“Orrico sigue con los privilegios. Ahora le dieron la posibilidad de apelar ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Uno entiende que son los pasos que le otorga la ley, pero también es seguir regalándole tiempo en libertad a este homicida. Ya hay una sentencia y están buscando todos los recovecos para que no cumpla con el fallo. Esto, en lo personal, me enoja muchísimo. Es un desgaste tremendo para las familias. ¿Cuándo va a ir a prisión?”.

Lorena Dubini se envuelve en lo indecible: hace más de dos años sus dos hijos, Brian y Lucas Izaguirre, murieron atropellados por un funcionario público que manejaba un coche oficial alcoholizado, se cruzó de carril y embistió de frente a un auto en el que cuatro jóvenes trabajadores se dirigían a trabajar. Juan Ruiz Orrico, de él se trata, fue condenado por la Justicia en primera instancia a 5 años y 8 meses.

Apeló. La Cámara de Casación Penal de Concordia confirmó lo resuelto. Apeló. La Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia rechazó la impugnación extraordinaria.

Ahora, desde el 8 de este mes, tiene un plazo de diez días para presentar un recurso extraordinario federal para llevar su caso ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Está libre.

El 9 de marzo último, el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay rechazó los atenuantes y le aplicó 5 años y 8 meses de cárcel de cumplimiento efectivo al encontrarlo como autor material y responsable del delito de homicidio culposo por la muerte de cuatro trabajadores en un siniestro vial ocurrido el 20 de junio de 2024 en la ruta 39, en el departamento Uruguay.

Ruiz Orrico manejaba alcoholizado un vehículo oficial, VW Passat, se cruzó imprudentemente de carril y embistió de frente al Chevrolet Corsa en el que viajaban cuatro jóvenes trabajadores oriundos de Basavilbaso, que se dirigían a su trabajo en el Frigorífico Fadel, de Pronunciamiento. De ese modo, el juez Darío Crespo no hizo lugar al pedido del fiscal Eduardo Santo, que reclamó 5 años de cárcel, y estuvo más cerca del planteo de la querella, 6 años.

De todos modos, Ruiz Orrico no fue de inmediato a la cárcel, como pidió la querella, sino que terminará en prisión cuando la condena quede firme.

«La pena no puede ser reducida al punto de que la sanción no se tome en serio en la comunidad», planteó el juez Darío Crespo, integrante del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay que debió intervenir ante la excusación de todos los jueces locales por su relación de amistad con la esposa de Orrico, la vocal de la Cámara de Casación Penal de Concordia María Evangelina Bruzzo. Tampoco este tribunal pudo actuar: Bruzzo, María el Luján Giorgio y Dario Perroud se excusaron. En su lugar intervinieron tres vocales del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concorida, Pablo Garrera Allende, Clara Mondragón Pafundi y Germán César Darío Dri.

A principios de noviembre de 2025, y luego  de que la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) declarase inadmisible el recurso extraordinario presentado por los abogados defensores de Juan Enrique Ruiz Orrico, imputado por homicidio culposo, para apartar al querellante Mario Arcusin, se abrió paso el pedido para que se ponga fecha al juicio oral que encabezará el juez de juicio Darío Crespo, integrante del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay.

La Sala Penal, integrada por los vocales Daniel Carubia, Miguel Giorgio y Claudia Mizawak, sostuvo que no se demostraba la existencia de un agravio constitucional que justificara la intervención en esa instancia. Y que los argumentos de la defensa «no son más que una reiteración de planteos ya expuestos y que han encontrado adecuada respuesta por parte de la Cámara de Casación».

Los defensores de Ruiz Orrico -Leopoldo Lambruschini y Félix Pérez acudieron a la Sala Penal contra la sentencia dictada el 11 de agosto último por la Cámara de Casación Penal que había resuelto rechazar el recurso de casación contra la resolución dictada por la vocal del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay, Melisa María Ríos cuando en abril último no había hecho lugar a ese pedido de apartamiento de la querella particular.

La Sala Penal del STJ deja firme condena a Orrico

Las víctimas

Cuatro chicos encontraron destino fatal camino al trabajo una madrugada de feriado, el 20 de junio de 2024: el Chevrolet Corsa en el que viajaban rumbo al Frigorífico Fadel, de Pronunciamiento, fue embestido de frente por el VW Passat, un auto oficial de la Provincia, conducido por el entonces titular del Instituto Portuario, Juan Ruiz Orrico. Conducía con 1,59 de alcohol en sangre. Embistió de frente al Corsa, que quedó destruido: Brian y Lucas Izaguirre, de 32 y 26 años; y Leandro Almada (33), y Axel Rossi (23) murieron en el acto. Ruiz Orrico salió caminando de su auto, y ahora enfrentará un juicio por ese desenlace fatal. Los cuatro jóvenes eran oriundos de Basavilbaso.

En declaraciones al programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7, la mujer se pregunta una y otra vez: “¿Es necesario tanto desgaste? Hubo que esperar 10 días para que dicten los fundamentos. Los dictaron. Y ahora 10 días más para que la defensa presente el recurso ante la Corte. O sea, los privilegios los sigue teniendo el homicida. Los derechos de mis hijos nadie los respeta, nadie los escucha”.

Dice: “Yo ya estoy agotada. Siempre he tratado de hablar con educación, jamás he faltado el respeto a nadie. Y por eso me enojo, y digo: el mensaje de la Justicia es: ´Muchacho, chupen sin problemas, y salgan a la ruta, total acá no pasa nada´. Este hombre ya debería estar en la cárcel. Pero le falta hombría para aceptar su condena. Hace eso por el poder que tiene, porque cada apelación tiene un costo. Yo, como mamá, si mi hijo se cruza de carril y mata a una persona, como Orrico, no podría apelar ni una sola vez porque no tengo los recursos. Eso es otro tipo de violencia que estamos sufriendo”.

“Lo que la Justicia no entiende es que a mí ya no me quedan fuerzas. Esto es inadmisible. Creo que es la primera vez que un homicida llega a la Corte Suprema. Se van a cumplir tres años de esto y nosotros seguimos esperando. Sigo esperando que el homicida de mis hijos vaya a la cárcel.

-¿Verlo a Orrico tras las rejas ayudaría a aliviar el dolor de las familias?

-Lo que a mí me va a dar es la posibilidad de hacer el duelo en paz. Yo no he podido duelar a mis hijos. Me obligo todo el tiempo a estar de pie, a buscar respuesta, a golpear puertas, pero ya no me queda lugar donde golpear para que me escuchen.

-¿Hay un momento en el que bajas la guardia?

-Sí, me caigo. Yo abro la puerta de mi casa y me agarra ese silencio que traspasa los huesos. Yo trabajo todos los días porque es lo que me da sustento económico y lo que me obliga a levantarme cada mañana. Pero te puedo asegurar que las noches mías son tremendas. A mí, el esperar me está matando.

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora