El miércoles 29, la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) concretará su paro activo en la Administración Pública como forma de expresar rechazo a la última oferta salarial del Gobierno (3% en julio, 4% en septiembre) también para mostrar su descontento por los cambios que no se incluyeron en la reforma previsional -con media sanción del Senado- y que el sindicato impulsó.
¿Qué peculiaridades tiene un paro activo? “La idea es no perjudicar a la gente que está haciendo trámites, tampoco podemos descuidar la atención en los hospitales. Ese día, el 29, la gente va a trabajar como cualquier día laborable y va a desarrollar la tarea que tiene que desarrollar. Llamémosle un paro a la japonesa. Ese día, los japoneses producen más que en un día común. En este caso, nosotros vamos a trabajar lo que tenemos que hacer, se va a atender a la gente, y al que quiere escuchar se le va a explicar por qué estamos de medida de fuerza aunque sea trabajando”, expresó el titular de UPCN, José Ángel Allende, al programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7. “Nos parece que esto nos acerca mucho más a la sociedad que hacer un paro sin presencia en el lugar de trabajo”, subrayó.
-¿Es para expresar la disconformidad con la oferta salarial?
-Con la disconformidad con el aumento salarial, y también por este proyecto de ley que tiene media sanción del Senado y que ha sido en parte modificado, pero no todo lo que nosotros habíamos planteado. El paro será el miércoles 29, el día de la sesión de la Cámara de Diputados.
-Usted ha dicho que se confirmó lo que UPCN había planteado: que el Gobierno tenía los votos en el Senado para aprobar la reforma jubilatoria.
-Cuánto más hubiéramos conseguido si todos los sindicatos hubiéramos estado en la mesa de negociación con firmeza y codo a codo. Muchísimo más. Por eso yo llamo a la reflexión aquellos otros sectores que todavía se han quedado con la vieja metodología, y algunos, les digo: dejen de querer que las minorías sean los que conducen y acepten que quienes conducen son las mayorías. De eso se trata la democracia. Nosotros siempre lo dijimos: podemos estar de medidas de fuerza, pero nunca abandonamos una mesa de negociación, porque es allí donde se consiguen todas las soluciones, o algunas o parcialmente alguna solución. No es incompatible una cosa con la otra. Ahora, hacer únicamente la medida de fuerza, sin sentarse a discutir, es como una persona que reclama algo, pero no dice qué es lo que reclama. Entonces, encontramos que ahí abandonamos al trabajador. Por eso yo llamo a la reflexión, porque vienen meses difíciles, el país no está levantando. Milei sigue hablando de ajuste. Nosotros creemos que no hay ningún índice económico de la microeconomía que nos permita avizorar un futuro mejor, muy por el contrario. Y la macroeconomía lo que nos muestra es que los sectores que están creciendo, puede ser la minería y la parte energética, no generan puestos de trabajo. Así que no tenemos esperanza, por lo cual yo invito a quienes hoy no se sumaron, que se sumen a estas mesas de discusión, que nos pongamos todos codo a codo para poder avanzar muchísimo más, y que cada uno también haga como complemento todas las medidas de fuerza que quiera, y en eso todos tenemos libertad. Pero que no nos dejen solos en la discusión, porque juntos podemos tener fuerza.
-¿Entiende que a los sindicatos les cuesta llegar a la gente?
-Hoy chalábamos también eso con los delegados. Por mil motivos, la gente no acompaña las medidas de fuerza. No es que tenga miedo. Ya no está dispuesta a correr el riesgo de perder plata por los descuentos. Entonces, el dirigente debe pensar en alternativas que le permitan interpretar lo que quiere la gente y llevarlo adelante sin desgastarla. Nosotros somos los dirigentes, ellos son los trabajadores que están todos los días realizando sus tareas. Entonces, la responsabilidad es nuestra. Hay que usar el ingenio para ver cómo presionamos para poder conseguir las cosas de la mejor manera posible. El paro activo es una herramienta. Fue un éxito el paro activo anterior. Y tenemos que conseguir un compromiso con la sociedad, que no es empleada pública, que se olvide de ese empleado público que no existe, el que le metieron por la televisión o por los medios o por los chistes. El empleado público no es el ñoqui. Es el que le educa al hijo, el que atiende a estos nenitos que han tenido problemas tremendos en su familia, se los han tenido que sacar y los atienden empleados públicos que están en el Copnaf, el que te da salud, el que te da justicia y el que te da seguridad. Tenemos que reencontrarnos con la sociedad.
-El proyecto de reforma jubilatoria ahora va a Diputados. ¿Espera un debate similar al del Senado o el tratamiento a paquete cerrado?
¿Te contesto con el corazón o con la cabeza?
-Sincero.
-Sincero, como sabés que soy. No. No tengo ninguna expectativa de que en Diputados hay mucho debate. Me parece que el proyecto va a entrar por una puerta y va a salir por la otra, rápidamente. Esto no quita que logremos algo. No tengo esperanza de que en Diputados se modifique, porque esto significa que vuelva al Senado. Y el Gobierno no quiere que esto siga yendo y viniendo, quiere terminar este tema.
-¿Qué opinión tiene de la denuncia de la senadora Nancy Miranda por las amenazas de muerte que recibió su hijo por haber votado la reforma?
-Eso es una barbaridad. Eso ya es un ilícito. Nadie puede estar de acuerdo con eso. Hay cada vez más gente anti Milei. Pero a Milei lo tenemos que sacar con el voto de la gente, y los peronistas tenemos que ser inteligentes. Con más de lo mismo no lo vamos a sacar. Tendremos que regenerarnos, buscar gente nueva, gente que sea aceptada por la sociedad y creíble. Si lo logramos, Milei tiene sus días contados, No creo en los escraches. Confío en la democracia, y tampoco creo que todos sean delincuentes. Puede haber algún Kueider, pero la mayoría vota por convicción.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

