La desazón, a veces, le gana a la razón. Lorena Dubini, madre de los hermanos Brian y Lucas Izaguirre, muertos en un choque fatal ocurrido el 20 de junio de 2024 en la ruta 39, en el departamento Uruguay, junto a Leonardo Almada y Axel Rossi, no ha duelado a sus hijos, no tiene paz y busca afanosamente justicia.
El 9 de marzo último el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay condenó a Juan Ruiz Orrico, extitular del Instituto Portuario de Entre Ríos, a 5 años y 8 meses de cárcel como responsable de la muerte de esos cuatro jóvenes que aquella madrugada se dirigían a trabajar al Frigorífico Fadel, de Pronunciamiento. Ruiz Orrico, en cambio, salía de una fiesta, y manejaba alcoholizado. Se cxcruzó de carril con su VW Passat y embistió de frente al Chevroelt Corsa de los cuatro jóvenes oriundos de Basavilbaso.
Orrico apeló esa condena ante la Cámara de Casación Penal de Concordia, donde una de las vocales es su esposa, la jueza María Evangelina Bruzzo.
“Él se declara culpable en el juicio, pide perdón sin miramos la cara, y, bueno, ahí está, apelando para una reducción de la condena”, lamenta Lorena Dubini en charla con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7. “Mientras tanto, disfruta de su libertad. Sigue riéndose, sigue haciendo sus juntadas con sus amigos, reuniéndose con su familia, mientras nosotros tenemos a nuestros gurises dos metros bajo tierra y sin justicia”, se amarga.
Que haya apelado ante Casación, agrega, “es más indignación para las familias, más dolor del que ya tenemos. Pecamos de ilusos con su pedido de perdón. No nos miró a la cara, aunque asumió su responsabilidad, se declaró culpable. Entonces, no entendés cómo se declara culpable y después termina peleando la reducción de condena. ¿Es chiste esto?”. Después, se indigna por el monto de la pena: “Son cuatro vidas, cuatro chicos, cuatro familias destruidas, y todavía tiene el descaro de apelar”.
-¿Crees que lo vas a ver preso a Orrico?
-No sé: a mí ya nada me sorprende. Pero, lamentablemente, como yo le dije a nuestros abogados, esto saca lo peor de uno. Si el tipo no va preso, y, bueno, tendré que hacer justicia yo. Yo no me voy a quedar con las manos vacías. El dolor puede llevar a eso. No tengo nada que perder.
-El dolor puede llevar a eso.
-El dolor y la impunidad con la que se manejan. Yo he hecho todo legal, ni siquiera le he faltado el respeto en ningún momento al asesino de mis hijos. Nunca, jamás. Inclusive, no le desearía el dolor que yo estoy pasando. Pero esto de estar apelando, de estar riéndose en nuestra cara, saca lo peor de uno. Mirá lo que llegué a decirte recién. Pero la justicia me debe esa respuesta. Es mi derecho, es el derecho de nuestro gurises que él pague el daño que hizo.
-El 9 de marzo fue la condena. ¿Pudiste a partir de eso procesar un poco el dolor?
-Voy a estar tranquila, llorando a mis hijos, cuando lo vea esposado, yendo a un penal, como cualquier otro.
-Vos siempre recordás un hecho dolorosísimo, como es convivir con las ropas que tus hijos tenían el día que murieron. ¿Seguís con eso?
-Sí, claro. La pieza de mi hijo es mi lugar favorito. Mis salidas de fin de semana son el cementerio. El lugar del accidente para mí es su lugar, es el lugar donde ellos cerraron sus ojos. Sigo durmiendo con la ropa que llevaba Lucas. Tengo todo el tiempo la remera de Brian. Tengo la zapatilla que encontré en el auto, la tengo en mi mesa de luz, junto a sus fotos. Es horrible tener que hablar con una foto. No es una frase: si la justicia no me da respuesta, yo voy a hacer justicia. El dolor te lleva a eso. Lo he pensado mil veces.
El caso, las víctimas
A comienzos de marzo último, la Justicia rechazó los atenuantes y le aplicó 5 años y 8 meses de cárcel de cumplimiento efectivo al extitular del Instituto Portuario de Entre Ríos y dirigente del PRO Juan Enrique Ruiz Orrico, al encontrarlo como autor material y responsable del delito de homicidio culposo por la muerte de cuatro trabajadores en un siniestro vial ocurrido el 20 de junio de 2024 en la ruta 39, en el departamento Uruguay.
Orrico no quedó conforme con ese pronunciamiento y apeló ante la Cámara de Casación Penal de Concordia, el tribunal que conforma su esposa, María Evangelina Bruzzo, que por eso mismo deberá excusarse de intervenir.
Este lunes 20, al cumplirse 1 año y 10 meses «del día que nos cambió la vida para siempre», la familia de los cuatro jóvenes a los que Orrico les estragó la vida en aquel siniestro vial, publicaron una carta pública. Dice: «1 año y 10 meses desde que nos arrancaron a Brian, Lucas, Axel y Leo. 1 año y 10 meses de noches sin dormir, de sillas vacías en la mesa, de abrazos que ya no vamos a recibir.
«1 año y 10 meses esperando justicia.
«Y mientras nosotros contamos cada día con dolor, mientras seguimos yendo a tribunales con el alma rota, Juan Ruiz Orrico —el hombre que se declaró culpable de matarlos— sonríe. Se casa en los Tribunales de Concepción del Uruguay. ¿Para qué? Para pedir una reducción de pena. Para usar la ley a su favor.
«¿Cómo se le explica a una madre que el asesino de su hijo tiene derecho a rehacer su vida mientras la causa duerme en Casación? ¿Cómo se le explica a un padre que después de 1 año y 10 meses, el homicida confeso todavía tiene privilegios y nosotros solo tenemos su ausencia?
«Nos quitaron todo. Nos dejaron con fotos, con recuerdos, con el eco de sus risas. Cuatro gurises llenos de sueños, de proyectos, de futuro. Y hoy, el Estado parece más preocupado en garantizarle derechos al que mató que en darnos paz a nosotros.
«La causa está en Casación. 1 año y 10 meses y seguimos esperando. ¿Cuánto más? ¿Hasta cuándo van a estirar los tiempos? ¿Hasta cuándo van a jugar con nuestro dolor?
«Esto duele. Esto indigna. Esto demuestra lo roto que está el Código Penal en Entre Ríos. Un código que le da herramientas al culpable y le cierra la puerta a la víctima.
«Por Brian, por Lucas, por Axel, por Leo.
Por cada familia que hoy llora en silencio.
Por cada madre que hoy prende una vela.
«EXIGIMOS:
«¡BASTA DE PRIVILEGIOS PARA HOMICIDAS CONFESOS!
«¡QUE CASACIÓN SE EXPIDA YA! ¡NO MÁS DILACIONES!
«¡JUSTICIA REAL PARA NUESTROS GURISES!
«¡REFORMA DEL CÓDIGO PENAL YA!
«No nos vamos a cansar. No nos vamos a quebrar. El amor por ellos es más fuerte que toda esta injusticia. Y vamos a gritar sus nombres hasta que nos escuchen.
«*¡JUSTICIA POR BRIAN, LUCAS, AXEL Y LEO!»
El caso
Ruiz Orrico manejaba alcoholizado un vehículo oficial, VW Passat, se cruzó imprudentemente de carril y embistió de frente al Chevrolet Corsa en el que viajaban cuatro jóvenes trabajadores oriundos de Basavilbaso, que se dirigían a su trabajo en el Frigorífico Fadel, de Pronunciamiento. De ese modo, el juez Darío Crespo no hizo lugar al pedido del fiscal Eduardo Santo, que reclamó 5 años de cárcel, y estuvo más cerca del planteo de la querella, 6 años.
De todos modos, Ruiz Orrico no irá de inmediato a la cárcel, como pidió la querella, sino que terminará en prisión cuando la condena quede firme.
«La pena no puede ser reducida al punto de que la sanción no se tome en serio en la comunidad», planteó el juez Crespo en el adelanto de veredicto que leyó este lunes en el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay. Además de los 5 años y 8 meses de cárcel, el juez le impuso 9 años de inhabilitación para conducir vehículos.
“Me permito darle un nombre a este juicio: ´El juicio del dolor´. Acompañé -por ser del mismo pueblo (Basavilbaso, NdelR)-, y amigo personal de varios de los padres de las víctimas, desde el día siguiente de los hechos. Y compartí con ellos lo más importante de este juicio: un año y ocho meses de llantos continuos, de dolor continuo, producto de un hecho culposo”.
De ese modo, el querellante Mario Arcusin abrió su alegato de apertura en el juicio oral que se sustanció desde el 18 de febrero contra Ruiz Orrico, acusado del delito de Homicidio culposo por haber matado en un choque frontal el 20 de junio de 2024 a cuatro jóvenes trabajadores, mientras conducía un vehículo oficial, con más de un gramo de alcohol en sangre.
Orrico invadió el carril contrario en la ruta provincial N° 39 aquel 20 de junio de 2024 y se conducía con 1,59 de alcohol en sangre. Los cuatro jóvenes que colisionó de frente Brian y Lucas Izaguirre, de 32 y 26 años; y Leandro Almada (33), y Axel Rossi (23) murieron en el acto. Esa madrugada que encontraron la muerte en la ruta a las 4,30 de la madrugada se dirigían a trabajar en un día feriado al Frigorífico Fadel SA, de Pronunciamiento.
El juicio se desarrolló en los Tribunales de Concepción del Uruguay hasta el 27 del último mes en audiencias presididas por el juez Darío Crespo, del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay, luego de que todos los magistrados que integran el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay se excusaran de intervenir. La razón: todos tuvieron relación con María Evangelina Bruzzo, vocal de la Cámara de Casación Penal de Concordia, esposa de Orrico.
A principios de noviembre de 2025, y luego de que la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) declarase inadmisible el recurso extraordinario presentado por los abogados defensores de Juan Enrique Ruiz Orrico, imputado por homicidio culposo, para apartar al querellante Mario Arcusin, se abrió paso el pedido para que se ponga fecha al juicio oral que encabezará el juez de juicio Darío Crespo, integrante del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay.
La Sala Penal, integrada por los vocales Daniel Carubia, Miguel Giorgio y Claudia Mizawak, sostuvo que no se demostraba la existencia de un agravio constitucional que justificara la intervención en esa instancia. Y que los argumentos de la defensa «no son más que una reiteración de planteos ya expuestos y que han encontrado adecuada respuesta por parte de la Cámara de Casación».
Los defensores de Ruiz Orrico -Leopoldo Lambruschini y Félix Pérez acudieron a la Sala Penal contra la sentencia dictada el 11 de agosto último por la Cámara de Casación Penal que había resuelto rechazar el recurso de casación contra la resolución dictada por la vocal del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay, Melisa María Ríos cuando en abril último no había hecho lugar a ese pedido de apartamiento de la querella particular.
Las víctimas
Cuatro chicos encontraron destino fatal camino al trabajo una madrugada de feriado, el 20 de junio de 2024: el Chevrolet Corsa en el que viajaban rumbo al Frigorífico Fadel, de Pronunciamiento, fue embestido de frente por el VW Passat, un auto oficial de la Provincia, conducido por el entonces titular del Instituto Portuario, Juan Ruiz Orrico. Conducía con 1,59 de alcohol en sangre. Embistió de frente al Corsa, que quedó destruido: Brian y Lucas Izaguirre, de 32 y 26 años; y Leandro Almada (33), y Axel Rossi (23) murieron en el acto. Ruiz Orrico salió caminando de su auto, y ahora enfrentará un juicio por ese desenlace fatal. Los cuatro jóvenes eran oriundos de Basavilbaso.
El 21 de marzo de 2025, el juez de Garantías de Concepción del Uruguay Gustavo Díaz remitió a juicio oral y público la causa por la muerte de cuatro jóvenes ocurrida el 20 de junio de 2024 en la ruta 39, en el departamento Uruguay, que tiene como único imputado al extitular del Instituto Portuario de Entre Ríos, Juan Enrique Ruiz Orrico.
“Vamos a demostrar que el día 20 de junio de 2024, alrededor de las 4,30, el ciudadano Juan Enrique Ruiz Orrico, conduciendo un vehículo marca Volskwagen, Modelo Passat, dominio IYU 009, con un nivel de alcoholemia superior a un gramo por litro de sangre, dirigiéndose por ruta provincial N° 39, a la altura del kilómetro 123, entre las localidades de Caseros y Herrera, con sentido de circulación este-oeste, realizó una maniobra imprudente, invadiendo el carril contrario, impactando de frente con el vehículo marca Chevrolet, modelo Corsa, dominio DTD 845, el cual era conducido por Brian Izaguirre, teniendo como acompañantes a Leonardo Almada, Lucas Izaguirre y Axel Rossi, vehículo que se dirigía por la misma arteria, en dirección oeste-este, resultando como consecuencia directa del siniestro la muerte de los cuatro ocupantes del segundo vehículo”, planteó en su alegato el fiscal Eduardo Santo, de la Unidad Fiscal de Uruguay.
Y agregó: “Esta conducta fue encuadrada, y así se la imputó, en el delito de Homicidio culposo, agravado por el nivel de alcoholemia y por la cantidad de víctimas. Se le atribuyó al ciudadano Juan Enrique Ruiz Orrico en calidad de autor. Ese fue el hecho que se le imputó y lo que se va a tratar en este debate. Este lamentable hecho no hubiera acaecido si Ruiz Orrico hubiera actuado de manera prudente. Ruiz Orrico sabía que había tomado alcohol; sabía que salir a la ruta, conduciendo un vehículo a esa hora normalmente y naturalmente genera un riesgo, pero también sabía que ese riesgo aumenta exponencialmente al haber ingerido alcohol. Pasa de un riesgo permitido a un riesgo prohibido. Aún así, Orrico decidió correr ese riesgo y finalmente ese riesgo se concretó. Así entonces, este hecho previsible y evitable acabó con la vida de cuatro jóvenes trabajadores, deportistas, padres de familia, hijos, que se dirigían a su lugar de trabajo, en un día feriado, 20 de junio, como todos los días”.
El delito que se le imputa a Orrico tiene una pena en expectativa de 6 años de cárcel de cumplimiento efectivo. El querellante Arucusin pidió “la aplicación del máximo de la pena de 6 años de cumplimiento efectivo”.
Leandro Rossati, querellante en representación de María de los Angeles Benítez, madre de Axel Rossi, señaló: “El señor Orrico actuó con desdén. Lejos de una mera negligencia o imprudencia, quedará demostrado que el acusado obró de manera temeraria, rayando el dolo eventual. Ruiz Orrico conocía el peligro de su accionar y lo asumió. Ocupando un cargo público no tuvo en cuenta todas las consecuencias que podría aparejar su conducta. Y por eso corresponde solicitar el máximo de la pena”.
La defensa de Orrico, en cabeza de los abobados Leopoldo Lambruschini y Félix Pérex, puso reparos al contenido de las acusaciones pública y privada.
“Queremos dejar algo bien claro”, planteó Lambruschini. “Esta defensa no desconoce ni discute que nuestro asistido tenga responsabilidad en el hecho que se le ha atribuido. Es precisamente por esta razón que no hemos cuestionado el requerimiento de elevación de la causa a juicio. Lo que sí tenemos que decir acá es nuestro desacuerdo -y que será el eje de nuestra intervención- no es sobre la existencia de responsabilidad, sino sobre su alcance, sobre el grado de reproche que jurídicamente corresponde hacerle al señor Ruiz Orrico. En lo que discrepamos con las acusaciones es con aquello que incide en la determinación de la pena. Lo que adelantamos es que nosotros controvertimos esta cuestión, valorando razones de necesidad de pena como de merecimiento de pena. Nosotros sostenemos que hay múltiples circunstancias relevantes que han sido omitidos o infravaloradas por las acusaciones. Y que entendemos que solo podrán ser valoradas correctamente con la prueba que se produzca en el debate. Queremos adelantar que en los alegatos de clausura solicitaremos al tribunal una respuesta racional y proporcionada, teniendo presente que el proceso penal supone un conflicto del imputado con el Estado, no es un conflicto intersubjetivo”, señaló.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

