El habitual movimiento de inicio de fin de semana en Paraná se vio trastocado con una concentración, circa 18, en Plaza 1° de Mayo, que primero tomó media calzada de Papa Francisco, frente a la Iglesia Catedral, y conforme fueron llegando las delegaciones de toda la provincia lograron ocupar toda la calle.
La marcha de antorchas que convocó la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) se convortió así en la mayor expresión de malestar hacia el Gobierno. Los docentes rechazan el aumento que el Poder Ejecutivo dispuso por decreto, el 3 de marzo, $60 mil para los activos, y $30 mil para los pasivos, montos no remuerativos y no bonificables. En negro.
A la protesta se sumó la Asociación del Magisteriod de Enseñanza Técnica (Amet), más otras expresiones de la Izquierda y de movimientos estudiantiles.
La columna partió del centro neurálgico de la capital provincial, bajó por Corrientes -en la esquina de Andrés Pazos hubo una manifestación contra la reforma del sistema previsional y dos dirigentes fueron agredidos, Víctor Hutt, de Uruguay, e Ivanza Rezzet, de Paraná- y luego la importante columna desembocó en el Centro Cívico.
La noche paranaense se iluminó con las antorchas docentes, y también escuchó las expresiones de bronca: muchos maestros suman un trabajo extra para llegar a fin de mes, tienen emprendimientos o suman más horas de las recomendables frente a alumnos. «La vocación sobra. Lo que nos falta es un sueldo digno», se leía en una de las pancartas.
Otro cartel mostró en números la realidad docente: el valor de la canasta que mide línea de pobreza está en $1.397672; la canasta que mide línea de indigencia tiene un valor de $644.088; el sueldo de bolsillo de un docente está en $750.000.
El fotorreportero Mauricio Garin acompañó la marcha y registró las imágenes que siguen:

Fotos: Mauricio Garin
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

