La Brigada de Control Ambiental de la Subsecretaría de Medio Ambiente de la Nación allanó un coto de caza en Costa Uruguay Sur, departamento Gualeguaychú. Fue a partir de una denuncia de la ONG Freeland, que en marzo detectó la presencia de un ciervo colorado introducido para cacería mayor que fue ultimado por visitantes extranjeros, en un tipo de excursión que tiene un costo de 50.000 dólares el paquete.

Según publicó el sitio R2820, en la inspección también se encontró un ejemplar vivo, sin documentación, al igual que trofeos y otros animales que se hallaban de forma irregular. Según pudo saber ERA Verde, el coto que opera bajo el nombre “Debernardis Hunting” no estaría autorizado para operar en Entre Ríos, del mismo modo que el ingreso de estas especies tampoco se encuentra permitido por la reglamentación vigente al menos que medie una gestión especial. El establecimiento rural donde opera la empresa cinegética, “Médano Salvaje”, se encuentra en el mismo predio en Punta Caballos donde en octubre de 2022 murió un turista mexicano embestido por un búfalo de agua cuando cazaba de forma ilegal.

Personal del área de Fauna de la Brigada de Control Ambiental de la Subsecretaría de Medio Ambiente de la Nación, asistidos por efectivos de la Delegación Inteligencia Criminal e Investigaciones de la Prefectura Naval Gualeguaychú, llevaron adelante un importante allanamiento en un coto de caza ubicado en el departamento Gualeguaychú. La medida fue ordenada por la Fiscalía Federal a cargo de Pedro Rebollo, en el marco de una causa por presunta violación a la normativa de protección de fauna silvestre y contrabando.

En efecto, se trata del establecimiento “Médano Salvaje”, uno de los seis cotos de caza donde opera la empresa “Debernardis Hunting” en el país. El de Entre Ríos se promociona para al turismo internacional como un inigualable establecimiento para la pesca, la caza mayor y menor, en un campo de 5.503 hectáreas “de naturaleza en estado puro”, señala en su sitio oficial. Según trascendió, la “cabeza” de un ciervo colorado tiene un costo de 15.000 dólares y la excursión completa que incluye un alojamiento de primer nivel, con las máximas comodidades y comida gourmet haciende a los 50.000 dólares el paquete grupal, confirmaron distintas fuentes.

Caja de Pandora

Durante el allanamiento de este miércoles 10, el personal de Prefectura secuestró el ornamento de un ciervo colorado de 72 puntas, que fue el ejemplar que llamó la atención y disparó la denuncia de la ONG ambientalista cuando en marzo de este año detectó en redes sociales el coto de caza, señalaron a ERA Verde voces ligadas a la investigación. El fiscal federal de Gualeguaychú Pedro Rebollo indicó que uno de estos ejemplares de ciervo colorado fue encontrado con vida. También se constató la presencia de otros animales protegidos por la legislación vigente.

El fiscal Rebollo solicitó el allanamiento del lugar luego de tomar conocimiento de una denuncia realizada por la ONG Freeland a la Brigada de Control Ambiental de Nación. En la misma consta que el 16 de marzo pasado «se habría realizado una actividad cinegética de, al menos, un ejemplar de ciervo colorado de astas de 72 puntas, que determinaría su alto valor de mercado por su trascendental genética».

Cazaba ilegalmente el mexicano muerto por un búfalo

 

Precisamente, el hecho consta en publicaciones en redes digitales del propio coto de caza donde se muestran fotografías con personas armadas posando junto a un ciervo colorado. Las imágenes generaron sospechas sobre un posible traslado ilegal del animal a la provincia de Entre Ríos con fines de caza deportiva, práctica que está bajo investigación judicial.

 

Ciervo de Troya

Fuentes que conocen el negocio de esta actividad indicaron a ERA Verde que el ciervo colorado del establecimiento entrerriano se trata de un ejemplar con cruza genética criado para ser introducidos en coto. Lo que sucede es que, de acuerdo a la resolución Nº 287/94 de la Dirección de Recursos Naturales de Entre Ríos, la especie no se encuentra entre las autorizadas para la caza mayor, al menos que se tramite una excepción o pedido particular. En la normativa que regula la actividad, en su artículo 8º se especifica “sólo se podrá ejercer la caza mayor sobre las siguientes especies: Antilope Negro (Antilope Cervicapra); Ciervo Dama (Dama Dama); Ciervo Axis (Axis Axis); Jabali (Sus Scrofa); Bufalo (Bos Bubalus). Esta enumeración podrá ampliarse en caso de que, quien solicite la introducción de ejemplares de especies foráneas, obtenga la correspondiente autorización del organismo competente y bajo las condiciones que el mismo determine”, se aclara.

Lo que sucede es que a la Provincia se habría tramitado –y autorizado por vía de excepción– la introducción de un solo ejemplar de ciervo colorado. Pero en el allanamiento que llevó adelante Fauna de Nación encontró dos: uno vivo y otro muerto, del que se tiene solo las astas. Además, se sospecha que podrían ser mucho más los que ingresaron a territorio entrerriano bajo cuerda con el permiso sólo para uno.

A esta irregularidad se suma otra. “Debernardis Hunting” no tiene los papeles al día. Si bien la firma fue autorizada para operar como coto de caza en 2025, no cuenta con la aprobación para el 2026. Por esta situación, según revelaron fuentes gubernamentales, se ha intimado a la empresa a que regularice su situación, ya que su actividad hoy por hoy es formalmente ilegal.

 

Lugar funesto

De acuerdo a los detalles del operativo por tráfico de fauna, los animales encontrados en Costa Uruguay Sur habrían sido trasladado en forma «irregular» desde un criadero de la ciudad de Roque Sáenz Peña, en la provincia de Buenos Aires. En el predio de Gualeguaychú, habría sido ofrecido para la caza a un empresario agropecuario brasileño que opera en Paraguay, aunque también concurren turistas de otros países. De hecho, al momento del operativo, se encontraban visitantes anglosajones alojados para tal fin.

Colateralmente, a la delegación se le pidió secuestrar celulares, tabletas, computadoras y aparatos electrónicos donde se pueda acceder a documentación para esclarecer los hechos. Y también, el secuestro de armas de fuego que se ofrecerían en alquiler, cuestión que transgrede las normas de la actividad de caza.

De acuerdo a lo que se ventiló, la investigación apunta a la infracción de la Ley Nº 22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre que declara de interés público la protección, conservación y aprovechamiento racional de los animales silvestres que habitan el territorio nacional y prohíbe expresamente su caza, captura, tenencia, transporte y comercialización ilegal. “Las infracciones pueden derivar en causas penales federales”, observó.

Por otra parte, se pudo establecer que donde se concretó la inspección, en el predio «Médano Salvaje», se trata del mismo lugar donde en su momento opero la firma turismo aventura JRF Agro SRL cuando en el mediodía del 7 de octubre de 2022 encontró la muerte Mario Alberto Canales Najjar, un referente de la caza Canales Najjar mayor mexicano que se encontraba de incursión junto a cuatro compatriotas más. Canales Najjar falleció por las heridas recibidas al ser topeteado por el espécimen de búfalo de agua cuando lo intentaba abatir. El hecho, cubierto por ERA Verde tuvo una gran repercusión en su momento y derivó en una denuncia e investigación judicial que determinó que el lugar no contaba con habilitación como coto de caza y los foráneos no contaban con los permisos correspondientes.

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora