La Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) aceptó la recusación planteada por el Ministerio Público Fiscal de los vocales Daniel Carubia, Claudia Mizawak y Germán Carlomagno, y de ese modo fueron apartados de la tramitación de un recurso que llegó a la máxima instancia en la megacausa de los Contratos Truchos.
El voto del presidente de la Sala Penal, Miguel Giorgio, atiende el planteo del fiscal de Coordinación Lenadro Dato, que justificó el apartameinto en el adelantamiento de opinión de los magistrados al tratar el pedido de Jury a su colega del Ministerio Público Fiscal Ignacio Aramberry, reproche finalmente rechazado por el Jurado de Enjuiciamiento.
«Por lo expuesto, esas consideraciones, más allá del acierto o no, trasuntan en un prejuzgamiento relativo a concretas circunstancias de cómo se llevó a cabo la investigación en la causa “Beckman” que colocan inexorablemente a los mencionados colegas de este S.T.J. en una situación subsumible en la causal de apartamiento», planteó Giorgio.
Así, planteó, “propicio a este acuerdo acoger favorablemente el planteo del Ministerio Público Fiscal y, en consecuencia, recusar a los señores Vocales, Dres. Daniel O. Carubia y Germán R.F. Carlomagno y la señora Vocal, Dra. Claudia M. Mizawak y dejar el Tribunal integrado para resolver en los obrados con los firmantes de la presente”.

Giorgio, Soage, Tepsich: así quedó conformado el tribunal de la Sala Penal del STJ para tratar la causa Contratos Truchos.
La vocal Laura Soage votó por acoger sólo la recusación de Carubia y rechazar las de Mizawak y Carlomagno.
Terció el vocal Carlos Tepsich, que se sumó al voto de Giorgio, y así entonces la conformación de la Sala Penal quedó integrada por Giorgio, Soage y Tepsich.
Las recusaciones
El presidente del Superior Tribunal de Justicia (STJ), Germán Reynaldo Carlomagno, había rechazado la recusación que en su contra presentó el Ministerio Público Fiscal para intervenir en un recurso de queja interpuesto por defensores de los imputados en la megacausa de los Contratos Truchos en la Legislatura como vocal ad hoc de la Sala Penal.
Dos de los tres integrantes de la Sala Penal -Claudia Mizawak y Daniel Carubia- fueron recusados por el fiscal Leandro Dato con el argumento de haber actuado en el proceso de jury al fiscal Ignacio Aramberry por eso mismo haber adelantado opinión sobre la causa Contratos Truchos. Ambos magistrados Mizawak y Carubia -el tercero es Miguel Giorgio, que preside la Sala Penal- rechazaron su recusación.
Para resolver el entredicho, se conformó un tribunal integrado por Giorgio, Laura Soage y Carlomagno. Pero Fiscalía recusó a Carlomagno.
En su escrito de descargo, el titular del STJ repitió argumentos de Mizawak y Carubia, y entendió que «el planteo recusatorio fue formulado por quien no es parte en el trámite del recurso de queja incoado por la defensa, por lo que coincido con los mencionados colegas en torno a la inadmisibilidad del mismo».
Y negó que en el marco de su actuación en el Jury a Aramberry haber emitido «opinión sobre cuestiones vinculadas a la investigación penal del principal; es que considero que dicho pedido no puede encuadrarse en ninguna de las causales de recusación». Sostuvo que «el objeto de este recurso de queja interpuesto por la defensa se centra en atacar la denegación del recurso de
impugnación extraordinaria, y, siendo que el inciso alegado por el Ministerio Público Fiscal refiere que el juez podrá ser recusado “Si hubiere dado consejos o manifestado extrajudicialmente su opinión sobre el proceso”, de ello se desprende que mi intervención como Jurado del Jurado de Enjuiciamiento en modo alguno puede ser equiparada al hecho de adelantar opinión respecto de lo que aquí debe resolverse».
Carlomagno sostuvo que «en el voto emitido por el suscripto en el proceso de enjuiciamiento supra mencionado, no se efectuó ningún juicio valorativo de los elementos de prueba de la causa ´Beckman´ -como se conoce la causa Contratos, NdelR-, sino que por el contrario, se analizó la actuación del Agente Fiscal denunciado -Dr. Aramberry- tendiente a valorar si correspondía la formación de causa tal como prevé la Ley 9283. De ello, deviene incontrastable que tal intervención no me coloca en una situación que permita mi apartamiento, toda vez que el instituto de la recusación apunta a resguardar la garantía de imparcialidad de las decisiones del magistrado en un determinado juicio, sin que se
intente forzar causales de recusación, pues ello también puede constituir un abuso del proceso, entendiendo a éste como el uso inadecuado, irregular y por ende reprochable de un derecho dentro de la actuación jurisdiccional».
Al final, sostuvo que la recusación «no puede encuadrarse en ninguna de las causales
previstas».
La Sala Penal del STJ debe intervenbir en un recurso de queja planteado por los defensores en la causa Contratos luego que a finales de diciembre último la Cámara de Casación Penal rechazara un recurso de impugnación extraordinaria. Así, se abrió el camino de la queja que debe tratar la máxima instancia. Aunque ahora se debate cómo quedará finalmente integrado el tribunal.
La Cámara de Casación Penal rechazó un recurso de impugnación extraordinaria que habían presentado los defensores de los imputados de la megacausa de los Contratos Truchos en la Legislatura, una investigación penal que abarca el período que va de 2008 y 2018 y que procura establecer de qué modo funcionó una «organización» para distraer recursos públicos de la Legislatura mediante la confección de contratos laborales apócrifos.
Ya el 27 de noviembre último Casación había reprochado una resolución de la camarista María Carolina Castagno y declaró «mal concedidos» los recursos de casación.
Los recursos fueron planteados por un grupo de defensores de impuados en la megacausa de los Contratos Truchos en la Legislatura, decisión que firmó la vocal del Tribunal de Juicios y Apelaciones Maria Carolina Castagno.
Claro que para resolver el planteo, primero debe constituirse el tribunal, y ello por ahora tropieza con la recusación de tres vocales: Daniel Carubia, Claudia Mizawak y Germán Carlomagno.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

