Esteban Madrid Páez, vicepresidente de Cáritas, plantea que la colecta que se desarrollará este sábado 6 y domingo 7 en todos los templos y parroquias –aunque también se repartirán sobres y alcancías y se abre la posibilidad e donar a través de billeteras virtuales- tiene dos propósitos: una finalidad claramente es recaudar fondos para muchas de las actividades de asistencia que se desarrollan y que tienen como centro a los más necesitados; pero también está la otra finalidad, “que es poner en el corazón de los argentinos el concepto de que somos hermanos y que tenemos que pensar en cómo nos podemos ayudar”.

“Cada uno ve lo que puede aportar. A veces es un billete chico, a veces es más plata, y otras veces es  tiempo y generosidad. Hay mucha gente que le pone también mucho esfuerzo a acompañar a otros. Así que un poco la colecta es como para mover de nuevo el corazón de la solidaridad. Cada año, la colecta nos da la oportunidad para pensar entre todos sobre estas necesidades que hay y qué podemos aportar cada uno”, sostiene.

-En este contexto económico, ¿cómo abarca Cáritas la demanda de asistencia que tiene?

-Nuestro país siempre nos da para vivir un desafío grande de solidaridad. Hace mucho tiempo que tenemos deudas sociales muy graves. La pobreza está siempre presente y desafiándonos.

-¿Pero cómo se hace para ayudar cuando la demanda es cada vez mayor?

-La experiencia muchas veces nos muestra que la plata se esfuma. Queremos ayudar con leche y la leche tiene un precio que es casi imposible. No podemos llegar a todas las comunidades y a dar respuesta a la necesidad que nos plantean las parroquias. Pero, bueno, en los grandes dolores y en los grandes desafíos, aparece la ayuda. Gracias a Dios, hemos podido sostener el refugio para personas en situación de calle. Es una experiencia muy linda esto de acompañar a la gente que en situación de calle. También se pueden mantener los espacios de las Cáritas parroquiales, abiertos con la contención, la escucha, con algunos alimentos que siempre se consiguen, lejos de lo que por ahí alguna familia puede estar necesitando. Y con el deseo de crecer un poco. Hay ahora un proyecto de pequeña economía solidaria, para poder otorgar microcréditos para pequeños emprendedores. La idea desde Cáritas es poder ofrecer algunas ayudas. Esto es también un llamado a la solidaridad de las empresas o de la gente que por ahí quiere ayudar con más fondos para estos microcréditos. O  también que se acerquen voluntarios.

-¿Y están en marcha esos microcréditos?

-Es una experiencia que funcionó en otras diócesis, y nosotros estamos comenzándola ahora. Ya el año pasado y los años anteriores teníamos pequeños fondos para ayudar a algunas necesidades concretas con la plata de la colecta. Pero ahora la idea es darle un poco más de fuerza, que vaya creciendo. Es un fondo que se otorga pero que la persona después tiene que devolver para que pueda seguir moviéndose para ayudar a otros.

-¿Imaginan un monto máximo que pueda llegar a otorgarse por microempresa?

-Van a ser muy pequeños. Es para ayudar en insumos, no contamos con demasiados recursos como para hacer ayudas importantes. Pero para algunas familias puede constituirse en un pequeño empujoncito.