El jueves 10 del actual, el juez federal de Paraná Leandro Ríos procesó al abogado y comisario de la Policía de Entre Ríos Daniel Alejandro Rosatellial considerarlo “-prima facie- co-autor penalmente responsable del delito de transporte de estupefacientes, agravado por haber intervenido en el hecho tres o más personas de manera organizada, en concurso real con la falsificación ideológica de un documento destinado a acreditar la titularidad de un vehículo automotor (primer hecho), a su vez en concurso real con lesiones graves, agravadas por el uso de violencia, intimidación y el empleo de un arma de fuego, en concurso ideal con amenazas coactivas agravadas por el empleo de armas de fuego, todo ello para preparar, facilitar y ocultar el trasporte del estupefaciente mencionado”.
Rosatelli fue procesado junto a otros cuatro integrantes de una organización criminal, por el transporte de más de 1.345 kilogramos de marihuana. La resolución judicial les atribuye haber coordinado la adquisición, el acondicionamiento y el traslado del cargamento de estupefacientes interceptado en La Paz el 13 de febrero, además de disponer embargos millonarios sobre sus bienes.
El marco de la causa atribuye a los procesados el transporte organizado de estupefacientes y falsificación de documentos: “Entre el 4 de noviembre de 2025 y el 13 de febrero de 2026, Daniel Alejandro Rosatelli, Martín Reynaldo Germán Pelizzari, Claudio David Luna, Alan Josías Gabriel Favieri y José Belén Favieri —junto a otros colaboradores— organizaron y ejecutaron el transporte de 1.345,51 kilogramos de marihuana compactada en 1.716 ‘ladrillos’ o ‘panes’. El cargamento fue interceptado el 13 de febrero de 2026 en el ‘Camino del Borello’ y Ruta Nacional N° 12 (La Paz, Entre Ríos) tras la persecución de una furgoneta Citroën Jumper blanca. Rosatelli aportó los fondos y la logística para comprar la furgoneta —la cual registraba pedido de secuestro por estafa— y colocarle una chapa patente ideológicamente falsa (dominio GIJ 496) para eludir los controles. La maniobra incluyó el despliegue de una camioneta Toyota Hilux que operó como ‘auto-guía’ en la ruta.
Por otra parte, se señala otro hecho endilgado a Rosatelli, calificado como lesiones graves agravadas y amenazas coactivas: “El 12 de noviembre de 2025, en la sede de la ONG Suma de Voluntades en Paraná, Rosatelli agredió físicamente al intermediario Sixto Ramón Maciel golpeando su cabeza contra una pared con un arma de fuego. La agresión le provocó a la víctima un traumatismo encéfalo-craneano con riesgo de vida. Dicho ataque violento tuvo como objetivo amenazar a Jonatan Emanuel Barbieri para que retirara la denuncia por estafa vinculada a la furgoneta, radicada una hora y media antes, garantizando así la impunidad y disponibilidad del vehículo para el tráfico de drogas”.
La historia se remonta a noviembre de 2025, cuando Jonathan Barbieri, un excabo de la Policía exonerado por su participación en bandas delictivas, con varias causas y al menos una condena, vendió un utilitario Citroën Jumper a otro delincuente especialista en estafas: Martín Reynaldo Pelizzari, recientemente condenado. El 4 de noviembre por la mañana se reunieron en la Shell del Acceso Norte de Paraná, donde acordaron la transacción por 20 millones de pesos. En horas de la tarde, en la esquina de Corrientes y Nogoyá, Pelizzari le entregó una parte en efectivo (unos 2.400 dólares), dos cheques del Banco Galicia por 3 millones cada uno y le realizó dos transferencias de 1 millón cada una desde la cuenta de Claudio David Luna. Se comprometió a pagarle el saldo una semana después.

Anabella Albornoz.
Sin embargo, no hubo pago de la diferencia que quedaba saldar y encima los cheques fueron rechazados por apócrifos. Barbieri hizo la denuncia en la comisaría segunda y luego la amplió en la Fiscalía, por el perjuicio en unos 14 millones de pesos.
En los relatos posteriores (no plasmados en la denuncia formal) se sostuvo que cuando Barbieri y quien sería el titular del vehículo fueron a reclamar, sufrieron un fuerte apriete y golpiza, por la cual el primero quedó bastante desfigurado. Incluso hubo uno que terminó hospitalizado. “En Paraná mandamos nosotros”, dijo el hombre que le advirtieron, a punta de pistola.
El comisario Rosatelli es mencionado en las narraciones de esta historia desde fines del año pasado, pero no así en la denuncia formal que llegó a la Fiscalía de Paraná.
El suceso, o al menos este relato, quedó como una anécdota sin mayor trascendencia.
Hasta que el viernes 13 de febrero de este año, en horas de la noche, ese episodio adquirió una relevancia particular.
Policías de Delitos Rurales de La Paz interceptaron un vehículo que transitaba por el denominado “Camino del Borello”, que en rigor es calle Los Aromos, un camino de tierra alternativo que comunica la ciudad de La Paz con la ruta nacional 12. Pensaban que esa Citroën Jumper estaba involucrada en los hechos de cuatrerismo de la zona.
Detuvieron a una persona y otras dos se lograron fugar a campo traviesa por la oscuridad. Cuando abrieron el utilitario encontraron en su interior 61 bultos con un total de 1716 ladrillos de marihuana, cuyo pesaje total arrojó 1.345,5 kilos. Además, había un pequeño envoltorio con menos de un gramo de cocaína y otro con 16 gramos de cannabis.
Constataron, además, que el Citroën Jumper patente GIJ 496 tenía pedido de secuestro desde el 2 de diciembre del año pasado. Era el vehículo denunciado por Barbieri, vendido a Rosatelli y que ahora aparecía en cargada de droga.
Así se contó el procesamiento de Rosatelli, y se mencionó como un dato al pasar el hecho grave que ocurrió en la ONG Suma de Voluntades. La ONG encargada de un extenso trabajo solidario es mencionada 12 veces en la resolución del juez Ríos. También se menciona a su titular, Anabella Albornoz, como pareja de Rosatelli.
Dice el auto de procesamiento firmado por el juez Ríos: “Pero es la conducta posterior a la compraventa la que otorga verdadero sentido al conjunto. El incumplimiento del pago produjo la denuncia de Barbieri el 12 de noviembre de 2025 aproximadamente a las 16:00. Apenas una hora y media después, Rosatelli se presentó en Suma de Voluntades, aisló al intermediario Sixto Ramón Maciel y lo agredió violentamente mediante el empleo de un arma de fuego, exigiendo que Barbieri retirara ´la denuncia de la camioneta´. La reacción revela un interés personal, inmediato y extraordinariamente intenso en evitar las consecuencias de una denuncia referida a un vehículo respecto del cual, formalmente, Rosatelli ni siquiera aparecía como comprador”.
Y añade: “Ese dato permite comprender cuál era el bien que se pretendía preservar: la continuidad en la disponibilidad de la Jumper. Una denuncia por estafa podía conducir a su localización, secuestro y restitución; precisamente aquello que habría frustrado toda ulterior utilización clandestina del vehículo. La violencia desplegada contra Maciel, por ello, no aparece desconectada del transporte posterior, sino objetivamente dirigida a neutralizar el acontecimiento que amenazaba con retirar de circulación el medio material finalmente empleado para ejecutarlo”.
Jonatan Emanuel Barbieri relata la feroz agresión en Suma de Voluntades, y cuenta que “la señora o pareja de Rosatelli que es presidenta de Suma de Voluntades a quien no conozco. Los llevó engañados, diciéndoles que era por una reunión de trabajo o por otra cosa. Cuando estaban reunidos Mario Avellaneda recibe un llamado, se retira de la reunión, y a los minutos ingresa el sr. Rosatelli a la habitación, les pide a todos que salgan de la habitación menos a Maciel, y dice que pone la pistola sobre la mesa”.
El relato sigue: “Si mal no recuerdo yo fui y lo busqué a Mario Avellaneda, y también fue Carlos Pastrana. Fuimos en mi auto, los tres, yo fui manejando y fuimos a calle Bavio a la Fundación Suma de Voluntades, porque ahí quería la titular, la chica Anabella, no me acuerdo el apellido, quería que hiciéramos una obra por La Floresta, tenía que hacer una obra de un comedor. En la reunión estaba ella y Carlos Pastrana, porque Mario Avellaneda se quedó afuera, porque Mario me hizo el contacto con ella. No se hizo la obra, porque no sé qué pasó ahí, porque entro, llegó Daniel, que no sé si tenía relación o qué cosa con la titular de la ONG. Y le dijo a ella que no se iba hacer. Ahí quedó todo. Discutimos yo y Daniel por el tema de la obra, la titular era ella. Daniel irrumpió en la reunión y le dijo que se fuera a Pastrana y a Anabella. Él se enojó, porque decía que yo le había mandado un mensaje, le había mandado un mensaje a Mario porque ahí me enteré yo que estaban haciendo transacción entre Barbieri y Pelizzari y faltaba una plata”.
“Lo ocurrido el 12/11/2025 constituye, en rigor, uno de los elementos que permiten comprender retrospectivamente el significado de la intervención de Rosatelli en la adquisición. Apenas aproximadamente una hora y media después de que Barbieri denunciara la estafa vinculada con la Jumper, Rosatelli se presentó en la sede de Suma de Voluntades, aisló a Sixto Ramón Maciel -intermediario en la operación- y lo agredió gravemente mediante el empleo de su arma reglamentaria, acompañando esa violencia con una exigencia inequívocamente vinculada con el vehículo: que Barbieri retirara ´la denuncia de la camioneta´. Esa reacción inmediata resulta difícilmente conciliable con la hipótesis de un tercero ajeno a la compraventa o de una persona que hubiese mantenido con el rodado una relación meramente circunstancial. Por el contrario, revela un interés directo y extraordinariamente intenso en evitar que la denuncia produjera las consecuencias naturales que podían derivarse de ella: individualizar al verdadero adquirente, recuperar o secuestrar la unidad e impedir que continuara siendo utilizada”, dice lo resuelto por el juez Ríos.
Hay otro indicio que marca el magistrado: “Asimismo, también llama poderosamente la atención que luego de secuestrada la camioneta adquirida por Daniel Alejandro Rosatelli con 1.345,51 kilogramos de marihuana, en fecha 13 de febrero de 2026, éste organizara junto con Cecilia Anabella Albornoz -en su carácter de presidenta de la Organización No Gubernamental ´Suma de Voluntades´- (misma ONG en cuya sede Rosatelli le provocó las lesiones graves a Sixto Ramón Maciel) una charla sobre ´Narcotráfico, Infancias y Seguridad Ciudadana. Un problema que ya está en nuestros barrios. El narcotráfico no empieza con la droga, empieza cuando una infancia se queda sin oportunidades´, la cual se llevó a cabo el 25 de marzo de 2026 (es decir solo 41 días después del secuestro del estupefaciente), en calle San Martín 1373 de Paraná, pues desde una perspectiva criminológica, se aprecia como una maniobra esencialmente pragmática y funcional, tendiente a minimizar el riesgo de sospecha y a garantizar impunidad. A la luz de los acontecimientos posteriores ese evento debe interpretarse como una maniobra de autoencubrimiento, dado que la actividad contaba especialmente con la participación de autoridades del Ministerio Público Fiscal de la Nación”.
Efectivamente, a la charla asistió el fiscal federal José Candiotti, y estaba invitado, pero no concurrió, el juez federal Leandro Ríos.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

