Quién no rezó, quién no se aferró a una estampita, quién no se entrelazó un Rosario entre los dedos, quién no miró al cielo antes, durante el partido de Argentina frente a Inglaterra.

Los rezos, la táctica, el empuje y la garra, todo eso junto o cada elemento a su vez, hicieron lo que se vio: Argentina venció a Inglaterra por 2 a 1 y se metió en la final del Mundial.

Las súplicas religiosas han estado presente a lo largo del torneo. Dios y el fútbol parecen una dupla inseparable.

 

 

Fotos: Mauricio Garín

De la Redacción de Entre Ríos Ahora