El escritor y docente Martín Kohan destacó el valor de generar espacios que acerquen la literatura a la comunidad. Sostuvo que iniciativas como la nueva Plaza Borges pueden convertirse en una puerta de entrada para nuevos lectores.
En 2020 publicó dos libros: Confesión (Anagrama), una novela en la que el exdictador Jorge Rafael Videla es el hombre que tensa de deseo y de terror las tres historias unidas a través de los lazos de una familia; y Me acuerdo (Ediciones Godot), un compendio de recuerdos sobre su infancia, una especie de retrato de su generación a lo Georges Perec.
En la antesala de una nueva edición de la Feria del Libro Paraná Lee -que se realiza del 14 al 17 del actual en Sala Mayo y durante su participación en el Primer Congreso “Entre Ríos, Entre Discursos: Literaturas, territorios culturales y resonancias interdisciplinarias”, organizado por la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), Kohan reflexionó sobre el papel de la lectura y la educación.
Al respecto, consideró que toda acción que despierte curiosidad por los libros representa una oportunidad para acercar la literatura a las personas. “Todo aquello que pueda invitar a la lectura, convocar a la lectura y abrir desafíos de lectura es bienvenido”, expresó.
Sobre la decisión de denominar Plaza Borges a un espacio público de Paraná, el escritor valoró especialmente ese tipo de iniciativas: “Si el nombre de una plaza sirve para que alguien pase y diga: ‘¿Quién era Borges? ¿Qué hizo? ¿Escribió libros? ¿Dónde están? Vamos a comprar uno’, funcionó bien”, afirmó.
Kohan señaló que, a pesar de ocupar un lugar central en la literatura argentina, muchas veces la figura de Jorge Luis Borges generó una admiración que terminó alejando a potenciales lectores.
“Se produjo una admiración que, paradójicamente, inhibía la lectura. Como si su obra fuera tan extraordinaria que muchos sintieran que no estaban en condiciones de leerla”, explicó. Sin embargo, sostuvo que esa complejidad debe entenderse como una invitación y no como una barrera.
“La complejidad y la exigencia son desafíos para la lectura. Los docentes tenemos un papel muy importante formando lectores, brindando herramientas para que ese ‘no puedo leerlo’ se transforme en una invitación a leer”, señaló.
Kohan también destacó el valor de detenerse en las palabras como una forma de comprender la realidad. Para el escritor, la literatura no solo permite disfrutar de una obra, sino también desarrollar herramientas para interpretar los discursos, las representaciones y las distintas miradas sobre el mundo.
De esta manera, Martín Kohan anticipa una nueva edición de Paraná Lee, la Feria del Libro de la ciudad, que reunirá a escritores, editoriales y lectores en torno al encuentro con los libros y la promoción de la lectura.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

