Analía Clivio se quiebra cuando cuenta que su hijo, de 11 años, ya no asiste a clases a la Escuela N° 5 Florentino Ameghino, ubicada en el Quinto Cuartel, en la ciudad de Victoria. La primaria comparte edificio con la Escuela Secundaria N° 7 Mariano Moreno, y horario. La razón es que desde 2025 soporta hostigamiento y bullying, y hasta amenazas de muerte, como la que escribieron en un paredón en el ingreso al establecimiento educativo.

La mamá ha expuesto la situación a las autoridades educativas, a la Policía, al Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf) y de última decidió acudir ante el Ministerio Público Fiscal, este martes, con una denuncia penal. Quiere que su hijo concluya el 6° grado de la primaria y comparta el viaje de egresados con sus compañeros, aunque también evalúa cambiarlo de escuela ante la persistencia de las acciones violentas que, asegura, ejercen adolescentes de secundaria sobre su hijo.

El abogado Agustín Greco, que representa a la familia, dijo: “Nos encontramos ante un niño que, según las denuncias formuladas, ha debido convivir durante años con situaciones de violencia, hostigamiento, intimidaciones y amenazas que han afectado profundamente su vida cotidiana, su tranquilidad y su derecho fundamental a crecer en un entorno seguro”. Y apuntó: “Las actuaciones realizadas demuestran que no estamos frente a un hecho aislado. Existen antecedentes, intervenciones previas y denuncias reiteradas que serán oportunamente acreditadas en las actuaciones judiciales y administrativas en trámite”.

El letrado aseveró que lo que “preocupa no es solamente el último episodio denunciado, sino la sensación de desprotección que experimenta una familia que lleva años solicitando respuestas concretas para resguardar a un niño de apenas 11 años”.

Analía Clivio habló con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7 mostró su angustia: “Es muy duro, muy difícil”.

“Yo ya he agotado todas las instancias. Hace dos años que vengo haciendo denuncias. Los hechos no solo pasan dentro de la escuela, sino también afuera. Los agresores son vecinos. Mi hijo ni siquiera puede ir a la despensa. Hace unos ocho meses que mi hijo no sabe lo que es ir a jugar a la pelota con los amigos, no puede compartir con sus vecinos, en el Quinto Cuartel. Ni siquiera puede cruzar la calle. También hay amenazas contra mí, porque ahora últimamente se la han agarrado conmigo y con mi esposo, que es una persona mayor, de 68 años”, detalla.

Detalló que denunció los hechos en la escuela, en la Comisaría del Quinto Cuartel, en la Jefatura de Policía, en el Copnaf y como último recurso, fui a la Justicia. “Nadie me ha dado respuesta. Toman estos hechos como si fuera algo natural, que no es para tanto. Ahora, no estoy mandando a mi hijo a la escuela por consejo de mi abogado, hasta tanto esto se resuelva. Tengo miedo de que le hagan algo, porque han escrito una amenaza en una pared de la escuela. Quiero resguardar la integridad física de mi hijo”, contó.

-¿Qué te dicen en la escuela?

-En la escuela me dijeron que iban a tomar las medidas y las precauciones necesarias, pero no han hecho nada. Lo último que hice fue ir a hablar al Copnaf. Me dijeron que iban a intervenir. Pero hasta ahora nadie me llamó para nada. Hasta ahora, ninguna solución. Me dicen que a los agresores no se les puede hacer nada porque son todos menores. Tampoco los pueden expulsar porque la ley los ampara. Como mamá, me ponen un aprieto, porque mi hijo está en el último año de la primaria y él quiere finalizar sexto grado junto a sus compañeros, con los que fue toda la primaria, quiere su realizar su viaje de egresado. Pero estoy viendo qué hago. Si para la semana que viene no tengo solución, voy a tener que decidir como mamá cambiarlo de escuela, que me duele muchísimo, porque no tendría que ser así.

-¿El último episodio es esa amenaza escrita en una pared cerca de la escuela?

-No. El último episodio ocurrió el miércoles de la semana pasada. Uno de los agresores se encontró en el baño con un compañero de mi hijo, tenía una navaja, se la mostró y le dijo que era para mi hijo.

 

 

Foto Ilustrativa

De la Redacción de Entre Ríos Ahora