El intendente de Hernández, en el departamento Nogoyá, Luis Gaioli (PJ), dice que la abrupta caída de los recursos de coparticipación sumado a la parálisis de la actividad económica han conformado un combo que asfixia las economías de los municipios, y que aún cuando haya un uso racional de los recursos, las demandas de los vecinos -ante el retiro de Nación y de Provincia- presiona sobre la prestación de servicios básicos.

“La caída de la actividad económica a nivel nacional repercute fuertemente en los ingresos coparticipables. La Nación gira menos recursos a las provincias y acá la Provincia hace lo mismo con los municipios. Venimos con diez meses consecutivos de caída de la recaudación de recursos coparticipables. Y tenemos diez meses consecutivos de aumento de la inflación -analiza Gaioli en diálogo con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7-. Acá, en nuestra localidad, el combustible aumentó el mes pasado un 27%. Se hace muy difícil hacer frente a toda la demanda constante y creciente que trae el vecino”.

-¿Hay mayor demanda de servicios que, en otro momento, estaban a cargo de la Nación o de la Provincia?

-En Hernández, teníamos 14 programas entre nacionales y provinciales que financiaban diferentes proyectos que nosotros gestionábamos en Hernández. Eso desapareció todo. Desde lo más sencillo, como el programa Pro Huerta, pasando por el Programa Cobijar, o la asistencia a microemprendimientos. Con esos programas, atendíamos las diferentes necesidades de la población. Hoy esos programas no están y nosotros tenemos que atender lo que es el alumbrado, el barrido, la limpieza, y la demanda creciente de cuestiones sociales de la población. Ahora, la demanda no es solamente de aquellas personas que no tienen ningún tipo de ingreso. Vienen también asalariados que tienen un ingreso fijo mensual, pero que no llegan a fin de mes para poder cubrir necesidades primordiales. También desapareció el plan para la adquisición de garrafas. Hoy una garrafa de 10 kilos está entre $25 mil y $26 mil; una de 15 kilos, $37 mil. Pero hay gente que no puede comprar dos garrafas al mes. Está llegando gente al Municipio que antes nunca había ido a pedir ayuda.

 

Luis Gaioli, intendente de Hernández.

-Llamó la atención el anuncio que hizo de vender propiedades del Municipio para poder hacer frente al pago del aguinaldo a los empleados municipales.

-Lo que decimos es que, en caso de ser necesario, vamos a estudiar la posibilidad de hacer remates de terrenos que tenemos. Esto es algo que siempre hacemos. Es una cuestión habitual que nosotros rematemos terrenos porque son terrenos de dueños desconocidos o terrenos que hemos conseguido por apremio porque son contribuyentes que no han pagado los impuestos. Rematamos esas propiedades. En este contexto de ajuste, y de crisis que estamos atravesando, todo el mundo está ordenándose y viendo cómo hacer frente a los compromisos. Nuestro deber indelegable es el pago en tiempo y forma de los haberes al personal municipal. En segundo término está atender la demanda social, creciente y constante; después, el tema de obra pública queda relegado a un tercer o cuarto lugar, porque con los recursos que tenemos es imposible avanzar con obras. En caso de no poder hacer frente al pago del aguinaldo, tenemos tres posibilidades: pedir un crédito a la entidad financiera; acudir a un adelanto de coparticipación; o desprendernos de algunos activos. Históricamente, en Hernández hemos vendido centenares de terrenos en la localidad. No es una práctica nueva. Hay otros municipios que están haciendo remate de lotes, vendiendo vehículos en desuso.

-Qué situación difícil para un intendente tener que pedir un crédito o un adelanto de coparticipación para pagar salarios.

-Es así. Porque además, los planes que teníamos proyectados, en este contexto, quedan relegados para mejores épocas, aunque yo creo que a corto plazo esas mejores épocas no van a aparecer. Nosotros no vamos a ver el florecimiento económico de este plan económico. Muy por el contrario, y no porque quiera ser pesimista ni quiero que le va a vaya mal al Gobierno nacional. Me hubiese gustado que le vaya bien, pero yo esta película ya la vi. La vi en la época del 2000, cuando también fui intendente con el gobierno de De La Rúa, y Montiel como gobernador. Esa vez no terminó bien. Ojalá que ahora no termine para nada de esa forma. Deseo fervientemente que no haya estallidos, que no haya saqueos, que no haya cinco presidentes en una semana, pero la situación creo que está llegando a un límite.

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora