El Municipio puso en marcha el programa de Ecoinsulina.  Se trata de una iniciativa enmarcada en la necesidad de gestionar de manera segura y responsable los residuos generados por el uso de agujas y otros dispositivos de punción utilizados por personas con diabetes. Los puntos de recepción serán los Centros de Salud Municipales. El proyecto está orientado a la recolección y reciclaje de lapiceras de insulina en la ciudad de Paraná, con el objetivo de reducir el impacto ambiental de estos residuos sanitarios y promover prácticas de economía circular. Se dispondrán cestos especiales de recuperación debidamente señalizados en los Centros de Salud Padre Kentenich (1° Congreso Mariano Nacional 3057), San Martín (Ameghino al final), Papa Francisco (El Aguaribay y Afroentrerrianos/as), Toma Nueva (Rondeau y El Viraró), Illia (Provincias Unidas 345) y La Milagrosa (Francia y Las Magnolias). Se le requiere a los pacientes que separen los materiales patológicos (como jeringas) de los elementos reciclables para luego clasificarlos en distintos depósitos. El subsecretario de Ambiente, Maximiliano Pérez Viecenz, destacó: “La idea de este proyecto surgió para poder reciclar esa parte de material reciclable, que contienen algunos elementos como lapiceras de insulinas, e introducirla en el proceso de la economía circular por medio de los recuperadores urbanos”.  La secretaria de Salud, Claudia Enrique, explicó: “los Centros de Salud recibirán los materiales patológicos, ya que la gente a veces no sabe qué hacer y lo tira a la basura. Y los trabajadores de la Cooperativa Recicladores del Paraná se encargarán de recoger lo recolectado para su reciclado. Nos parece fundamental porque todo lo que tenga que ver con el cuidado del ambiente repercute en la salud”. Fabián Tedesco, jefe del servicio de Endocrinología del Hospital San Martín e impulsor de la iniciativa, graficó que “el plástico se degrada después de 400 o 500 años o el vidrio de la insulina (de borosilicato) demora 4000 o 5000 años en degradarse. Es muy importante que esto se recupere y entre al sistema circular porque el plástico se transforma en microplástico y esto es muy patológico al punto que puede generar muchos tipos de enfermedades, inclusive endocrinológicas”, sostuvo.  El proyecto se desarrolla de manera articulada entre el sistema de salud, la Municipalidad y actores vinculados al reciclaje, con el objetivo de fortalecer la gestión de residuos especiales y reducir el impacto ambiental. Actualmente se estima en la ciudad y su área de influencia se descartan aproximadamente 510.288 lapiceras de insulina por año, lo que equivale a cerca de 10 toneladas de residuos plásticos anuales, estos dispositivos están compuestos principalmente por plástico, vidrio y metales. Se estima que aproximadamente el 80% de los componentes de estos dispositivos es reciclable, principalmente plásticos técnicos reutilizables en la Industria, lo que refuerza la importancia de su correcta separación y tratamiento.

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora