Lorena Villanueva es licenciada en Psicología y ferviente devota de Nuestra Señora de Schoenstatt, «la Mater», la imagen que guía y encabeza la Peregrinación de los Pueblos, que en su 44° edición inició este viernes 16, desde Hasenkamp, y llegará este sábado a Paraná, al Santuario de La Loma, en barrio Paracao,
Este año le tocó un reol preponderante: conducir la camioneta que lleva la imagen de «la Mater», y que abre la Peregrinación. «Hace veinticinco años hice una alianza de amor con ´la Mater´. A partir de ahí, le entregué mi vida plenamente a ella», cuenta.
Es cerca de medianoche del viernes. Lorena Villanueva acaba de bajar de la camioneta que encabeza la Peregrinacióin de los Pueblos: lleva consigo la imagen de «la Mater», Nuestra Señora de Schoenstatt. Está en Cerrito. Por delante resta el tramo de caminata de noche, la más dura, la más difícil para los peregrinos.
Aun cuando ella tiene una «alianza» con «la Mater» desde hace más de dos décadas, no fue sino hasta dos años atrás cuando se acercó a la comunidad de Hasenkamp para participar.
Lorena Villanueva tiene discapacidad motriz. Se desplaza en silla de ruedas.
«Hace dos años, me surgió la idea de participar de la Peregrinación, pero como tengo una discapacidad motriz era medio complejo. Me contacté con la gente de Hasenkamp y comencé a colaborar en sonido. Pero este año se dio la posibilidad de llevar a ´la Mater´de apertura. Para mí, y para mi esposo, fue una gran alegría y una lluvia de bendiciones porque estamos convencidos de que en todo este trayecto vamos a llevar muchísimas bendiciones», dice.
No están solo ella y su esposo en la camioneta que traslada a «la Mater».

Lorena, y su caja con intenciones.
También lleva consigo una caja. «Me traje una cajita con intenciones. Le ofrecí a mi gente cercana si quería darme intenciones para que yo las trajera. Así que traigo intenciones de muchas familias y estoy muy segura de que ´la Mater´lo va a conceder», se entusiasma.
Lorena manejó la camioneta con «la Mater» desde el inicio de la Peregrinación de los Pueblos, en Hasenkamp, hasta la primera parada, el campo de Podversich. Luego, siguió hasta Cerrito.
Allí, tomó la posta su esposo, y ella fue como copilota. Hasta El Palenque no maneja. Pero desde ese punto hasta Paraná se pone al volante.
«Hace dos años dije: ´Voy a estar como sea en la Peregrinación´. En ese momento, la forma de hacerlo fue colaborar en la parte de sonido. Y este año, fue la gran gracia de poder llevarla a ella a su casa, que es el Santuario», relata.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora

