Una sentada en apoyo de los docentes de parte de los alumnos del Instituto San Antonio de Padua, que administra la congregación Sociedad Hermanas de San Antonio de Padua, en Rosario del Tala, mereció un comunicado de las autoridades de la institución que no abordó el tema de fondo y se quedó en la superficie.
Los estudiantes reaccionaron ante la decisión de las autoridades del Instituto San Antonio de Padua que, tras la determinación de los docentes de sumarse a la huelga convocada para el miércoles el miércoles 24 del actual por la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), resolvieron descontar el día y aplicar una falta “injustificada” a los profesores.
“Ante las versiones que circulan en la comunidad y en entornos digitales, las autoridades de la institución informan que, luego de haber tratado profundamente el tema, el establecimiento continúa desarrollando sus funciones pedagógicas pastorales habituales, conforme a las directivas del Consejo General de Educación”, señaló un comunicado del colegio que se conoció este martes.
El pronunciamiento de las autoridades no abordó las circunstancias de la protesta de los estudiantes ni la afectación del salario de los profesores. “La prioridad -expresó el comunicado- es garantizar el derecho a la educación y la continuidad del servicio para todos los estudiantes. Agradecemos la confianza y colaboración de la comunidad talense para sostener el orden y el respeto que distinguen a nuestra institución. Mientras tanto, la institución mantiene un diálogo permanente con el cuerpo docente, las autoridades competentes y las entidades sindicales con representación en el sector, a fin de determinar con precisión los cursos de acción que correspondan conforme al marco normativo vigente”.
Los estudiantes que llevaron adelante la sentada el viernes expresaron sus motivaciones. “Esta sentada no nace del enojo. Nace de la preocupación y del amor que sentimos por nuestros profes. Porque sabemos que una escuela no se construye solo con aulas y horarios, sino con las personas que cada día la hacen crecer. Hoy ellos se vieron obligados a limitar su trabajo a aquello por lo que son remunerados y entendemos que esa decisión no refleja una falta de compromiso, sino una realidad que necesita ser escuchada. Como estudiantes, queremos decir que esas actividades no eran un simple complemento. Eran parte de la esencia de nuestro colegio, de lo que nos unía y de lo que hacía especial venir todos los días. Por eso hoy levantamos la voz. No estamos en contra de nadie. Estamos a favor de nuestra educación, de nuestros profesores y de todo aquello que hace que este colegio sea el lugar que conocemos y queremos. Queremos que quienes puedan cambiar esta situación nos escuchen para que podamos volver a construir juntos la escuela que todos merecemos”, dijeron en una carta pública.
Sobre el tema se expresó la seccional Rosario del Tala de Agmer, que expresó su “solidaridad” con los docentes y los estudiantes que, “con enorme compromiso democrático, decidieron hacer oír su voz frente a una situación que consideran injusta”.
“La sentada realizada por el Centro de Estudiantes no es un dato menor. Tampoco debe leerse como un hecho aislado. Es la expresión de una comunidad educativa que comprendió que detrás del reclamo docente no hay desinterés, abandono ni falta de compromiso. Hay trabajadores y trabajadoras que, todos los días, sostienen mucho más de aquello por lo que son remunerados y que hoy sienten que sus derechos comienzan a ser puestos en discusión”, planteó el gremio.
Y agregó: “Como organización sindical queremos reconocer públicamente la madurez de esos estudiantes. En tiempos en los que algunos discursos intentan enfrentar a las familias con las y los docentes, ellos eligieron otro camino: escuchar, comprender y defender el vínculo humano que constituye la verdadera esencia de la escuela. Porque la escuela no se sostiene únicamente con edificios abiertos ni con registros de asistencia. La escuela se sostiene con vínculos, con confianza, con compromiso pedagógico y con docentes que dedican incontables horas de trabajo que jamás aparecen en un recibo de sueldo”.
“Lo sucedido en el Instituto San Antonio de Padua permitió visibilizar algo que desde hace mucho tiempo venimos denunciando: gran parte de la vida de nuestras escuelas existe gracias al enorme compromiso de las y los docentes. Pero este hecho, ocurrido en una escuela de nuestra comunidad, también pone en evidencia una discusión mucho más profunda. Desde Agmer venimos advirtiendo, desde hace tiempo, que detrás de conceptos como la denominada ´esencialidad educativa´ o de proyectos como la llamada ´Ley de Libertad Educativa´ existe una misma matriz política: limitar el derecho de huelga, debilitar la organización sindical, individualizar las relaciones laborales y trasladar la responsabilidad del funcionamiento del sistema educativo desde el Estado hacia las y los trabajadores de la educación”, subrayó Agmer Tala.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

