En medio de la polémica y la judicialización de la decisión del Gobierno de aplicar un sistema de compra centralizada para proveer de insumos a comedores escolares para desayunos y meriendas, la empresa adjudicataria del servicio, Teknofood SA salió al ruedo por primera vez y pidió “prudencia, mesura y responsabilidad. Cuando están en juego el buen nombre de una empresa, el trabajo de muchas personas y, sobre todo, la alimentación de miles de niños, cada acusación debe estar respaldada por documentación verificable y expresada con el cuidado que su gravedad exige”.
Un grupo de padres de niños que asisten a comedores, junto a la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) y la ONG ecologista Fundación Cauce iniciaron un amparo colectivo, y lograron que el juez de juicio Juan Francisco Malvasio dictara una medida cautelar, el 5 del actual, que frenó la aplicación de ese nuevo sistema a cargo de Teknofood SA. La medida está, sin embargo, apelada ante el pleno del Superior Tribunal de Justicia (STJ).
“Mientras estas discusiones se sostienen sin evidencia concreta ni un análisis responsable de una cuestión tan sensible, miles de niños continúan expuestos a desigualdades que no deberían existir -afirmó la empresa en un comunicado que se conoció este martes-. Todo niño tiene derecho a comenzar su jornada escolar bien nutrido, con la energía y los nutrientes necesarios para aprender y desplegar sus capacidades”. Y sumó: “Teknofood no compra alimentos genéricos para repartirlos. Desarrolla productos específicos para programas institucionales y los integra con fortificación, planificación nutricional, controles de calidad e inocuidad, trazabilidad por lote, logística hasta cada punto de entrega, capacitación y seguimiento técnico. La distribución es apenas uno de los eslabones”.
La empresa aseveró que los productos “están concebidos para requerir infraestructura mínima, permitir almacenamiento seguro, evitar riesgos de contaminación y sostener una prestación homogénea. El sistema contempla alternativas para personas con celiaquía o diabetes. Su valor no está en el envase: está en lo que aporta, en cómo se controla y en la posibilidad de verificar que llegue a quienes lo necesitan. A lo largo de 38 años, Teknofood ha trabajado con una convicción clara: que el lugar donde nace o vive un niño no determine la calidad de la nutrición que recibe. Esa trayectoria, construida día a día y prestación tras prestación, no puede quedar injustamente cuestionada por afirmaciones falsas, información incompleta o hechos correspondientes a otros proveedores, en medio de disputas políticas ajenas a la compañía”.
“Mientras estas discusiones se sostienen sin evidencia concreta ni un análisis responsable de una cuestión tan sensible, miles de niños continúan expuestos a desigualdades que no deberían existir. Todo niño tiene derecho a comenzar su jornada escolar bien nutrido, con la energía y los nutrientes necesarios para aprender y desplegar sus capacidades. La nutrición infantil no puede quedar atrapada en controversias ajenas a su verdadero propósito. Está en juego algo mucho más profundo: que el lugar de nacimiento, la escuela o el código postal no determinen las oportunidades de un niño. Garantizar una nutrición adecuada es ayudar a que todos puedan aprender, desarrollarse y construir su futuro en igualdad de condiciones”, planteó la firma.
La empresa destacó que surgió en el mercado en 1988 “para resolver un desafío social y operativo: hacer posible que los programas destinados a niños llegaran de manera segura, constante y aceptable a escuelas con infraestructura limitada, sin cadena de frío y ubicadas a grandes distancias”. En ese marco, detalló: “Primero resolvió los desafíos de abastecimiento, almacenamiento, preparación, inocuidad y logística. Luego dio el paso que definió su identidad: transformar desayunos, refrigerios y almuerzos en vehículos para aportar hierro, zinc, calcio y vitaminas en proporciones planificadas. Sus alimentos fortificados están diseñados para cubrir una parte significativa de las ingestas diarias recomendadas de micronutrientes, con un perfil saludable de grasas, nutrientes de alta biodisponibilidad y una elevada proporción de proteínas de alto valor biológico. En promedio, los refrigerios aportan alrededor del 50% de las ingestas recomendadas de micronutrientes relevantes y los almuerzos, aproximadamente el 30%. Con más de tres décadas de trayectoria, 3.500 millones de prestaciones brindadas y presencia en al menos 16 provincias, Teknofood trabaja junto con profesionales y proveedores locales para adaptar cada programa a las necesidades de su territorio”.
Teknofood indicó que su llegada a Entre Ríos busca integrarse al entramado productivo provincial y fortalecerlo. “La empresa ya cuenta con una oficina local y un depósito en Colonia Avellaneda, y contrató a las primeras 30 nutricionistas entrerrianas, quienes monitorearán el servicio en más de 900 escuelas y capacitarán al personal en recepción, almacenamiento, preparación e higiene de los alimentos, además de promover hábitos saludables. A esta estructura se suma una empresa transportista que prevé incorporar alrededor de 50 personas. En todas las etapas, Teknofood prioriza la contratación de trabajadores, servicios, insumos y proveedores locales que cumplan las condiciones técnicas, sanitarias y operativas requeridas. Las visitas de las nutricionistas incluirán registros de seguimiento y pruebas de aceptación con los estudiantes. La información obtenida permitirá evaluar el programa, realizar los ajustes necesarios e incorporar mejoras continuas de acuerdo con las necesidades y los hábitos alimentarios de los niños”.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

