En la esquina de Paraguay e Italia la señalización de la parada del colectivo sigue la lógica que en casi toda la ciudad: a falta de infraestructura por parte de la Municipalidad -ni pensar en garitas- el aviso para el usuario proviene del puro voluntarismo. Un cartel escrito a mano alzada, pegado del poste de alumbrado. En otros sitios, se pinta con cal en el pavimento la letra de la línea de colectivos, o se pega un adhesivo en postes que sostienen el cableado. En otros lugares, ni eso.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

