La ocupación del espacio público por parte de los particulares suele ser una postal recurrente en Paraná. Esa incursión muchas veces obliga al peatón a desviar el camino, cruzarse de vereda, en una actitud condescendiente hacia la invasión. Sucede con los vehículos particulares, que utilizan las veredas como playas de estacionamiento ad hoc. Aunque en el lavadero que se ubica en Salta y Victoria la situación es más complicada. La vereda sobre calle Victoria suele utilizarse por completo con autos y entonces el peatón se ve obligado a caminar de forma zigzagueante para esquivarlos y poder seguir la marcha.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora