“Estábamos en 60 viandas. Ahora atendemos al doble”, dice el sacerdote Miguel Velazco, párroco de Nuestra Señora del Carmen, el templo que se ubica en el límite entre el Parque Urquiza y los barrios Pancho Ramírez y Puerto Viejo. Cada jueves, reparten asistencia alimentaria a personas en situación de calle en Plaza Alberdi (la “Plaza del Bombero”). También atienden a un merendero que atiende a 50 chicos.
-¿Y hay mucha demanda?
-La demanda de las personas en situación de calle ha aumentado notablemente. Estábamos en 60 viandas; ahora, tenemos el doble. Nos arreglamos con una partida de Acción Social que nos llega una vez al mes; y el resto son donaciones de la gente de la zona de la parroquia.
-¿Cuánto hace que existe esta asistencia a personas en situación de calle.
-Exactamente, desde que yo estoy en la Parroquia del Carmen, hace 12 años. Trabajamos junto a un grupo de voluntarios. Si bien la parroquia del Carmen está en una zona privilegiada, no nos olvidemos que tenemos dos barrios muy humildes en la jurisdicción nuestra. Uno es Puerto Viejo, y el otro Pancho Ramírez.
-¿Dónde distribuyen las viandas?
-Algunas viandas las entregamos a gente de la zona: la gente sube, viene con sus taper y se llevan la vianda a su casa. Después, como desde hace 23 años, vamos a la Plaza del Bombero. Nosotros trabajamos en conjunto con Suma de Voluntades. Hay momentos en los que no podemos cubrir toda la demanda, inmediatamente Suma de Voluntades cubre lo que nos puede estar faltando a nosotros. Ellos hacen, además, todo el circuito del microcentro.
-¿Suele pasarles que se quedan sin viandas?
-Hace dos jueves atrás nos quedamos cortos. Nosotros hacemos un tacho y medio de comida y no nos alcanzó por la demanda. Ahora que empezó el frío, aumenta la demanda. Se duplica. Ahora, estamos con una campaña para recolectar mandas para poder repartir entre la gente. La gente, sobre todo la que vive en situación de calle, se queda en la calle, no va a los refugios. Si se recorre el centro de la ciudad se encuentra con gente en la calle, que no va a los refugios. Todos los años recibimos una donación que viene de Córdoba. Ahora estamos esperando una partida de frazadas. Siempre nos mandan 200 frazadas. Y con eso alcanzamos a cubrir una parte. Eso lo distribuimos con la gente que asiste a la Plaza del Bombero.
-O sea que a la vianda de comida se agrega la entrega de frazadas.
-Lo que nosotros podemos dar es la vianda de comida, y después estar un rato, charlar con ellos, interactuar un poco y escucharlos. Sobre todo también escucharlos, porque hay distintas problemáticas. Hay gente que literalmente se cayó del sistema, quedaron afuera. Algunos ni documentos tienen.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

