La causa que tiene detenidos al abogado y comisario de la Policía Daniel Rosatelli y otras personas por un cargamento de marihuana se acerca al procesamiento: documentación, denuncias y videos, entre las pruebas. La versión defensiva lo niega y apunta a una conspiración política-policial.
Hasta ahora, en cuanto al rol de Rosatelli, todo sigue girando en torno a la operación de compra de la camioneta Citroën Jumper. Dos domicilios y la consulta por el estado de dominio lo involucran en la compra de ese vehículo que tres meses después fue utilizado para el transporte de un cargamento de droga. Es decir, se lo señala por comprar el utilitario para ponerlo a disposición de esa operación narco, cuyo dueño se presume que es Esteban Siebenlist Bustos.
A diferencia de otras investigaciones por narcotráfico que hemos contado, donde vienen siguiendo a los narcos por diferentes medios hasta que los detienen con un cargamento, en este caso fueron desandando el camino a partir del hallazgo de los 1345 kilos de marihuana el pasado 13 de febrero en La Paz.
Tal informó ANÁLISIS la semana pasada, el altercado que surgió en torno a la compra de ese vehículo utilitario expuso a todos los involucrados: falta de pago, entrega de cheques falsos y denuncias.
Según la documentación judicial sobre esos sucesos a la que accedió ANÁLISIS, todo comenzó a fines de octubre del año pasado. Jonathan Barbieri, expolicía con condenas, dice que tiene un amigo que le ofrece para que venda la camioneta. Le pregunta a un hombre de apellido Maciel, remisero, chofer de aplicación, quien lo pone en contacto con Martín Pelizzari, condenado por estafas. Se reúnen en la estación de servicios El Triángulo, la Puma de Almafuerte y Dean Álvarez.
El martes 4 de noviembre a la mañana se reúnen Barbieri y Pelizzari en la Shell del Acceso Norte. Acuerdan la compra venta por 20 millones de pesos. Se dirigen a la Planta Verificadora de avenida Zanni para el trámite de rigor. De ahí la llevaron a un mecánico que la revisó y dio el visto bueno. Ya pasado el mediodía van a calle 25 de mayo, paran frente al Club Echagüe. Pelizzari le dice a Barbieri: “Esperame que tengo que ir a hablar con un conocido que es el que va a comprar la camioneta”. Camina hacia calle Echagüe e Irigoyen. ¿Adónde se supone que fue? Al domicilio particular de Rosatelli, un departamento que fue allanado y donde fue detenido el comisario.

Pasan los minutos hasta que el intermediario llama al vendedor, y le ofrece 7 millones de pesos en ese momento, otros 2 millones el lunes siguiente, y además dos cheques. Trato hecho.
Quedaron para reunirse a la tarde para la primera parte del pago. ¿Dónde? En calle Corrientes y Nogoyá. En Corrientes 579 hay una casona bastante imponente que fue allanada por la Policía provincial y es el domicilio que figura como estudio o domicilio legal de trabajo de Rosatelli y otra abogada que sería su socia o con quien realizan trabajos juntos.

Llega Barbieri en la Citroën Jumper, aparece Pelizzari y le entrega 2.400 dólares y dos cheques del banco Galicia por 3 millones de pesos cada uno. Además, le hizo dos transferencias de 1 millón cada una desde la cuenta de otro personaje de esta trama: Claudio David Luna. Total: 11 millones de pesos. A la diferencia se la entregaría el lunes 10 de noviembre, con otras transferencias y cheques. Barbieri le da la camioneta y la documentación y se va. Llegó el lunes y el comprador desapareció. El vendedor fue al banco, y le rechazaron los cheques por apócrifos. Entonces va a la comisaría segunda para hacer la denuncia, y se la toman.
En esta instancia habría videos del 911 que registraron a Rosatelli cuando se acerca a la camioneta, la observa y se retira. Esta prueba es algo que la defensa niega tajantemente, ante la consulta que realizada por ANÁLISIS.
El tercer dato que involucra al comisario en esta operación es la última consulta en el RNPA sobre los datos de la Citroën Jumper patente PME392, que fue realizada a nombre de la abogada socia o con el mismo domicilio legal que Rosatelli.

El grupo de defensores de Rosatelli, Rubén Pagliotto, Damián Petenatti y Miguel Ángel Cullen, sostienen que la detención del comisario se debe a una venganza por la denuncia impulsada por el abogado sobre el desvío de fondos de adicionales del 911, causa que investiga el fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull. Algunos de los señalados en ese caso se fueron del país y se encuentran en Israel. Sostienen los letrados que lo único que surge en las escuchas telefónicas es lo que se refiere a esa causa.
Asimismo, cuestionan como “ridículos y poco serios” los informes elaborados por la Policía en la investigación, y afirman que Rosatelli no tiene relación con los demás implicados en la causa y no conoce a Siebenlist Bustos. Sostienen que no hay ninguna prueba que lo involucren en nada referido al narcotráfico. Y que lo sucedido con Barbieri y Maciel no tiene nada que ver con el cargamento de droga.
Golpiza y encubrimiento policial
Luego de las denuncias y los reclamos para que paguen el vehículo, sucede el episodio violento también referido la semana pasada, que terminó con una persona herida. Maciel afirmó que Rosatelli, de propia mano, lo molió a trompadas y lo amenazó apuntándole con la pistola reglamentaria en la cabeza, para que no molesten con andar denunciando. “No saben con quiénes se meten, nosotros manejamos Paraná”, le habrían manifestado en las intimidaciones y golpiza que habría sucedido en la sede de la ONG Suma de Voluntades.
Este hombre terminó desfigurado. Barbieri intentó denunciar el hecho en la comisaría segunda y no se la tomaron. Fue a la Policía Federal que sí la recibió, la remitió al Juzgado Federal que, por razón de competencia, la envió a la Fiscalía provincial, donde quedó cajoneada.
Por esta situación, la semana pasada le secuestraron el celular a un oficial de la comisaría segunda, para verificar si recibió alguna orden de un superior para no tomar la denuncia. En esos días todavía estaba como jefe Departamental de la Policía Carlos Schmunk y como jefe de asuntos jurídicos de esa dependencia, Daniel Rosatelli. Podría originarse una causa por incumplimiento de deberes de funcionario público si se comprueba que no se tomó la denuncia.

Sin embargo, el oficial elaboró un informe (al que accedió ANÁLISIS) que luego fue suscripto por la jefa de la comisaría segunda. Allí Almada dice que fue al hospital San Martín para entrevistar a un hombre que había ingresado trasladado desde el centro de salud Corrales con traumatismo de cráneo y en el brazo derecho. Y sostiene que Maciel argumentó como causa de sus heridas que había sufrido un robo mientras conducía como chofer de Uber, en Tibiletti y Caputto. Como Barbieri lo había mencionado a Maciel en la denuncia (que no le tomaron), dice Almada que Maciel respondió que no quería saber nada con verse involucrado en esa situación, que solo presentó a las dos personas interesadas en la compra venta del vehículo, el cual venía desde Santa Fe.
El hallazgo y el dueño de la droga, prófugo
El 13 de febrero secuestran la camioneta en La Paz repleta de droga. Detienen a César Leonel Ramírez y el Juzgado Federal de Paraná lo procesa por el transporte de droga. La investigación para llegar a los responsables de la operación del transporte de marihuana, instruida por el juez federal de Paraná, Leandro Ríos, estuvo a cargo de la Dirección General de Drogas Peligrosas de la Policía de Entre Ríos.

Hace un mes, aproximadamente, en el marco de esta investigación, la Policía Federal fue a la Planta Verificadora y secuestró la documentación referida a la narcocamioneta. Unos días después, encuentran una Citröen Jumper igual que era la que debía tener la patente que tenía colocada la que fue secuestrada con el cargamento de marihuana. Su dueño dijo que la tenía para desguace, que le habían robado la chapa trasera, aunque nunca lo denunció. El día del procedimiento en la planta verificadora, se supo que un policía cercano al grupo policial investigado cambió de repente su línea de celular.
Mientras tanto, el principal sospechoso de la operación del transporte del cargamento de la marihuana sigue prófugo. Siebenlist Bustos no tenía causas por narcotráfico, solo alguna por lesiones. Su camioneta Toyota Hilux negra 4×4 era la que iba haciendo punta en el viaje narco aquel 13 de febrero. Es un hombre que viaja mucho, puede aparecer un día en Paraguay y otro en Bahía Blanca. Tiene vínculos en diferentes lugares y su paradero puede ser lejano.
Distintas fuentes sostienen que hay más personas involucradas que podrían seguir el mismo camino de los otros imputados.
La ruta del cargamento
La droga fue secuestrada en el Camino del Bollero, una calle de tierra paralela al acceso a la ciudad de La Paz por la ruta nacional 12. La persecución por parte de policías de la Brigada de Delitos Rurales había empezado mucho antes.
¿De dónde vino y cómo ingresó a la provincia ese cargamento? La Jumper nunca pasó por el puesto caminero de Paso Telégrafo, en el límite con Corrientes por la ruta 12. Según reconstruyeron los investigadores, la droga provenía desde la vecina provincia, pero la pasaron a Entre Ríos cruzando el río Guaiquiraró en una pequeña embarcación, que podría ser una piragua, en inmediaciones de Paso Yunque, ubicado en la zona de Estancia Colonia El Ombú, al norte del Departamento La Paz.
Alguien observó que la camioneta estaba siendo cargada y denunció el episodio a Delitos Rurales, pensando que se trataba de cazadores furtivos o de cuatreros que se robaban ganado. Cuando llega el móvil 1201 de esa Brigada, la Jumper y la Hilux se dan a la fuga. Comenzó una persecución a través de los caminos de tierra por casi 70 kilómetros. Finalmente, los narcos decidieron cruzar la ruta 12 y abandonar la Jumper con la droga, cerca del Jockey Club. Al otro día encontraron oculto en el descampado y bastante maltrecho a Ramírez. Siebenlist Bustos escapó y siguió andando en Paraná con su camioneta.
El miércoles 19 de agosto de los allanamientos, detuvieron a los hermanos Alan y José Favieri: el primero habría ido dentro de la Jumper y el segundo en la Hilux. También Luna fue apresado y alojado en la Unidad Penal, donde ya estaba preso Pelizzari por una condena por estafas.
Sobre el destino del cargamento de marihuana, algunas fuentes creen que iba a Rosario o Córdoba.
En los próximos días saldrá el procesamiento del juez federal Leandro Ríos. Una de las pruebas claves que se espera es la pericia al celular de Rosatelli, un IPhone del que el comisario y abogado no quiso entregar la clave. Si sostiene su inocencia, por su rol institucional en la fuerza de seguridad y por su profesión, se entiende que debería colaborar con la Justicia. Hay muchos casos donde estos celulares no pueden ser abiertos por el sistema de seguridad que presentan. Aunque desde el año pasado, la Policía Federal adquirió nuevo sistema de equipos de análisis forense UFED para desbloquear estos dispositivos.
Fuente: Análisis

