La Justicia les volteó la cara a las familias de las cuatro víctimas del extitular del Instituto Portuario de Entre Ríos, Juan Ruiz Orrico, condenado a 5 años y 8 meses de cárcel, medida que fue apelada ante la Cámara de Casacion Penal de Concordia, tribunal del que se esperaba este viernes una resolución que no llegó. Justo un día antes del segundo aniversario de las cuatro muertes, la de los hermanos Brian y Lucas Izaguirre, de Leonardo Almada, de Axel Rossi.
Casación no emitió resolución, y la angustia por saber si habrá confirmación o reducción de la condena impuesta a Orrico se mantiene.
El 9 de marzo último la Justicia rechazó los atenuantes y le aplicó 5 años y 8 meses de cárcel de cumplimiento efectivo al extitular del Instituto Portuario de Entre Ríos y dirigente del PRO Juan Enrique Ruiz Orrico, al encontrarlo como autor material y responsable del delito de homicidio culposo por la muerte de cuatro trabajadores en un siniestro vial ocurrido el 20 de junio de 2024 en la ruta 39, en el departamento Uruguay.
Ruiz Orrico manejaba alcoholizado un vehículo oficial, VW Passat, se cruzó imprudentemente de carril y embistió de frente al Chevrolet Corsa en el que viajaban cuatro jóvenes trabajadores oriundos de Basavilbaso, que se dirigían a su trabajo en el Frigorífico Fadel, de Pronunciamiento. El juez Darío Crespo -integrante del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay pero que actuó como vocal del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay ante la excusación de todos los magistrados de la jurisdicción por relación de amistad con la jueza María Evangelina Bruzzo, esposa de Orrico- no hizo lugar al pedido del fiscal Eduardo Santo, que reclamó 5 años de cárcel, y estuvo más cerca del planteo de la querella, 6 años.

Aquella madrugada del 20 de junio de 2024, los cuatro iban de madrugada en su Chevrolet Corsa a trabajar al Frigorífico Fadel, de Pronunciamiento, en el departamento Uruguay. Habían salido desde Basavilbaso, y sobre la traza de la ruta 39 encontraron la muerte: el WV Passat que conducía Ruiz Orrico, un vehículo oficial utilizado en día feriado, los embistió de frente. Había cruzado de carril, iba manejando alcoholizado.
Lorena Dubini, la mamá de los hermanos Izaguirre, había aguardado con expectación el pronunciamiento de Casación para este viernes 19, pero la novecad no llegó. No sabe ahora, no lo sabrá hasta que los jueces se pronuncien qué pasará con Ruiz Orrico.
Ruiz Orrico se declaró culpable ante el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay que lo condenó, pero no estuvo de acuerdo con el monto de la pena, y acudió en casación. Condenado y declarado culpable, Ruiz Orrico nunca estuvo detenido, ni siquiera con arresto domiciliario.
«Ni siquiera eso -dice Lorena Dubini-. Nos enteramos que está vendiendo parte de las propiedades que tiene. Además, está despidiendo al personal que tenía. A lo mejor está intentando otra mala jugada. Yo desconfío, como le dije a mis abogados, y se lo recalco todo el tiempo, yo desconfío hasta de mi propia sombra, El miedo de que se fugue está. Las posibilidades las tiene, porque nadie controla».
Por el segundo aniversario de aquella tragedia, este sábado en Basavilbaso habrá un responso en el cementerio local, a las 10; luego, a las 19, una misa en la parroquia San José Obrero.
En su duelo sin fin, Lorena Dubini ha cambiado sus rutinas. «Yo cambié los domingos de cancha por ir al lugar de descanso, y créame que voy día por medio. Los serenos ya me conocen porque se arriman y me dicen. ´Señora, nosotros estamos por cerrar. Si se puede retirar, se lo vamos a agradecer´. Ahora ya ni siquiera se arriman, me pegan el chiflido desde allá, desde la oficina, y me hacen seña que van a cerrar. Así que, lamentablemente, ese es nuestro lugar, en lo personal, mío, y y por ahí también vamos muy seguido al lugar del hecho, donde están las cruces de los chicos», cuenta.
Luego, apunta: «Yo, prácticamente, quedé sola. Tengo un hijo del medio que se llama Diego, que es camionero. Él viaja mucho, así que es muy poquito el tiempo que podemos compartir. Y el silencio te traspasa los huesos cuando el chiquito que que vivía conmigo, Lucas, era música, era vida. Todo el tiempo. Tenía una costumbre, cuando estaba nervioso, hacía sonar los dedos. Créame que no se lo deseo, ni a mi peor enemigo esto».
Cuando Lorena Dubini cayó en la cuenta que el fallo que esperaba para este viernes de Casación no se produjo, sentenció: «Desespera esto».
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

