La frase, nada azarosa, fue escogida por Lucas Remiro, presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), integrante del brazo universitario del socialismo, el Movimiento Nacional Reformista (MNR), para abrir su posteo que publicó en Instagram y en la que detalló de los episodios de violencia y maltrato que sufrió en el año en el que se desempeñó como empleado de la Legislatura, en el despacho del diputado provincial socialista Juan Rossi.
«Estas mal de la cabeza», dice Lucas Remiro que le decía Rossi en una relación cruzada por el ejercicio de poder y la violencia. Atravesó situaciones similares a las que soportó Tamara Godoy, presidenta de la Federación Universitaria de Entre Ríos (FUER), militante también del MNR, la primera en exponer las relaciones violentas de las que fue víctima cuando trabajó en el despacho del diputado Rossi.
Ahora está lejos de ese lugar de trabajo y toxicidad. Y die que le costó poner en palabras las situaciones de violencia que atravesó. “Fue difícil hacerlo, pero la valentía de Tamara (Godoy) y de las otras nueve compañeras que eran del partido y denunciaron es lo que me motivó para poder hablar también. Sentí que era una responsabilidad mía poder comentar la situación y que se entienda que es algo real, que es una situación real de violencia, que tiene muchas formas, una violencia que se manifiesta de muchas formas. No es una interna partidaria, no tiene nada que ver con eso. No quiero que se corra el eje. Fue una situación real de violencia que sufrimos muchas personas”, contó al programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7.
-¿Cómo fue el proceso?
-Fue un proceso largo. En este camino, hubo gente atrás que nos está bancando. Eso fue lo que me motivó, la contención de mis compañeros. Trabajé durante un año en la Cámara de Diputados, y esa dinámica violenta se fue construyendo. En un momento era ir a trabajar con miedo, pensar en qué habré faltado, en qué me habré equivocado, qué cosa no le va a gustar. Era esa sensación. Y hablar constantemente con mis otras compañeras ahí de oficina, decir: ´Che, faltó esto, faltó lo otro´. Todo con el miedo de cuál iba a ser la reacción de él, de esta persona, cómo nos iba a afectar, cómo nos iba a gritar. También un dato no menor. En el tiempo que estuve yo, el equipo fue cambiando también. El equipo va cambiando de año a año, incluso de mes a mes. Y esto por las situaciones violentas que se dan.
-Lucas, ¿de qué forma se manifestaba la violencia, el trato violento? ¿En qué situaciones? ¿Qué es lo que recordás vos?
-Mi rol era más de campo, entonces lo acompañaba a un montón de lados; íbamos juntos. Y ocurrían situaciones, ya sean expresiones violentas, llamadas a la alta hora de la noche, llamadas durante mi receso, agresiones ya sea por audio, a través de otra persona. Pero más que nada en persona, en la oficina, no importa si estábamos a solas o en presencia de otras personas. La realidad es la violencia se manifestaba en muchas formas. También la violencia se dirigía hacia nuestra organización, el MNR. La organización donde yo milito, donde nosotros militamos. En un momento, como una amenaza, dijo que la organización iba a desaparecer, que él la iba a hacer desaparecer.
-¿Pediste la intervención del Partido Socialista con la aplicación del protocolo de violencia?
-No estoy siguiendo los mismos pasos que Tamara. A mí lo que me gustaría es poder activar el protocolo en el ámbito legislativo de la provincia, un protocolo que fue aprobado, que incluso yo estuve presente en el momento en el que se trabajó, así que conozco el trabajo que se hizo para que se apruebe ese protocolo.
-Hay mucho silencio en torno a las denuncias que recaen sobre el diputado Rossi. ¿Te extrañó eso?
Me extrañó. Pero no me sorprendo del todo, son temas delicados. Pero me hubiera gustavo que en el espacio donde yo milito, en el partido, se tome una posición institucional. Es una oportunidad para marcar que somos distintos, que hay otra forma de hacer política. Yo sigo en el partido porque no creo que el partido sean las personas, sino las ideas, y soy un fiel creyente de que la bandera que nosotros levantamos la tenemos que sostener.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

