lo que habla también de una demora del Estado Nacional. Y por ende no tengo obra social y la cirugía de cataratas sale más de 2 millones de pesos. No me quedó otra que salir y pedir ayuda, colaboración de los paranaenses, de la comunidad, de los colegas. Y estoy agradecida por la respuesta que hubo”, dice.
-¿Cuál es el problema que tenés?
-Nací prematura, y eso ya, de por sí, implica una enfermedad que se llama retinopatía del prematuro. El ojo izquierdo está ciego de nacimiento y el ojo derecho, por la prematurez, quedó súper debilitado, con glaucoma, miopía, estigmatismo. También tengo muy debilitada la córnea, al punto que usé el ente contacto y tuve que dejar de usarlos. Y ahora, cataratas, que tienen que ver con la misma prematurez. La cataratas, en este momento, me está afectando toda la visión, la poca visión que tenía, porque estoy viendo solamente manchas, manchas con formas, digamos. Entonces, lo que uno hace es reentrenar sus sentidos, empezar a ubicarse a través del sonido, sobre todo, del tacto. Para eso también somos usuarios de bastón. Toda esta información uno la adquiere yendo a las instituciones adecuadas, en mi caso, de la Escuela Helen Keller, acá en Paraná. Pero actualmente está tan avanzada la pérdida de visión, que empecé a buscar distintos profesionales. Di con el doctor Javier Maldacena, del Centro de Ojos Paraná, que es excelente y es especialista en retina. Él fue el único que se animó y me dijo, sí, vamos a operarte, asumiendo los riesgos. Para mí, es jugar a todo o nada.
-¿Esa operación qué te permitiría?
-Me sacaría las cataratas y me dejaría ver, si pueden insertar el lente intraocular, si se dan las condiciones de la córnea y el cristalino y demás. En ese caso, se podría poner el lente intraocular, que me permitiría ver de cerca. De lejos ya no. Pero bueno, para eso tengo las otras herramientas, los otros sentidos. También se podría ver, en caso de poder usar anteojos y todo, mejoraría considerablemente la poca visión que tengo.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

